Mostrando entradas con la etiqueta Opinion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opinion. Mostrar todas las entradas

Opinión: Cuarentena


Sonic dice: Quédate en casa

Por mucho que me pese, el tema de este artículo era totalmente inevitable. Vivimos tiempos especialmente difíciles, y aunque todavía no se vive con la misma intensidad en todos los países, me temo que lo que estamos pasando aquí en España es solo el anticipo de lo que llegará a otros sitios. Este puñetero virus parece venir dispuesto a ponerlo todo patas arriba, incluidos nosotros si nos despistamos. Pero no hay que rendirse, y toca sacar fuerzas de donde sea para aguantar lo que se nos viene encima.

Por el momento, lo mejor que podemos hacer es respetar la cuarentena y quedarnos en casa, pues es la mejor forma de ayudar a no colapsar los centros de salud. Por suerte, muchos aquí somos en cierto modo “expertos” en encontrar formas con las que entretenernos sin salir de casa. Todos esos juegos que llevamos años acumulando nos vendrán ahora de perlas, y es un momento estupendo para ponernos con esos juegos del erizo que tengamos pendientes.

Del erizo, o de lo que sea. Pues es una buena idea aprovechar para “culturizarse” un poco en historia del videojuego, acudiendo a los útiles emuladores para ir sondeando los sistemas del ayer. ¿Qué tal bajarse algunas ROM’s de Mega Drive/Genesis para conocer los juegos que convivieron con los primeros Sonic? En un caso como este, se puede perdonar cierto nivel de “piratería” si no nos queda más remedio, pero solo mientras dure esto y en caso de que no quede otra solución ¿eh?

Convertid vuestra casa en un pequeño búnker.

Desde Internet podemos acceder a miles de juegos de diferentes generaciones, pero también podemos aprovechar para culturizarnos en otros campos, como por ejemplo el cine. ¿Ya os habéis visto todas las películas de Jim Carrey que recomendé en el anterior artículo? Si la respuesta es no, ahí tenéis otra sugerencia para amenizar el tiempo que paséis en casa. Y si la respuesta es si, podéis buscar más películas del amigo Carrey, que las hay y muy buenas.

Vivimos en la era del entretenimiento, y la gran mayoría de él es accesible desde nuestra casa. No sabemos cuánto va a durar esto, pero se nos pasará mucho más rápido si logramos vencer a la pesadumbre y las ganas de no hacer nada. De hecho tampoco es necesario recurrir solo al entretenimiento, también podemos hacer cosas más útiles, como por ejemplo aprender un idioma, escribir un libro, o utilizar nuestro arte para amenizar el confinamiento de los demás.

Seguro que algo se os da bien, ya sea dibujar, o subir videos, o componer música, o escribir… Lo que sea que podáis utilizar para hacer más ameno el día a día de los demás, y de paso aprovechar para ir mejorando vuestras habilidades con la práctica. No dejéis que el tiempo os pase de vacío, porque es una lástima desperdiciarlo así, y además estaréis expuestos a bajadas de moral, o incluso depresiones. Mantenerse activo es necesario en una situación como esta.

Intentad pasar buenos momentos con los vuestros.

Y finalmente, tratad de ayudar en lo posible a quienes tengáis cerca, especialmente los más jóvenes, porque nuestros mayores son los que corren más peligro. Es un buen momento para estrechar lazos familiares, y a veces un buen gesto hace mucho más de lo que nos podemos imaginar, y más en una situación así. Es en este tipo de situaciones cuando podemos sacar a relucir lo mejor, y lo peor de nosotros. Pero lo peor en estos momentos no va a ayudar a nadie, empezando por nosotros mismos.

Este es un enemigo común de todos, un enemigo que no distingue entre razas, nacionalidades, o sexos. Y también algo que nos va a poner a todos a prueba, y quedará para siempre en los libros de historia. Lo poco que podamos hacer ya es algo, y por mal que pinte la cosa, venirse abajo es algo que no beneficia a nadie. Aunque sea algo que parezca una tontería, cualquier cosa con la que podamos distraernos, o ayudar a los demás, ya es un pequeño granito de arena más con el que luchar contra esto.

Si Sonic fuese real, jamás se rendiría ante algo así, y nos diría que espera vernos a todos el año que viene para celebrar su 30 aniversario. No está mal empaparse un poco de su espíritu en estos momentos tan complicados, así que nada de quedarse sentado mirando la pared embobado. Es hora de salvar el mundo tal y como haría nuestro erizo favorito, aunque solo sea aportando nuestro diminuto granito de arena.

¡Mucha fuerza!

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Jim Carrey starter pack


10 películas ideales para conocer mejor a nuestro nuevo Eggman

Parece que el bueno de Jim Carrey nos ha ganado a todos con su interpretación de Eggman en la nueva película de Sonic, algo que ha logrado sorprender para bien incluso a los que ya sabíamos de qué era capaz. Teniendo esto en cuenta, es bastante posible que os haya picado la curiosidad por saber un poco más acerca de la carrera de este genial cómico. Y aunque seguro que es bien conocido entre los que tenemos ya unos años, es probable que los más jóvenes simplemente estéis oyendo hablar de él sin tener muy claro por qué tanto revuelo.

Por eso aquí os traigo un sencillo “starter pack” con 10 de las películas más emblemáticas de Jim Carrey, especialmente las que han podido servir como base para su interpretación de Eggman. No son necesariamente las mejores que ha hecho, y para ser justos, prácticamente todas las que ha protagonizado son recomendables. Pero os servirá como punto de inicio para ver si os interesa seguir indagando en la carrera de este prolífico actor. Aviso que he dejado los títulos originales en inglés de las películas, para evitar confusiones entre los diferentes nombres de las adaptaciones españolas y latinoamericanas.

Jim Carrey ha demostrado en múltiples ocasiones que puede hacer perfectamente papeles serios, por algo se dice que es más fácil hacer llorar que hacer reír. Pero para esta selección, he preferido centrarme en sus películas de corte cómico, especialmente en aquellas que están más cercanas a su papel como Dr. Robotnik. Así que, sin más preámbulos, ahí van 10 películas (en realidad hay alguna más) con las que aprender a amar a este genio de la diversión.

Ace Ventura, detective de mascotas.

Ace Ventura: Aunque nuestro nuevo “Eggy” ya había aparecido en varias películas antes de esta, aquí fue donde logró por fin el éxito que merecía. En ella le vemos encarnar a Ace Ventura, un carismático detective de mascotas que hará todo cuanto sea necesario para salvar a cualquier animal en peligro. No importa si es un gato, un perro, o un ornitorrinco. Ace siempre estará dispuesto a lo que sea para ayudarle. ¡Y hacernos reír en el proceso! La película cuenta además con una segunda parte tan buena y recomendable como la primera. Hay también una tercera, pero ya sin Jim Carrey en ella. ¡Ah, y una divertida serie de dibujos!

The Mask: Con esta película Jim Carrey demostró que lo de Ace Ventura no había sido algo ocasional, ni un golpe de suerte. Batió récords de recaudación, y se convirtió en la que probablemente sea su película más querida de todas. En ella, un simple empleado de banco con una vida gris que sueña con algo mejor, se encuentra un día con una misteriosa máscara que le va a cambiar por completo la vida. Es básicamente una película de antihéroes basada en un macabro cómic, pero con un tono mucho más suave y simpático. De esta también hay secuela, pero por lo que más queráis, evitadla a toda costa… ¡Y también hay serie animada!

Quizá la interpretación más memorable de Jim.

Dumb & Dumber: Aquí Jim Carrey hace equipo con el veterano actor Jeff Daniels para hacernos reír sin parar durante los más de 100 minutos que dura la película, la cual hace honor a su nombre introduciendo como protagonistas a estos dos entrañables bobalicones al más puro estilo Beavis & Butt-Head. En cierto modo, la película se acaba convirtiendo en una especie de “road movie” como la de Sonic, en la que a los protagonistas les pasa de todo durante su disparatado viaje. Cuenta también con una precuela, pero sin Jim Carrey al frente, el cual regreso para una también recomendable secuela en el año 2014. Y si, también había serie de dibujos basada en esta película.

Batman Forever: Antes de que me tiréis piedras, os recuerdo que ya dije al principio que no iba a recomendar tan solo películas buenas de Jim Carrey. Conviene avisar de esto, porque Batman Forever lleva recibiendo críticas negativas desde que se estrenó allá por 1995. Básicamente se debe a que está película apostó por un estilo más disparatado y casposo, similar al del Batman de los años 60, en vez del caballero oscuro que ya nos venían vendiendo desde las adaptaciones de Tim Burton. ¿Entonces por qué la recomiendo? Porque aquí Jim Carrey hace de Enigma, un científico que se vuelve loco y se convierte en villano. ¿Os suena?

La calidad de la película será discutible, pero Jim es genial como siempre.

Liar Liar/Yes Man: Si, son dos películas, pero ciertamente parecidas entre si. En ambas, Jim Carrey retoma ese papel de hombre común con una vida gris al que un día le sucede algo extraordinario. Si, viene a ser la misma base de The Mask, pero sin súper poderes. En la primera, la vida del protagonista cambia cuando una especie de hechizo le impide mentir, es más, le obliga a vomitar la verdad incluso en su contra, dos cosas nada buenas para la carrera de un abogado. En la segunda le pasa algo parecido, pero sin hechizo, simplemente pasa a verse empujado a decirle que si a todo en la vida. Un par de divertidas comedias para toda la familia con las que pasar la tarde. Y no, estas no tuvieron series de dibujos animados.

The Truman Show: En esta película Jim Carrey mezcla el humor con situaciones más serias y profundas, una trama de esas con mensaje oculto que te deja preguntándote hacía dónde va nuestra sociedad, pero mientras tanto te lo pasas en grande viendo a Jim Carrey ser Jim Carrey. De esta no os quiero contar demasiado para no spoilear, pero simplemente os preguntare si alguna vez habéis sentido que vuestra vida parezca ser una especie de obra de ficción sin que vosotros lo sepáis. Pues si es así, esta os va a gustar especialmente.

The Truman Show es de esas películas que marcan.

Me, Myself & Irene: Imaginaos por un momento qué pasaría si fusionásemos a Eggman y a Tom (los de la película de Sonic) en una sola persona, y se fuese cambiando de uno a otro con un trastorno de doble personalidad. Todo esto en lo que básicamente es también una “road movie”, pero con una chica en peligro en vez de un erizo azul. Pues esto viene a ser esta genial película a la que no le falta cierto toque romántico, pero sin caer en lo empalagoso. ¿Suena interesante? ¡Pues corre a verla! No lo lamentarás.

The Grinch: Aquí lo cierto es que a nivel de trama no hay demasiado que ver, pues simplemente es la clásica historia del Grinch que todos conocemos, enfrascado en su periplo por arruinar las Navidades de los demás hasta que por fin entiende su verdadero significado. Lo genial aquí es la increíble caracterización de Jim Carrey, que de verdad a veces parece que se transforme en los personajes como un Ditto (el Pokémon) en vez de interpretarlos. Además, este es uno de sus papeles de villano, por lo cual es muy posible que veáis alguna pequeña conexión con el Eggman de la película. Aunque quizá sea mejor verla en diciembre…

Bruce Almighty: Pues si, otra vez Jim Carrey interpretando a un hombre normal y corriente con una vida gris que aspira a algo mejor y al que un día le sucede algo extraordinario. ¡Y aun así es genial! El mismísimo Dios en persona le cederá sus poderes al protagonista para ver si él es capaz de manejar mejor el mundo. ¿Os imagináis a un Jim Carrey todopoderoso? Pues naturalmente el caos estará más que asegurado. Esta película cuenta también con una secuela sin Jim Carrey al frente, pero que aun así resulta bastante recomendable al poner al mando al también genial cómico Steve Carell (si, el de The Office. El de los memes).

A Series of Unfortunate Events: La adaptación de la popular novela de Lemony Snicket convierte a un casi irreconocible Jim Carrey (por algo ganó el Óscar al mejor maquillaje) en el malvado conde Olaf, un excéntrico actor de teatro que adopta a tres huérfanos por motivos desconocidos, aunque puede que la enorme fortuna que heredaron de sus padres tenga algo que ver… Otra ocasión para ver a Jim convertido en villano, y para quizá encontrar la base de alguno de los matices que le dio a su interpretación de Eggman.

El taimado conde Olaf interpretado por Jim Carrey.

Y hasta aquí hemos llegado, espero que este “starter pack” os ayude a apreciar mejor la carrera de este descomunal cómico y actor, el cuál por cierto ya ha dicho que se apunta si hay secuelas de la película de Sonic, así que mejor conocerle en profundidad para ir haciéndonos idea de lo que nos espera. Si tenéis problemas para encontrar dónde ver alguna de estas películas, rebuscad un poco entre los viejos DVD’s de vuestros familiares que tengáis por casa, porque las películas de Jim Carrey son sin duda de esas que uno quiere conservar para siempre.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Un erizo de cine


¡Cómo ha cambiado la película!

Ya está aquí, ya se estrenó, la mayoría ya la hemos visto, y si estás entre los que todavía no, no te preocupes, este artículo no tiene spoilers. ¡Pero ve ya al cine! Porque ni las expectativas más halagüeñas hacían prever lo que nos íbamos a encontrar. Sonic arrasa en los cines, y lo hace con una película que ha conseguido algo que parecía imposible, contentar a todo el mundo (o al menos a la inmensa mayoría).

No importa cuál sea “tu Sonic”, porque de algún modo, de alguna extraña manera, todos están aquí, y lo vas a ver en la película. Y para aquellos que hemos conocido las múltiples facetas del erizo, os garantizo que es toda una sorpresa reconocerlas todas y cada una de ellas en esa adorable bola de pelo azul que corretea por la gran pantalla. El toque inocentón de su primera serie (disfraces incluidos), el humor de Boom, el infinito carisma con el que fue creado, y por supuesto lo mejor del llamado “Sonic moderno”, incluyendo lo de hablar hasta por los codos (¡No más Sonic mudo!).

Ya incluso antes del rediseño parece que tenían claro cómo es Sonic.

¿Quién nos lo iba a decir hace apenas unas semanas? Si, el rediseño había supuesto una mejora brutal con respecto al horror inicial. Pero era difícil imaginar que el resto de la película iba a ser tan (y me vais a permitir la efusiva expresión) jodidamente buena. Claro está que no acabará entre los grandes clásicos del cine, ni ganará ningún Oscar, ni los críticos de cine la compararán con Ciudadano Kane. Pero es puñeteramente divertida, y no solo para nosotros los fans, todo el mundo se lo está pasando en grande con ella, sin importar la edad que tengan.

Si, lo de Jim Carrey apuntaba bien, hasta el punto de que era prácticamente lo único que me empujaba a ir decididamente al cine a verla en la etapa oscura del diseño horrendo, ver a Jim Carrey haciendo de Eggman era más que suficiente. Pero es que hasta aquí han logrado ir mucho más allá de las expectativas, Jim Carrey no ha interpretado a Eggman, ¡se ha convertido en él! Hasta el punto de que ha sido capaz de crear un origen para el villano que casa perfectamente con el personaje, evolucionándolo escena tras escena hasta convertirse en nuestro querido “Eggy”.

Gracias “Jimbotnik” por ser tan grande, incluso más de lo esperado.

Incluso los personajes nuevos creados para la película logran ganarse al espectador, se les coge cariño fácilmente, y no dejan todo el protagonismo en manos de Sonic y Eggman como cabía predecir. Si, hay chistes de pedos, ¿y qué? No deja de ser una película para niños, y además el Sonic infantiloide de Colors también merecía su hueco. Así se crea un equilibrio para que todo el mundo pueda reírse, los fans encontrado sutiles referencias, los adultos con bromas que probablemente los más pequeños no capten, y los más peques viendo a Sonic hacer el bailecito asociado a cierto juego (que no tiene absolutamente nada de malo porque al fin y al cabo a Sonic siempre le ha gustado imitar los bailes de moda de cada época).

Y en cuanto al final, sin spoilear nada, es capaz de hacer que la gente se levante en pleno cine y aplauda como si su equipo de futbol hubiese metido un gol, sin mencionar la cantidad enorme de momentos capaces de humedecer los ojos al fan más estoico. Y todo con una historia sencilla, pero que anticipa cosas grandes y sirve de base para unos personajes que han logrado dejar al público pidiendo más.

¿Qué brujería es esta? ¿Cómo ha podido cambiar así la película? Está claro que esto no ha sido solo el rediseño, pero bien es cierto que de haber mantenido el aspecto de Sonic inicial, esto no habría sido tan bueno. Y lo más sorprendente es la tremenda acogida que está teniendo en taquilla, habiendo alcanzado en poco más de una semana los 200 millones de recaudación, más del doble de lo que costó hacerla, lo que afianza las posibles secuelas que ya deja entrever el desarrollo de esta entrega.

¿Quién no querría achuchar a este adorable hijo de Sega?

¿Y qué pasa con la franquicia en general? Pues ya os podéis ir preparando, porque esto de tener a Sonic en todas partes empieza dejando en ridículo (una vez más) a todos esos del “Sonic está muerto”, y atraerá a montones de nuevos fans (y no solo niños). Esperemos que Sega lo sepa aprovechar y apueste a lo grande por la franquicia, y más de cara al 30 aniversario que está a la vuelta de la esquina.

También es cierto que cuanta más gente haya hablando de Sonic, más cosas distintas se dirán, y no serán todas necesariamente buenas. No van a faltar los de siempre haciendo lo único que saben hacer, y a ellos se sumarán los que se sientan atraídos por la franquicia, pero se metan a hablar de ella sin haberse informado debidamente. Esperemos que se vean eclipsados por la gente de buena fe que se acerque a Sonic buscando justo lo que es, un adorable erizo rebosante de personalidad y carisma capaz de encandilar a niños y adultos.

Con todas las miradas puestas sobre él más que nunca, el erizo ha sabido estar a la altura.

Tenemos motivos de sobra para el optimismo, y no solo en lo referente al cine. Se inicia una nueva etapa que puede ser histórica y traernos muchas cosas buenas, así que no merece la pena seguir dándole vueltas a si esto o aquello funcionó mejor o peor en el pasado. Nuestro erizo ha hecho lo que mejor sabe hacer, cautivar al público. Ahora solo nos queda esperar a ver hasta dónde llegarán los logros de la película, y ver qué cosas nos trae consigo. Cosas que, creo y confió, que serán mayoritariamente buenas.

Solo nos queda felicitar a Paramount, a Sega, y a todo el equipo que lo ha hecho posible. Se han ganado a pulso el baño de parabienes que les está llegando, y nos han demostrado a todos que hasta entre las nubes más oscuras puede abrirse camino el más bello y brillante de los soles. Además, gracias a esto tendremos para años de memes con el “niño mono azul de Jumanji”, así que no hay mal que por bien no venga.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Exprímelo


Cómo sacarle de verdad el jugo a un juego

En plena era de la inmediatez, la mentalidad “fast food”, y la abundancia en cuanto a oferta para el entretenimiento se refiere. Se corre el riesgo de perder la imaginativa a la hora de encontrar formas de entretenerse, de sacarle el jugo a algo a lo que creíamos que no se le podía sacar más. Esto, que en principio podría parecer de poca importancia, cambia bastante de color si tenemos en cuenta que puede afectar a nuestra capacidad inventiva para el día a día.

Actualmente lo que impera es buscar algo con lo que entretenerse, consumirlo lo más rápidamente posible, y poder pasar así al siguiente producto. A todos nos pasa, hoy sale el juego tal, mañana el juego cual, en unos días se estrena esa película que tanto llevamos esperando (pun intended) y así. Y eso no es necesariamente algo malo, pues significa que tenemos de sobra donde elegir. Pero sin un poco de responsabilidad, nos puede afectar negativamente para otras cosas.

Es posible que hayáis escuchado alguna vez a alguien comentar que los juegos antes se aprovechaban más, o que vosotros mismos tengáis la sensación de que era así. ¿Cómo es posible que le dedicase más horas a aquel juego de carreras que tenía solo un vehículo y tres circuitos, que a este que tiene cientos y cientos de ambos? ¿Es culpa de los juegos de ahora, o de cómo los enfocamos nosotros? Son preguntas que es posible que os hayáis hecho alguna vez.

Sonic 1 en blanco y negro y con música tétrica… ¡Ideal para Halloween!

Naturalmente influye bastante el factor económico, pues no todo el mundo tiene el mismo poder adquisitivo para acceder al entretenimiento. Puede que de pequeño con suerte te comprasen un juego cada 2 o 3 meses, lo que no te dejaba más remedio que exprimirlo al máximo, pero es justo ahí donde podíamos descubrir algo bastante interesante y útil en nuestras vidas.

Si, hasta una piedra puede tener miles de posibles usos a base de imaginación, pero nos centraremos en los juegos que es lo que nos toca aquí. Así por ejemplo os encomiendo a que os hagáis la pregunta de cómo podrías sacarle más jugo a ese juego que creíais más que jugado y rejugado, aunque ya hayáis desbloqueado todo, conseguido todos los logros/trofeos, y dedicado cientos de horas al multijugador (si lo tiene).

¿Es posible eso? Pongamos por ejemplo el caso de Sonic 1, que es un juego que por aquí todos deberíamos conocer bien. Se trata de un título del que no es difícil encontrar gente que dice haberlo jugado durante cientos de horas, incluso a pesar de no haber conseguido siquiera terminarlo. Si, probablemente fue por necesidad al no tener otro juego en aquel momento, pero seguro que no fueron horas vacías contemplando una pantalla.

Codemasters dándonos ideas locas desde 1994.

Y no hablo solo de tratar de conseguir el mejor récord de puntos. ¿Habéis probado alguna vez a jugar a Sonic 1 en blanco y negro? ¿O sin sonido? ¿Qué tal probar a jugar con el mando al revés? Los desafíos posibles que os podéis plantear son prácticamente infinitos, tanto como os permita la imaginación. Jugarlo con la banda sonora de otro juego, recorrer los niveles evitando coger anillos, tratar de superar cada fase en cierto tiempo, jugar con los pies… ¡Cualquier cosa que se os ocurra!

Si, Youtube está lleno de videos haciendo retos raros de todo tipo, pero la gracia está en que vosotros mismos ingeniéis nuevas formas de aprovechar el juego para seguir sacándole partido. Además todo esto os servirá para descubrir cosas que ni sospechabais sobre dicho juego, a verlo de formas muy distintas, desde diferentes ángulos, hasta el punto de que encontrareis cosas que siempre estuvieron ahí, pero en las que nunca os habíais fijado.

Y esto es todavía mejor si se hace en compañía, pues las risas pueden estar más que aseguradas. ¿Que un juego no tiene modo para dos jugadores? Pues nos lo inventamos. ¿Cómo? Pues cogiendo cada uno una parte del mando, uno se encarga de la cruceta, y el otro de los botones. ¿Decís que es una locura? ¡Pues claro! Y también divertido.

En Resident Evil se han hecho muy populares los “knife run”. ¿Os atrevéis?

Y lo mejor de todo es que sin daros cuenta estaréis ejercitando la imaginación y la inventiva, dos cosas que os vendrán muy bien en el día a día. Y va de perlas para esas épocas de aburrimiento en las que por unas razones u otras no tenemos con qué entretenernos. Así es como esos “sencillos” juegos de antes duraban tantísimo tiempo, y como muchos siguen siendo capaces de divertir décadas después.

Ver un juego como algo cerrado, que simplemente se pasa del punto A al punto B, que en una semana o menos ya no se va a volver a tocar, lo convierte en algo vacío. Y si, puede ser culpa del juego, pero también nuestra si simplemente lo hemos encarado con la intención de “tacharlo de la lista” y pasar cuanto antes al siguiente. Un juego no requiere necesariamente de un multijugador, o de horas de anodino farmeo, o ser tipo sandbox, para engancharnos durante mucho tiempo.

Es importante que no dejemos que eso se pierda, porque el consumismo vacío da resultados vacíos, y como tal una existencia insípida y monótona. Saber apreciar y aprovechar las cosas genera sentimientos y aptitudes positivas, elementos que nos serán muy necesarios en la vida. Además sirve para que nos sintamos parte del propio juego, y no simplemente alguien que se siente frente a él y pulsa botones. Es así como se les coge verdadero aprecio a estas cosas, sensaciones que pueden durarnos décadas, o incluso para toda la vida.

House of the Dead en cooperativo, pero manejando tú ambas pistolas. ¡Oh si!

Este es el consejo que os doy hoy, el de buscar siempre más de lo que parece haber, y valorar y apreciar bien cada cosa. Puedo dar fe de que funciona, aunque no siempre sea fácil ponerlo en práctica.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Con el agua al cuello


Niveles acuáticos, el terror de antaño con toda su esencia.

Todo son alegrías, velocidad, recolección de anillos, y loopings vertiginosos, hasta que de pronto ese juego del erizo que corre mucho se convierte en un “survival horror”. Son los niveles acuáticos, terror y angustia a partes iguales. La prueba más evidente de que aquellos que dicen que Sonic es solo correr, es porque no se han molestado en jugarlo.

Naturalmente el origen de estas pesadillas agónicas hay que buscarlo en Labyrinth, el que es probablemente el nivel más odiado de todo el juego (por no decir la saga). Una fase que cambia radicalmente todo cuanto creíamos saber sobre Sonic en cuanto la pisamos, especialmente si te pilla desprevenido allá en la más tierna infancia.

Sonic precipitándose a las oscuras aguas de Labyrinth.

Se dice que todo se debe a la creencia de Yuji Naka de que los erizos no sabían nadar, aunque probablemente se deba al querer ahorrarse algunas animaciones de nado que tan solo íbamos a poder ver en este nivel. Tal vez aquel ítem perdido con forma de gafas de buceo nos habría venido muy bien, pero parece que alguien en el Sonic Team prefirió alimentar nuestras pesadillas con tan claustrofóbico y asfixiante entorno.

Seguro que lleváis escuchando esa inquietante musiquilla desde que habéis empezado a leer el artículo, esa siniestra tonadilla capaz de hacer que un crio suelte el mando y salga corriendo abandonando al pobre Sonic a su suerte, mientras los números decrecen en una lenta y dolorosa agonía. Y después, nada. Solo el silencio interrumpido por el sonido de las burbujas que brotan del cadáver flotante de Sonic mientras este se precipita a los abismos…

Eggman una vez más ayudando a Sonic.

Es difícil saber si en el Sonic Team eran plenamente conscientes de esto, es decir, si es algo intencional. Al fin y al cabo, Mario no se ahogaba en sus primeros juegos, ni tampoco otros muchos personajes similares como el bueno de Alex Kidd. ¿Por qué Sonic si? ¿Por qué puede respirar sin problemas en el espacio, pero no bajo el agua? ¿Intentaron darle un toque opresivo al juego de manera intencional?

Tal vez nunca lo sepamos, pero lo que si está claro es que sabían perfectamente lo que este nivel supondría para los jugadores, y la mejor prueba de ello es el tercer acto de Scrap Brain. Tras dos actos de fábricas asesinas repletas de trampas, sierras, descargas eléctricas, fosos sin fondo, bolas de pinchos, y demás parafernalia, parece que en el Sonic Team pensasen “¿Cómo podemos hacer esto aún peor?” Y la respuesta fuese “haciéndoles volver a Labyrinth”.

Aquatic Ruin supuso una importante rebaja de dificultad.

Es la prueba final, el desafío definitivo, lo que pondrá a prueba nuestros nervios. Y para colmo, con una dificultad aún mayor y menos burbujas de aire para respirar. Esas pompas marcan la diferencia entre la vida y la muerte, pero no siempre salen cuando queremos, y la cosa se iba a complicar aún más en juegos posteriores cuando Tails entrase en escena…

Sin embargo parece que en el Sonic Team fueron conscientes de la dureza que suponía Labyrinth, y en entregas posteriores rebajaron la dificultad de las fases acuáticas a cambio de aumentar su número. En Sonic 2 encontramos Aquatic Ruin y ciertas secciones de Chemical Plant, aunque para volver a ver un nivel acuático a la altura de Labyrinth, deberíamos recurrir a la versión de 8 bits con Aqua Lake, especialmente su segundo acto.

Hydrocity, el nivel acuático favorito de muchos.

En Sonic CD también encontraremos a otro digno sucesor gracias a Tidal Tempest, aunque esto se debe a la similitud de la estructura básica entre Sonic 1 y Sonic CD. De hecho en Tidal Tempest debíamos enfrentarnos al jefe de final de fase bajo el agua, teniendo que respirar las burbujas que empleaba a modo de escudo, lo que lo convierte en el que es sin duda uno de los jefes más ingeniosos de la saga clásica.

En el Sonic 1 de 8 bits también debíamos enfrentarnos a Eggman bajo el agua, pero misteriosamente, Sonic adquiría la habilidad de respirar bajo el líquido elemento durante el tercer acto de Labyrinth, lo que suavizaba la cosa. Eggman sabe que el agua es uno de los principales puntos débiles del erizo, y no dudaba en usarlo a su favor para desesperación nuestra.

Con la llega del 3D se hicieron algo menos comunes, pero siguieron ahí.

Después tenemos Hydrocity, que es la prueba viviente de que un nivel acuático no tiene por qué ser el infierno en vida. De hecho, la mayoría de niveles de Sonic 3 ofrece zonas de agua, a fin de sacarle provecho al escudo elemental que nos permite respirar en las profundidades. Este escudo supuso toda una revolución, el fin del odio a este tipo de niveles, hasta el punto de que cuando se introduce en Sonic 1 a través de hackeo, hace que Labyrinth sea infinitamente más llevadero. ¿Sería así como habrían funcionado las gafas?

El salto al 3D de Sonic se llevó por delante en gran medida a estos niveles acuáticos, no se sabe si por cuestiones técnicas, o por librar a los jugadores de su opresiva presencia. No obstante, aún es posible acceder a pequeñas zonas acuáticas en los Sonic Adventure, especialmente en las fases tipo Knuckles. Con los años su presencia se fue reduciendo, y aunque volviesen, la dificultad estaba siempre muy lejos de lo que suponía en el primer Sonic.

Las fases acuáticas eran importantes en los Sonic de 8 bits.

Aunque no lo creáis, hay quien echa de menos estos niveles acuáticos laberinticos con esa sensación de agobio, y es que son capaces de generar sensaciones que no encontraremos en el resto del juego, lo que aporta variedad al ritmo de la aventura. ¿Es este vuestro caso? Dejadnos vuestros comentarios si queréis sobre este tipo de fases, con vuestros traumas de la infancia, o diciendo si os gustaría que estas partes del juego recuperasen su crueldad inicial.

De un modo u otro, estas fases se han convertido en un ícono dentro del mundo de Sonic, y en cierto modo, también en una alegoría del agobio que vivimos en nuestro día a día. Seguro que en algún momento de tensión habéis escuchado en vuestra mente aquella siniestra música, mientras buscabais desesperadamente una “burbuja” que os salvase. Otro ejemplo más de que Sonic nos acompaña en nuestra vida incluso más de lo que somos conscientes.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Retrocompatibilidad, divino tesoro.



Cuando lo nuevo quiere codearse con lo viejo.

Parece que últimamente se está hablando mucho sobre retrocompatibilidad, y no es para menos, pues todo apunta a que la nueva generación de consolas apostará fuerte por ello. ¿Pero es realmente algo que quiere todo el mundo? ¿Es necesaria? ¿Puede influir en algo a la hora de decidir qué consola comprar?

Nintendo parece haber dejado bastante clara su postura actual sobre el tema, Switch no ofrece ningún tipo de retrocompatibilidad con sus precursoras, ni con 3DS, ni con Wii U. Lo que implica tener que estar pendientes de reediciones, remasterizaciones, remakes, o recopilatorios si queremos jugar con cosas que no sean actuales.

Esto no deja de ser un problema, ya que para poder disfrutar de cualquier juego “viejo” en nuestra Switch dependemos de que su correspondiente desarrolladora quiera/pueda volver a publicarlo, teniendo que conseguir que dicho juego funcione en Switch. Por ejemplo, supongamos que queremos jugar a Sonic Lost World en Switch, pues nos toca esperar a que Sega se decida a portear la versión de Wii U, algo que probablemente no ocurra nunca.

Es principalmente por esto por lo que se aplaude la retrocompatibilidad, algo que hemos visto bastante en la pasada generación con Xbox One. Microsoft siempre ha apostado por ello, aunque sea una retrocompatibilidad parcial y no total. E incluso aunque funcione parcialmente, cualquier usuario de esta consola puede acceder a muchos títulos que los usuarios de otros sistemas tan solo pueden soñar.

Poneos a contar cuántos juegos de Sonic se pueden jugar actualmente en Xbox One, no son precisamente pocos, y de hecho la cifra aún podría aumentar en lo que queda de generación. Alguno de estos juegos incluso puede mejorar su rendimiento, como ocurre con Sonic Generations. Y lo mejor de todo es que esto es completamente gratis siempre que tengamos ya el juego original, dejándonos la opción también de comprarlo digital si no lo tenemos ya de antes.

¿Podremos jugar aquí al Sonic Heroes de Xbox?

Aun no tratándose de una retrocompatibilidad completa de todo el catálogo, esta función ha sido algo muy aplaudido en Xbox One, hasta el punto de que parece ser que Sony ha decidido cambiar su actitud sobre el tema. Son cada vez más fuertes los rumores de que PlayStation 5 será retrocompatible con sus cuatro precursoras, de hecho ya se confirmó que podríamos jugar en ella al menos a juegos de PS4, y además con mejoras. Por su parte Microsoft parece seguir el mismo camino con Series X, aunque aún no está claro del todo si esta retrocompatibilidad será total, o volverá a ir juego por juego.

Muchos se preguntan por qué Sony dejó de apostar por la retrocompatibilidad con PS4, a pesar de que ellos mismos apostaron por ello especialmente en PS2 y PS3 (aunque no todas las PS3 eran retrocompatibles con PS2, si lo eran con PS1). La compañía ha parecido mantener una actitud de desdén en los últimos años sobre el tema, por ejemplo con aquellas polémicas declaraciones de Jim Ryan argumentando que nadie querría jugar con juegos tan desfasados como los de PS1 y PS2.

Sin embargo, lo que se rumorea (y con bastante fuerza) es que Sony no pudo ofrecer retrocompatibilidad entre PS4 y PS3 porque simplemente no pudieron hacer que PS4 corriese juegos de PS3. Hay que tener en cuenta que PS3 es algo así como la “nueva Saturn” en cuestiones de emulación, todo debido a su complejo chip Cell. Sería por esto por lo que Sony decidió probar suerte con el streaming con PlayStation Now, algo que no parece haber calado demasiado, al menos en cuanto a juegos antiguos se refiere.

No tiene mucho sentido pelearse con problemas de conexión cuando se puede conseguir una PS3 no muy cara, y tampoco parece haberles ido especialmente bien ofreciendo juegos de PS2 emulados de pago, y además con precios ciertamente elevados. En Sony son plenamente conscientes de que una buena parte de los usuarios valora y aprecia la retrocompatibilidad, y es por ello por lo que parecen haber vuelto a apostar por ella (veremos hasta qué punto).

¿Pero tiene algún punto negativo la retrocompatibilidad? ¿Por qué hay gente a la que parece incluso molestarle? Es perfectamente comprensible que haya a quién esto no le interese, personas que simplemente quiere jugar con lo nuevo y ya. Pero hay quién actúa como si le molestase, sacando a pasear esa actitud condescendiente de la que hizo gala Jim Ryan con su “¿Quién querría jugar con eso?”.

PS4 si. ¿Pero qué hay de PS1, PS2, y PS3?

¿Realmente tiene algo malo? La respuesta es que no. No deja de ser una función más, como la de poder ver películas, o acceder a Internet. Si a alguien no le interesa, simplemente basta con no usarla. Cabría pensar que tal vez la compañía en cuestión estaría desperdiciando recursos en ello en vez de en otras cosas, pero lo cierto es que es una función que realmente les compensa, tanto a ellos, como a los usuarios.

Si un usuario de PS4 quiere comprar Sonic Adventure 2, simplemente no puede hacerlo, a no ser que compre el de PS3 y lo juegue mediante streaming. En cambio uno de Xbox One si puede comprarlo, y ese dinero va para Sega y Microsoft sin tener que andar reeditando ese juego. Esto es incluso más beneficioso para pequeños estudios, que pueden seguir vendiendo sus juegos antiguos durante muchos años sin tener que costear reediciones.

Todo esto desde el lado práctico, pero es que también hay un importante factor cultural y de preservación. Cuanto más accesibles sean estos “juegos viejos”, más gente podrá conocerlos, es una forma de mantener viva nuestra cultura que sencillamente no comprendo cómo alguien podría ver con malos ojos. Para saber de qué va esto (en caso de que alguien no lo entienda), basta con extrapolarlo a otros campos como el cine. ¿Acaso a alguien le podría parecer mal que se reeditase Casablanca?

Las películas se van reeditando en diferentes formatos, adaptándose a los tiempos que corren, permitiendo así que las nuevas generaciones las disfruten (si lo desean). Me parece muy bien que una persona que ya jugase en su día a Super Mario 64 no quiera volver a hacerlo actualmente, pero hay más personas en el mundo, algunos ni habían nacido cuando salió ese juego. ¿Con qué derecho se les privaría de ello? ¿Se le priva a alguien de leer El Quijote por no haber nacido cuando se publicó?

En este caso el argumento suele ser siempre el mismo: “Si alguien quiere jugar a ese juego, que lo haga en la consola original”. Y ojo, que me parece algo totalmente correcto, de hecho es lo que yo mismo prefiero hacer. Pero esto presenta dos problemas que parecen escapárseles a algunos y de los que nunca se habla: El primero es que no es fácil conseguir consolas y juegos descatalogados, especialmente para personas que no son habituales del mundo del videojuego. Sería como obligar a la gente a ver Casablanca en VHS, como si fuese fácil encontrar un reproductor de video de ese formato hoy en día, así como la correspondiente cinta…

El cambio de tendencia en Nintendo.

El segundo es que el hardware no es eterno. Si, no hay nada mejor para jugar a Sonic 1 que una Mega Drive. Pero el tiempo no pasa en balde, cada día que pasa quedan menos consolas funcionales, y por mucho que se vayan restaurando, llegará un momento en el que no haya más. Es por esto que debemos ir acostumbrándonos ahora a preservar todo este legado cultural que estamos dejando, o el día de mañana dejará de existir cuando nosotros ya no estemos.

Si, por suerte existen los emuladores, y ayudan mucho a la preservación y a que los juegos antiguos sean accesibles para todo el mundo. Pero eso no está reñido con que las compañías quieran seguir ganando dinero con sus juegos, al menos en la medida de lo posible. Además, comprar juegos clásicos a la propia compañía sirve para que ellos mismos comprueben que hay interés por esas franquicias, lo que puede propiciar nuevas entregas de ellas.

Si alguien dijese que Casablanca ha envejecido mal, y que nadie querría hoy en día ver eso, se le tacharía inmediatamente de inculto y ególatra. No solo por despreciar la historia del cine, sino también por creerse que con que esa persona ya la haya visto en su momento, ya la ha visto todo el mundo, incluidos los que vengan después. ¿Por qué no ocurre lo mismo con los videojuegos? ¿Cómo es posible que un responsable importante de una compañía diga cosas así sobre el pasado de la propia compañía que representa? ¿Por qué se toleran estas faltas de respeto y empatía?

Son cosas que personalmente no comprendo, y que vistas desde fuera hacen que el mundo del videojuego parezca (una vez más) un circo para críos que dicen ser muy fans de algo que ni se molestan en respetar. Y lo más triste es que si finalmente Sony apuesta por la retrocompatibilidad en la nueva generación, seguramente aquellos que renegaron de ello en su momento, vengan ahora diciendo que es lo mejor del mundo.

Pero en fin, no dejemos que los árboles nos impidan ver el bosque. La retrocompatibilidad es algo bueno, algo que incluso a quien no le interese, le beneficia en la sombra. Y además es algo que lleva mucho tiempo ahí, de hecho Sega apostaba bastante por ella antes de Saturn. Nintendo también ha tirado mucho de retrocompatibilidad en los últimos tiempos, y es una pena que hayan decidido dejar de hacerlo.

Sega lo tenía claro en los 80: Retrocompatibilidad si.

Ojalá que se cumplan los rumores y esta nueva generación venga respetando su pasado y sus raíces, permitiendo que disfrutemos de nuestros juegos las veces que queramos, y que las nuevas generaciones puedan conocerlos. Además, os garantizo por experiencia que no hay una sola generación de juegos que no esconda cientos de joyas que hayan pasado desapercibidas. Quién crea haber jugado todo “lo bueno” en su momento, y que un juego no puede sorprenderle simplemente por no ser actual, vive en el error y la ignorancia.

El mundo del videojuego tiene un pasado precioso y muy rico, una fuente prácticamente inagotable de juegazos de todo tipo, un legado que merece sin duda la pena preservar, algo que me cuesta creer que alguien a quien le gusten los videojuegos rechace voluntariamente. Un juego no caduca a la semana de salir a la venta, esta mentalidad “fast food” no beneficia a nadie. Y si alguien quiere pensar así y perderse miles de juegazos, es libre de hacerlo. Pero que al menos demuestre un mínimo de respeto, y no ponga la zancadilla con sus quejas infundadas a quienes no quieran seguir su mismo camino.

No se trata de "nostalgias", ni de “vivir en el pasado” como creen algunos, se trata de mantener vivo ese pasado para que nos ayude en nuestro presente para construir el futuro. Aprender de lo bueno y de lo malo que hemos vivido, y usar esa experiencia para andar el camino que tenemos por delante. Sin nuestra historia no somos nada, ni lo serán los que vengan después.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Un año de cine


Despedimos 2019 y damos la bienvenida a 2020

Se nos viene encima un prometedor 2020 que ya nada más empezar nos va a tener contando los días que falten para el estreno de la película de Sonic, pero antes de ver que nos puede deparar el año nuevo, está bien echar un vistazo a lo que nos ha dejado este 2019.

Naturalmente no a todos nos habrá ido igual el año, algunos estarán deseando que termine, mientras que a otros les dará simplemente igual, y luego estamos los que lo vamos a guardar en nuestra lista personal de grandes años, entre los que no dudo en incluirme.

Y es que personalmente necesitaba bastante un año así, especialmente en lo referente al tema de los juegos, ya que en los años anteriores estaba sintiendo cierto desasosiego en lo que respecta al mundo del videojuego actual. Y es que la presente generación de consolas me estaba dejando algo frío, al menos comparada con las anteriores. Pero este año parece que ha decidido darme de golpe todas las alegrías, y en lo referente a mis cosas no puede ni mucho menos quejarme.

Así por ejemplo Resident Evil volvió a mi dispuesto a dejarse volver a querer con el tremendo remake de la segunda entrega, Mortal Kombat hizo renovación de votos con el espectacular Mortal Kombat 11, y me reencontré con viejos conocidos (a los que echaba mucho de menos) como Ryo Hazuki y Sir Daniel Fortesque, además de la agradable sorpresa que me ha supuesto el regreso de Crash Team Racing.

Long time no see!

Si, vale, muchos son remakes, o como mínimo herederos de series veteranas. Pero aún con eso, necesitaba algo que me reconectase un poco con el mundo del videojuego actual, aunque solo fuese por afrontar con renovado optimismo la próxima generación de consolas. Si, siempre me habría quedado lo retro, pero llevando toda la vida a medio camino entre lo nuevo y lo viejo, no me habría gustado nada tener que limitarme solo a lo añejo.

En lo referente a mí, puedo decir que 2019 me ha salvado la actual generación de consolas. De hecho si tuviese que poner alguna pega, tal vez sería precisamente por nuestro erizo, pues si bien Team Sonic Racing es un gran juego, siento que no he congeniado con él tanto como con sus predecesores. Algo que sea culpa mía o del juego (o de nadie), tampoco siento que haya empañado el que ha sido sin duda un gran año de Sonic.

Para la historia quedará ya todo lo sucedido entorno al diseño del erizo en su película, y no solo para la historia del propio Sonic, sino también para la del cine en general. Sabemos que cada vez son más frecuentes las polémicas por las decisiones que toman los estudios (ahí tenemos sin ir más lejos la que se está liando entorno a Star Wars), y dentro de este marco, lo que ha ocurrido con la película de Sonic quedará como referente cada vez que el público quiera cambiar las cosas.

¿Se escuchará más a los fans a partir de ahora? ¿Será eso algo realmente bueno, o traerá otros problemas? En el caso de Sonic diría que todos hemos salido ganando, pero puede que no esté bien tomarse esto como costumbre, pues las consecuencias podrían ser nefastas en otros casos.

2020 nos traerá una nueva generación de consolas.

Tampoco puedo dejar de mencionar lo sucedido este mes de diciembre, tanto con el estreno del nuevo y genial Mario & Sonic, como (ya a título personal) todo lo del Sonic Adventure Music Experience de Londres. Esto último, de hecho, me ha reconectado bastante con el erizo, algo que no está nada mal para un año en el que ni siquiera hemos tenido un juego principal de Sonic.

Ese juego principal debería ser el del 30 aniversario en 2021, pero es bastante probable que sea anunciado a lo largo de este 2020 que arranca ahora, por lo que habrá que estar muy atentos a las noticias que vayan llegando. Además sería muy raro que Sega no quiera aprovechar el tirón de la película para sacar algo, tal vez un nuevo “Mania”, o reediciones de algún tipo (¿Sonic 3 & Knuckles ahora que la música podría haber dejado de ser problema?).

Aunque puede que ni siquiera sean necesarias estas reediciones en la nueva generación de consolas, ya que tanto Sony como Microsoft parecen totalmente dispuestas a llevar al máximo el tema de la retrocompatibilidad, de modo que no sería necesario volver a sacar por ejemplo Sonic Unleashed, ya que podríamos jugar al original tanto como queramos en nuestra nueva consola.

También están los rumores de una nueva serie de Sonic, por lo que yo diría que este 2020 se presenta más que interesante para nosotros los fans. De modo que no os preocupéis si sois de aquellos a los que 2019 no les ha dejado buen sabor de boca, pues el nuevo año pinta bastante bien.

¡Feliz año nuevo!

¿Y vosotros? ¿Os ha gustado este 2019? ¿Qué os gustaría que hubiese en 2020? Podéis dejarnos vuestros comentarios y predicciones para el nuevo año, así dentro de otros 12 meses podéis volver aquí y comprobar en qué cosas habéis acertado. Por nuestra parte solo nos queda desearos un feliz 2020 en nombre de todo el equipo de Sonic Paradise. ¡Que el nuevo año nos traiga a todos mucho Sonic!

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: ¿Se puede cantar algo que no tiene letra?


Viajamos a Londres para asistir al Sonic Adventure Music Experience

Hace ahora una semana, estábamos aun tratando de recuperar fuerzas tras la tremenda experiencia del SAME, el concierto itinerante de Sonic dirigido por nuestro querido Jun Senoue. Esta vez la cita era en Londres, donde un nutrido grupo de fans españoles fuimos a demostrar que por el erizo hacemos lo que haga falta.

En el canal de nuestra dragona azul favorita podéis ver un video completo de todo el viaje, pero desde estas líneas he querido aprovechar para contar algunas cosas desde un punto de vista más personal. Y es que debo admitir que, aunque el principal motivo para hacer este viaje ha sido por supuesto el concierto, yo personalmente tenía más motivos para querer visitar la capital inglesa.

Por alguna razón Londres era una ciudad que quería visitar desde hace bastante tiempo, tenía algo que me atraía especialmente, y debo decir que mis expectativas estaban cuanto menos justificadas, ya que allí me he sentido como pez en el agua. De hecho, en algún aspecto incluso mejor que aquí… A mis años es la primera vez que he tenido ocasión de salir de España, pero sé que de haber sido a cualquier otro sitio, la cosa no habría sido igual. Ni mejor, ni peor, simplemente no habría tenido la misma conexión.




Si a esto le sumamos el encontrarse sumergido entre otros fans del erizo para algo tan grande como es ir a ver a Jun Senoue en directo, pues os podéis imaginar que esta va a ser una experiencia difícilmente olvidable para mí. Además, y a modo de guinda del pastel, de allí me pude traer un recuerdo muy especial, algo que también había querido tener desde siempre pero que no es nada fácil de conseguir, un Mega CD 1 en perfecto estado. Ya sabéis los habituales de por aquí lo mucho que me gusta Mega CD, pero nunca hasta ahora había podido tener la primera versión de este, la cual hace que el primer modelo de Mega Drive sea todavía más bello.

Concierto de Jun, visitar Londres, y un Mega CD 1. Esto vendría a ser como matar tres pájaros de un solo tiro, una experiencia inolvidable que, a ser posible, estaría bien repetir en un futuro. Al menos la parte de ir a Londres, ya que nos han quedado muchas cosas pendientes para hacer por allí, como por ejemplo poder visitar el Big Ben en condiciones, ya que el pobre estaba cubierto de andamios fruto de un proceso de restauración que terminará en 2021.

Ojalá la próxima vez sea para celebrar un nuevo Summer of Sonic o algo similar, y así tal vez poder conocer de paso a Takashi Iizuka o Yuji Naka. Pero de momento, y como se suele decir, “que me quiten lo bailao”. Algo que en este caso es literal, porque en el concierto de Jun bailamos, saltamos, y hasta cantamos canciones que ni siquiera tienen letra. ¿Cómo? Esa es la magia del SAME, y basta con querer mucho a nuestro erizo para recibir su efecto.

La guinda del pastel.

Quizá el momento en el que más difícil me resultó contener los “feelings” fue cuando Jun y compañía comenzaron a tocar el remix de Toot Toot Sonic Warrior y Can You Feel the Sunshine. Básicamente por dos motivos, el primero es que no nos la esperábamos al no ser directamente de Crush 40. Y el segundo porque Toot Toot Sonic Warrior viene directamente de los Sonic de 8 bits, concretamente de Sonic 2 y Sonic Chaos. Y claro, eso te pega directamente en toda la “hinfansia”, y más si no te lo esperas. ¿Quién me iba a mí a decir hace 27 años que acabaría en Londres escuchando en directo un remix de aquel tema?

Finalmente sabemos que sois muchos a los que os hubiera gustado ir, pero no habéis podido. A nosotros también nos ha tocado muchas veces lo de “ver los toros desde la barrera”, y por eso hemos querido acercároslo en la medida de lo posible, para que también podáis cantar esas canciones sin letra como si estuvieses allí. Ah, y también está como no, el saludo que le pedí a Jun Senoue para toda la comunidad de Sonic Paradise, para que todos podáis sentiros un poco más cerca de él. Si queréis también podéis sentiros parte del abrazo enorme que conseguí darle, lleno de afecto, cariño, y agradecimiento por todos estos años de su descomunal talento musical y su especial forma de ser.

Si alguna vez tenéis ocasión de vivir algo así en directo, os recomiendo encarecidamente no dejarlo pasar, porque os va a quedar grabado para siempre. Por mi parte solo queda darles infinitas gracias a toda la gente que lo ha hecho posible, así como a todos los fans que estuvieron allí, o lo han seguido de alguna manera. Y en especial a Nights, que estuvo allí y me dijo lo importante que son para ella estos artículos que os dejo por aquí cada 15 días, además de dedicarnos un dibujo chulísimo a los miembros de Sonic Paradise. Es por vosotros y por el erizo por lo que seguimos aquí tantos años después.

El dibujo que nos dedicó Nights a los miembros de Sonic Paradise.



Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.