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Opinión: A toro pasado

 


¿Por qué algunos juegos de Sonic no se valoran hasta años después?

 

Lo hemos visto varias veces, en ocasiones con títulos insospechados e incluso varias décadas después de su lanzamiento original. De pronto un juego del erizo que tenía mala fama empieza a estar en boca de todos, y lo hace para bien. Las críticas se convierten en elogios, y poco a poco los reproches al juego son marginados.

 

A todos nos viene a la mente el caso de Sonic Unleashed, quizá porque es el que ahora mismo está más en boca de todos, y por ser uno de los casos más clamorosos. ¿Pero por qué ocurre esto? ¿Hay algo que impida ver la calidad del juego en su momento? ¿Qué es lo que cambia para que de pronto el “demonio” se convierta en “ángel”?

 

Para saber por qué ocurre, primero hay que tener muy en cuenta la forma en la que se trata a los juegos durante su lanzamiento, incluyendo la fase previa al propio día del estreno. Por ejemplo ahora mismo estamos en esa fase con Sonic Frontiers, y podemos ver de primera mano lo que ocurre. Un vendaval de opiniones basadas en apenas unos tráilers con versiones preliminares del juego, lo que no frena a muchos de dar por sentado que será un fracaso/éxito asegurado.

 

Si, también incluyo a los que dan por hecho que será un éxito, porque estos mismos serán los que más se quejen si cuando salga el juego no logra cumplir sus expectativas. Esto lo vimos por ejemplo con Sonic Forces, donde detractores y decepcionados formaron equipo para bañar al juego en bilis. Cosa que muchos aún siguen haciendo…

 

La forma en la que se tratan los juegos antes y durante su lanzamiento, especialmente hoy en día, es un terreno abonado para las críticas negativas. Hoy por hoy la única forma de evitar esto es: O bien que se trate de un juego menor que “no le importe a nadie”, o que sea todo lo contrario y sea el título mainstream del momento. Ese al que todo el mundo “debe” jugar y decir lo maravilloso que es, excepto que sea el juego estrella de la compañía rival y haya por medio alguna ridícula guerra de fanboys.

 

Con Sonic Unleashed las críticas han cambiado como el día y la noche.

Los juegos de Sonic están entre medias de estos, y si a ello le sumamos lo atractivo que resulta Sonic para que los medios lo utilicen como baiteo barato, pues ya tenemos listo el show habitual. Asi desde el que quiere ir de crítico malote, hasta el medio que busca el puro amarillismo, pasando por toda clase de trolls y demás despojos sociales, están todos listos para apedrear al erizo ante el más leve y estúpido de los “problemas”.

 

Hay que tener en cuenta también cómo funciona la prensa de videojuegos en general, especialmente en estos tiempos. Eso quiere decir que si no se ha jugado al juego antes de analizarlo, pues no pasa nada. Nos inventamos el análisis, o directamente se lo copiamos a otro a ver si con suerte ese si se lo ha jugado.

 

Cuando un juego sale el día 23 del mes, los embargos se levantan el día 22, las copias de prensa han llegado el día 20 (sí que hay copias de prensa), y a esto hay que descontarle el propio tiempo que lleva escribir el análisis, no hace falta ser ningún Pitágoras para darse cuenta de que el autor del artículo apenas ha podido probar el juego. Eso si es que se ha molestado siquiera en probarlo, o si el jefe de redacción no ha robado la bonita edición de prensa para su colección personal impidiendo así que la copia de prensa llegue al analista.

 

El mundo de la prensa de videojuegos da por si solo para doscientos artículos con estas y otras barrabasadas, pero por el momento con esto o sirve para entender que la credibilidad de los primeros análisis de cualquier juego es tanta como la que le daríais a alguien que dice que es Santa Claus.

 

Es después del jaleo inicial cuando entra en acción el siguiente de los factores importantes para entender cómo y por qué ocurre esto: Los jugadores. Somos los propios usuarios los que probamos el juego, unos antes y otros después, dependiendo de la credibilidad que le hayamos dado a las críticas iniciales o a nuestro propio interés por el juego.

 

¿Cambiarán las críticas a Sonic Forces con el tiempo?

Naturalmente son los fans los primeros que se molestan en jugarlo antes de dar opiniones, pero claro, “a los fans no hay que hacerles caso porque son fanboys ciegos para los que todo está bien”. Y así entramos en una fase que puede llevar años, o incluso décadas. La fase en la que el público mayoritario va jugando al juego a medida que baja de precio, o se lo regalan con alguna suscripción online o similar.

 

Es ahí cuando, si el juego lo merece, va corriendo el boca a boca sobre lo bueno que es. Y así el arroyo se convierte en río, y el río desemboca en el mar a medida que la opinión generalizada va cambiando. En otras palabras, el tiempo va poniendo a cada uno en su sitio. Eso si, por supuesto no esperéis ningún tipo de disculpa por parte de quienes lo apedrearon en su momento, esos estarán demasiado ocupados preguntándose por qué no se valoró el juego en su momento como es debido, como buenos hipócritas que van para donde sople el viento.

 

Llegados a este punto es muy probable que os hayáis sentido identificados con todo esto incluso aunque Sonic os importe tres pimientos, y es que por desgracia esto no es ni mucho menos patrimonio exclusivo del erizo. Se puede ver continuamente con otros juegos, películas, series, y muchas otras cosas cotidianas de la vida.

 

Todo esto se debe básicamente a las corrientes de opinión, a la costumbre poco sana de dejarse llevar por la masa social en vez de pensar por uno mismo. Como decían en Men in Black: “El individuo es listo, la masa es un animal miedoso, idiota, y peligroso.” Si no puedes probar un juego por ti mismo, simplemente no lo critiques hasta que hayas podido hacerlo. Dejarse llevar por lo que digan otros sin saber, solo da pie a que ocurran estas cosas.

 

Se pueden tomar opiniones de otros como referencia o contrapunto, incluso nosotros a título personal podemos variar nuestra opinión sobre un juego. Pero hacerlo solo porque vemos que los demás también lo hacen, es simple y llanamente una forma vacía de existir que no nos va a aportar absolutamente nada bueno. De nada sirve dar nuestra “opinión personal” si no es nuestra y solo estamos repitiendo lo que hemos oído decir a otro, a veces incluso de forma radicalmente opuesta a lo que creemos, solo por no llevarle la contraria al rebaño.

 

Ojalá no hagan falta décadas para valorar convenientemente Sonic Frontiers…

Hay quien intenta camuflar estas modas con excusas como que algo haya envejecido bien o mal, o diciendo que estaba adelantado a su tiempo, o con cualquier otra patochada pedante por el estilo. El juego que era bueno hace 10, 20, 30 años, lo sigue siendo. La culpa de que cambien las modas y las tendencias es única y exclusivamente de la masa social descerebrada que se deja llevar para no pensar.

 

Cuanto antes asumamos eso, mejor nos irá. Pero por desgracia es algo que lleva con nosotros desde que el tiempo es tiempo, y dudo mucho que cambie. Lo único que podemos hacer al respecto es procurar mantenernos nosotros mismos fuera de estas mareas de opinión, cosa que tampoco cuesta tanto, y agradeceremos enormemente sus beneficios sobre nosotros mismos.

 

¿Por qué no jugué a aquel juego tan bueno? ¿Por qué no compre aquella consola tan genial? Son el tipo de preguntas que dejaremos de hacernos si aprendemos a salirnos del rebaño y a valorar las cosas por nosotros mismos. Y si este consejo os parece bien y queréis ponerlo en práctica, ahora tenéis una ocasión de oro con Sonic Frontiers. Veréis como el tiempo se encarga de demostraros que habéis tomado una buena decisión.


Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Sonic Colors Ultimate

 


En un planeta multicolor nació un erizo bajo el sol

 

Se ha hecho larga la espera, pero por fin tenemos un juego nuevo del erizo que llevarnos a la boca. Bueno, nuevo, lo que se dice nuevo, no es… Pero alguna cosilla nueva trae. De este modo Sonic Colors regresa rompiendo por fin la exclusividad con las consolas de Nintendo, haciendo que (casi) todo el mundo pueda jugarlo por fin.

 

Naturalmente, y como era de prever, el juego ha llegado envuelto en polémica. Básicamente porque el propio Colors lleva siendo objeto de polémica desde hace años, a lo que hay que sumar el jaleo que se ha montado acerca de los presuntos fallos con los que se está diciendo que ha llegado. ¿Es verdad? ¿Es mentira? No os preocupéis, pues arrojaremos algo de luz sobre el tema para despejar dudas.

 

Pero antes hay que hablar un poco del propio Sonic Colors, del original, y de sus diferencias con esta versión. Y es que parece que fue ayer, pero se publicó originalmente en el año 2010 para Wii. En aquel entonces básicamente vino a continuar la exitosa línea de “títulos menores” del erizo para la consola de Nintendo, siguiendo los pasos de los Storybook Series.

 

Para ello, y atendiendo a las críticas hacía los títulos anteriores, Sega decidió no arriesgarse con más experimentos jugables y dejar únicamente la llamada “jugabilidad boost” de Sonic Unleashed. Para su sorpresa, esto dejó sin argumentos de ataque a los detractores del erizo, lo que propició unas críticas realmente buenas. En otras palabras, aquí no había “nada raro” que criticar. Ni espadas, ni erizos-lobo, ni controles extraños. Solo Sonic contra Eggman con una trama sencilla para todos los públicos.

 

Irónicamente una parte importante del fandom no recibió tan bien estas cosas, pues acababa resultando algo tal vez demasiado sencillo, sin la fuerza a la que nos tenía acostumbrados el erizo. Todo esto ha dado pie a años de disputa entre fans y detractores del juego. ¿Pero qué hay realmente detrás de todo esto? ¿Merece la pena jugarlo a estas alturas?

 

La respuesta a esta última pregunta es sencilla: Si. Sonic Colors puede que haya levantado ampollas como juego del erizo, pero como plataformas se ha mostrado como un juego sólido por el que los años han pasado realmente bien. Quizá no sea lo que esperamos al jugar a un Sonic, pero como juego en sí sabrá darnos al menos algunas tardes de diversión.

 

Finalmente Tails no será jugable, pero podrá salvarnos en ocasiones para ahorrarnos vidas.

Gráficamente el original era de lo mejorcito de Wii, donde aprovechaba toda clase de trucos técnicos para ofrecer un apartado visual capaz de destacar entre los mejores títulos de la consola. Tanto es así, que no ha sido sencillo portearlo a sistemas actuales. Pues está “tan hecho para Wii”, que adaptarlo a otros sistemas es altamente complejo, por mucha potencia extra con la que cuenten las máquinas actuales.

 

Esto ha dado pie a que se tengan que cambiar pequeños detalles, como efectos de luz, o trucos de programación que utilizaba el original. El resultado nos ofrece por lo general unos gráficos mejores, pero sí que es cierto que algunas cosas parecían lucir mejor en Wii. No obstante, esto entra en el terreno de los gustos personales de cada uno, pues habrá quién prefiera ciertas cosas en el original, y quien las prefiera en el nuevo.

 

Todas las versiones correrán ahora a 60fps, excepto la de Switch, que seguirá a 30 como el original de Wii. Esto nos permitirá apreciar mejor los preciosos niveles que componen el juego, pues artísticamente Sonic Colors es un regalo para la vista, incluso 11 años después. Lo único a lamentar es que las secuencias entre fases sean las originales de Wii grabadas y reescaladas, en lugar de generarlas el propio motor del juego como ocurría en el original.

 

La banda sonora era otro de los aspectos más destacables del juego original, y aquí además podremos contar con remixes de algunos de sus temas. Por desgracia, algunos de estos remixes solo vienen incluidos con la versión digital de lujo, no así con la física. La cual por cierto se ha retrasado en Europa sin fecha concreta. Esperemos que más adelante se puedan adquirir estos temas por separado a modo de DLC.

 

En el apartado sonoro es también de elogiar el nuevo doblaje en castellano, el cual no estaba presente en el original. Ahora podremos entender mejor los chistes que suelta Eggman por la megafonía, y en líneas generales se ha adaptado mejor el humor general del juego, con bromas más entendibles en nuestro idioma.

 

La jugabilidad es mayormente en 2D, similar a la vista en juegos como Sonic Unleashed, y Sonic Forces. Y a la lista de wisp disponibles se le suma uno nuevo, el “Wisp Jade” que nos permitirá atravesar ciertas partes del nivel en busca de secretos y atajos. Hay que recordar que estos wisp asumen gran parte del protagonismo, pues sus poderes se suman a los de Sonic para proporcionarle toda clase de habilidades, algunas imprescindibles para completar las fases.

 

Para gustos los colores.

Otra novedad son los elementos de personalización para Sonic, como por ejemplo la estela de luz de la exitosa película del erizo, o guantes y zapatillas de diferentes colores. Estos desbloqueables se suman al Sonic Simulator del original a la hora de alargar la vida del juego, al igual que los anillos de estrella rojos que nos darán acceso a poder jugar con Super Sonic. Finalmente se han añadido batallas contra Metal Sonic a lo Sonic CD, o Sonic Rivals, en las que deberemos llegar a la meta antes que el metálico clon del erizo.

 

Todo esto ayuda a aumentar la duración de un juego que realmente anda necesitado de ella, y es que cabe recordar que aquellos a los que Sonic Forces les resultó demasiado corto y fácil, que esto es herencia directa de Sonic Colors. En apenas una o dos tardes le habremos dado su merecido a Eggman, y a partir de ahí dependeremos de los extras (tanto nuevos como viejos) para rentabilizar el juego.

 

Este es uno de los problemas que ya presentaba el Sonic Colors original, pero no es el único. Sus niveles están distribuidos de una forma un tanto irregular, con fases cortas, que se entrecruzan con otras aún más cortas. En algunos de estos niveles utilizaremos en todo momento algún wisp o elemento del escenario, lo que frustra nuestro deseo de jugar con Sonic.

 

Como decíamos más atrás, la mayoría del juego es en 2D, pero se supone que es un Sonic en 3D. Además, las escasas secciones en 3D son básicamente “pasillos de bolera” en los que arrasar algunos enemigos con el boost, o grindar barandillas y hacer loopings de forma automática. Esto puede decepcionar a aquellos que busquen un juego moderno del erizo, en vez de otra experiencia que apele a la nostalgia.

 

Otro problema son los jefes de final de fase, a los que en ocasiones derrotaremos sin saber ni como lo hemos hecho, lo cual contribuye a aumentar la sensación de falta de dificultad. Pero la ausencia más notable es la de un verdadero jefe final, dando pie a un desenlace un tanto extraño y descafeinado. Algunas de estas cosas se corrigieron en la versión para DS de Sonic Colors, donde aparecen otros elementos exclusivos. Lo que da pie a preguntarse por qué no estaban estas cosas también en Wii, o por qué no se han añadido a esta reedición.

 

A todos estos problemas del original hay que sumarle la polémica que ha habido por la presunta aparición de numerosos bugs graves a lo largo del juego. Y es que no paran de subirse videos con toda clase de fallos, algunos de lo más esperpénticos, lo que ha hecho que muchos se teman que el juego ha llegado sin terminar.

 

Ahora podremos personalizar el aspecto de Sonic.

Por si no había suficiente, ahora se sabe que algunos de estos bugs son falsos, montajes elaborados, o simple corrupción del juego propia de jugarlo pirata en un emulador casero de Nintendo Switch. Algunos de estos fraudes ya han sido descubiertos, y habrá que ver si Sega decide tomar medidas contra sus autores. Pero todo esto refleja una vez más lo que muchos ya sabemos, y es que hay gente dispuesta a boicotear al erizo de la forma que sea, por triste y ridículo que resulte.

 

Además estos falsos bugs hacen difícil al equipo de desarrollo discernir cuales son reales y cuáles no, de hecho en Sega han solicitado que se reporten los bugs reales para ser corregidos. ¿Significa eso entonces que el juego tiene realmente bugs? Pues claro que los tiene, como todos los juegos. La cuestión es si estos afectan negativamente a la experiencia de juego.

 

Llegados a este punto, y basándonos en nuestra experiencia real y en la de otras personas que sí se están molestando en jugarlo antes de hablar, os puedo garantizar que se ha exagerado mucho sobre el tema, pues incluso los bugs reales no aparecen tan fácilmente como aparentan hacerlo en los videos. Sonic Colors Ultimate no será perfecto, pero no es el bugfest que algunos nos pretenden hacer creer.

 

¿Pero quién podría hacer algo así? ¿Hay tanto odio absurdo al erizo como para boicotearlo de esta forma? Los que somos habituales de esto sabemos que sí, y que no es ni mucho menos la primera vez que pasa. La cosa es que, a la pléyade habitual de haters, trolls, baiteros, y amargados habitual, hay que sumarle una parte importante del fandom de Sonic que no siente especial aprecio por Sonic Colors.

 

Esto se debe a la notable influencia que Sonic Colors ha tenido en el transcurso de la serie durante estos años, afectando directamente a títulos como Sonic Lost World, o Sonic Forces. No son pocos los que culpan a Colors de haber generado la herencia negativa de esos juegos, todo en base a las buenas críticas que recibió desde que salió en 2010.

 

¿Pero es esto culpa de Colors realmente? La respuesta es no. El juego en sí no tiene culpa de nada, y sumarse al boicot simplemente porque el juego no nos guste, no está bien. La culpa de todo esto es de quienes se han pasado años elogiando en exceso este juego, pues incluso entre sus fans hay muchos que saben que no es para tanto.

 

Metal Sonic vuelve dispuesto a darnos guerra.

Todo este exceso de feedback positivo ha influido notable, y negativamente, sobre Sega en los últimos años, sin saber realmente qué era lo que quería su público mayoritario. ¿Es entonces culpa de Sega por no saber a quién escuchar? No se le puede pedir a una compañía que tenga contento a todo el mundo, y ya sabemos que aquí solo se oye a quién más ruido hace. Así que tal vez sea hora de dejar de echarle la culpa a otros y mirarnos a nosotros mismos, pues tanta culpa tienen los que han elogiado en exceso Colors, como los que se han quedado callados cuando había que elogiar otras cosas. El que no llora, no mama.

 

Que nos sirva a todos de experiencia para el futuro, como aprendizaje de que el feedback positivo puede influir tanto o más que el negativo. Sonic Colors es solo un juego, y no tiene la culpa de los devaneos de un fandom y de una cultura gamer cada día más bochornosa, capaz de actos de tal bajeza como falsear bugs para boicotear un juego.

 

Personalmente podrá gustarnos más, o menos. Incluso somos libres de odiarlo si así lo sentimos. Pero nada justifica este tipo de acciones, y somos nosotros mismos los que vamos a acabar pagando las consecuencias de todo esto. ¿Queremos que Sega se harte de relanzar sus juegos y deje de hacerlo? Porque ya van unas cuantas veces, y toda paciencia tiene un límite…


En cualquier caso, Sonic Colors Ultimate cuenta con la ventaja de llegar en el momento de mayor demanda de Sonic de toda su historia. Tras el paso de la película, nunca antes había habido tanto interés por los nuevos productos del erizo, y no me cabe duda alguna de que Sonic Colors Ultimate va a vender a montañas, con o sin polémicas.

 

Esperemos que eso anime a Sega a reeditar más juegos del erizo, así como títulos nuevos. Sinceramente no creo que nos lo merezcamos, si hubiese justicia en el mundo, Sega dejaría de sacar sus juegos en occidente y se quedaría tan a gusto en Japón, donde tan bien le van las cosas. Por suerte para nosotros no es así, a y pesar de la vergonzosa actitud de esta comunidad, me da que vamos a tener erizo para rato. Al menos mientras siga siendo rentable…

 

En resumen, Sonic Colors Ultimate es una oportunidad de oro para que todo aquel que no lo haya probado pueda por fin catarlo y decidir por sí mismo si está justificada su buena fama o no. Y si ya lo conocéis, seguro que os sirve como excusa para volver a disfrutarlo, degustando además las novedades que incluye.

 

Habrá que esperar un poco en Europa para tenerlo en edición física.

Como siempre digo, ignorad lo que se diga por ahí y probad las cosas por vosotros mismos. Ya sabéis muchos cual es mi opinión personal sobre Sonic Colors, pero eso no cambia el hecho de que sea un juego altamente recomendable, y capaz de divertirnos incluso 11 años después. Id a por él sin pensarlo, pues será un buen aperitivo para Sonic Rangers.


Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Historias del fandom episodio 1


 

Este no es el “peligro biológico” de mi infancia.

 

Al igual que Sega cuando lanzó Sonic 4, no sé cuántos episodios acabará teniendo esto, pero aquí se inicia otra de mis series de artículos que irán llegando de forma aleatoria en el futuro. En este caso, y a pesar de lo que en un principio pueda hacer sospechar el título, no voy a hablaros del fandom de Sonic, de modo que no esperéis anécdotas chungas de esas que envuelven a Sally con presuntos restos óseos…

 

La idea de esta serie de artículos es traeros historias provenientes de otros fandoms por los que me muevo, ya que en muchos casos veo grandes similitudes y paralelismos con el de Sonic, lo que ofrece anécdotas curiosas que perfectamente se pueden aplicar al erizo y enseñarnos algo a todos de paso.

 

Seguramente los más avispados ya sepan de qué fandom me traigo esta historia, por supuesto es del de Resident Evil. Concretamente de algo de rabiosa actualidad, fruto de lo que personalmente considero uno de los fandoms más beligerantes y divididos del mundo del videojuego. Si, más que el de Sonic… Bastante más de hecho.

 

Esta historia probablemente no se la vais a ver contar a nadie más, ningún medio se hará eco, y probablemente a nadie le importe lo más mínimo. Sin embargo, nos viene a enseñar una valiosa lección a todos. Una lección que creo que a los seguidores del erizo nos viene muy bien. Esta historia trata sobre el poder que hemos ganado los usuarios en los últimos años, y como afecta de manera importante aunque a veces no nos demos cuenta.

 

Para resumir la historia previa sin aburriros demasiado con los pormenores de una saga de juegos que probablemente no os interese, Resident Evil vivió su salto a la modernidad con Resident Evil 4, que es básicamente el equivalente a Sonic Adventure para Sonic. Un título revolucionario que resucitó la franquicia y marcó el camino a seguir en el futuro, pero que trajo consigo grandes e importantes cambios.

 

Parecidos razonables…

Al igual que con Sonic, estos cambios fueron bien acogidos por la mayoría. De hecho con mejores resultados que los del erizo. Hasta el punto de que Resident Evil 4 se convirtió en todo un referente para muchos juegos posteriores de otras franquicias, revolucionando prácticamente los juegos de acción modernos.

 

Y ahí es donde estaba el presunto problema para algunos, en la “acción”. Pues una parte de los seguidores de la serie sintió que aquello era demasiada acción, y empezó el clásico lloriqueo de esencias perdidas, infancias arruinadas, y todas esas cosas que a los fans de Sonic nos resultan tan tristemente familiares…

 

Hasta aquí es otro caso más de usuarios (sean fans o no) que no aceptan que les cambien algo, cosa que hemos visto mil veces con mil franquicias. El fan tratando de proteger lo que cree que es suyo como un padre sobreprotector no deja salir a la calle a su hijo, impidiéndole enfrentarse al mundo y madurar por sí mismo.

 

La cuestión es que esto fue a más con el paso de los años, convirtiéndose en una bola de nieve rodante que crecía y crecía con cada nueva entrega que llegaba, solo que en vez de nieve estaba compuesta de una amalgama de bilis y lágrimas de adulto. Del resultado ya os he hablado alguna vez, con la sexta entrega se producía una explosión de odio absurdo como jamás he visto en este mundillo. Gracias podemos dar de no haber llegado aún a estos niveles con Sonic, pues ni siquiera lo de Sonic Forces es comparable a aquel vergonzoso espectáculo que dio el fandom de Resident Evil y que todavía continúa hoy en día.

 

A partir de ahí Capcom decidió que, o cambiaban las cosas, o tal vez iba siendo hora de dedicar su tiempo y recursos a otras franquicias menos polémicas. El resultado fue crear un título mucho menos costoso en cuanto a desarrollo, pero centrado en responder a las críticas, y apoyado por una brutal campaña de marketing para asegurarse de tapar cualquier posible queja.

 

Presuntamente todo esto acabó con el problema, o eso es lo que dicen los “grandes expertos” en la saga… ¿Pero lo hizo realmente? ¿O solo era pan para hoy y hambre para mañana? Aquí os he contado alguna vez como en ocasiones es el sucesor de un juego el que paga el pato de su predecesor, cosa que hemos visto varias veces con Sonic. El juego A es recibido aparentemente bien, mientras las quejas se acumulan en silencio. Cuando llega el juego B, este recibe de golpe todo el odio acumulado por su precursor, generalmente sin merecerlo.

 

Un juego, dos mundos.

¿Es esto lo que está pasado con el nuevo Resident Evil 8? El juego es la secuela directa del 7, y en principio cuenta con todo lo que fue aplaudido de su predecesor. De hecho, lo hace con un presupuesto apreciablemente mayor, y recuperando cosas que nadie pidió que fueran eliminadas. ¿Os suena? Es un caso muy parecido al de Sonic Colors y Lost World. Sin embargo, no es ese el ejemplo que os traigo.

 

Para eso debemos irnos a Japón, donde la tan odiada sexta entrega de la serie fue tremendamente bien recibida. La revista Famitsu le dio un 39/40 en una época en la que eran bastante más rigurosos con sus notas que ahora. Y fue el único lugar donde no solo se cumplieron las expectativas de ventas de Capcom, sino que de hecho se superaron. Japón no participó en esta explosión de odio que muchos trataron de vendernos como algo mundial, a pesar de que ni siquiera en America y Europa fuese algo en lo que todo el mundo estuviese de acuerdo.

 

Los japoneses no pidieron ningún cambio, no exigieron nada, no patalearon en las redes como un niño malcriado. Allí no se actúa así, o al menos no se hacía hasta que en tiempos recientes los japoneses parecieron empezar a decir “basta”. Aquí os he contado alguna vez como se “protesta” en Japón por un producto. Se hace de manera lógica y racional, como cabe esperar de un país de personas civilizadas.

 

Si un producto les gusta, comprarán el siguiente. Y si no les gusta, dejarán de comprarlo. Simple y llanamente. Ya se encargará cada compañía después de averiguar por qué algo se ha vendido o se ha dejado de vender. Así, sin lloros, educadamente, y dejando que sean los que fabrican el producto quienes decidan lo que creen más conveniente o no, estén o no equivocados.

 

Pero en los últimos tiempos los japoneses parecen haberse hartado, y con razón. Ven como cada vez más cosas se adaptan a los gustos occidentales dejándoles a ellos de lado. Ven como compañías japonesas diseñan productos japoneses acorde a las críticas occidentales, porque como decía aquel viejo refrán: “Quien no llora, no mama”. Y en este mundo donde “cuatro” individuos organizados actuando en las redes pues iniciar una campaña global de desprestigio, los japoneses tienen las de perder con su conducta civilizada.

 

La paciencia nipona se agota.

Esto no afecta solo a Capcom y Resident Evil, si investigáis un poco, veréis que en Japón existe un gran descontento actualmente por esto mismo. Incluso gigantes como Sony lo están sufriendo, y el resultado es lo que esta misma semana hemos visto saltar en los medios, pues parece que Resident Evil 8 se ha pegado un buen tortazo en ventas en el país del Sol Naciente, al menos en su lanzamiento. Mientras que en occidente está vendiendo bastante bien.

 

Lo más triste es que el juego seguramente habría gustado más en Japón que su precursor, pues recupera elementos que fueron innecesariamente eliminados, cosas que allí son apreciadas. Sin embargo esto les huele a, como ellos mismos dicen, otro juego de terror occidental que no va dirigido a sus gustos. En otras palabras, acaban pagando justos por pecadores.

 

Todo esto nos viene a demostrar dos cosas que no parecen terminar de entrarnos en la cabeza: Primero que lo que a nosotros nos guste o nos deje de gustar, no tiene por qué coincidir con el resto del mundo. Tenemos la fea y mala costumbre de hablar por todos los demás, como si estuviéramos en posesión de la verdad única universal.

 

“Todo el mundo odia la jugabilidad boost” ¿Os suena? Seguro que sí. ¿Es cierto? Ni mucho menos. Y en este caso no son solo los usuarios individuales que no estén de acuerdo los que están pagando el pato, sino un país entero. Un país que está viendo como algo creado por ellos se adapta por la fuerza a los gustos extranjeros. Y lo peor de todo es que las críticas se han reavivado en occidente, pues mucha gente se ha lanzado a las redes a criticar RE8 sin molestarse siquiera en jugarlo, medios incluidos.

 

Como usuarios tenemos una responsabilidad que poca gente parece comprender y practicar, Internet nos ha dado el poder de poder transmitir a los creadores cómo queremos que sean sus productos, pero como decía el Tío Ben, “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”, y si algo nos gusta en la sociedad occidental actual, es ser unos irresponsables, como bien se está encargando de demostrar cierta pandemia…

 

¿Veis como estas cosas no le pasan solo a Sega?

¿Podría afectar a Sonic este cambio de actitud de los japoneses? Ahora están más activos en redes, y cada vez se quejan más por todo. Así que podría ser… Pero por suerte parece que allí Sonic sigue sin levantar grandes pasiones, o al menos así era hasta hace poco… Recordemos dónde está la sede principal de Sega, y de que nacionalidad es el Sonic Team. Tal vez decidan responder a toda esta “occidentalización” de alguna manera…

 

En cualquier caso, os cuento esto como una mera “anécdota”, una de esas que luego dan pie a cosas reales que nadie se explica de dónde han salido… Total, como nadie habla de ello… Luego algunos se extrañan de que no me sorprendan ciertas noticias, o creen que tengo realmente una bola de cristal que predice cosas que terminan pasando.

 

De un modo u otro, aquí os dejo este primer capítulo de curiosidades y anécdotas de otros fandoms que no son el de Sonic. Algo que espero que sirva de referencia para lo que nos pueda venir en el futuro, o de lo que podamos aprender algo útil. Por cierto, tras escribir esto me voy directo a seguir jugando a RE8, juego con el que me lo estoy pasando en grande. Recordad siempre que hay que probar las cosas por uno mismo y no fiarse de lo que digan los demás.

 

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Regreso a Planet Wisp

 



¿Qué pasará si vuelve Sonic Colors?

 

Hace ya algunos días que saltaban los rumores sobre la posible llegada de un remaster de Sonic Colors, algo que habría pasado desapercibido entre el océano de presuntas “filtraciones” de no ser porque esta vez sí que parecía haber algo bastante fiable. Su nombre provisional sería “Sonic Colors Ultimate”, y llegaría para todas las consolas actuales y PC.

 

Esto vendría respaldado por filtraciones previas que hablaban de que Sega quería poner al día varios títulos modernos del erizo, a fin de tener disponible la mayor oferta de juegos de Sonic posible. ¿Para qué? Pues como ya apunté aquí mismo hace tiempo, para aprovechar el tirón de la película. Si, el tirón de la película aún continúa. Y además tenemos ya en el horno su secuela, para la que está claro que esta vez Sega si quiere estar preparada.

 

Es curioso que sea precisamente Sonic Colors el único regreso que se haya filtrado, cuando presuntamente habría más en camino, concretamente Unleashed y Generations. Y digo que es curioso porque es bastante evidente que este relanzamiento de Colors no llega tan solo porque Sega esté buscando tener la mayor cantidad de juegos de Sonic accesibles en la actualidad, sino también como “experimento” para ver cuál es la acogida que tendría este título en concreto a día de hoy.

 

¿Podría haber sido filtrado adrede? Quién sabe. Pero si hubiese que apostar por que Sega filtrase uno de estos relanzamientos en concreto, yo apostaría todo por Colors. ¿Por qué? Pues porque es sin duda el juego que más interés le puede suscitar a Sega después de lo acontecido en los últimos 10 años, o lo que es lo mismo, Sega tratando de averiguar una vez más qué fue lo que tanto gustó de este juego en particular.

 

Y es que en la comunidad de fans del erizo hay bastante división entorno a este juego, pues hay quien directamente lo considera el mejor Sonic en 3D, mientras que para un grupo bastante amplio, no solo se trata un título bastante sobrevalorado, sino que además es directamente culpable del devenir de la franquicia durante la última década.

 

¿Volveremos pronto a Planet Wisp?

Para resumir, tras la buena acogida que tuvo Sonic Colors parece que en Sega no tenían demasiado claro qué tecla habían tocado para que gustase tanto. Generations también recibió buenas críticas, pero vendió bastante menos en comparación. ¿Cómo era posible que un título de bajo presupuesto, y especialmente orientado a los más pequeños, hubiese sido tan bien recibido?

 

Ojo, que ser de bajo presupuesto no implica que deba ser un mal juego, ni es ninguna clase de insulto. Algo que conviene aclarar visto lo visto… Simplemente indica que su desarrollo no se afrontó como Generations o Unleashed, sino más bien como Secret Rings o Black Knight. Eso no es algo malo, pero sí que puede llevar a la sorpresa a una compañía si dicho proyecto consigue mejores resultados que el que debía ser su producto estrella.

 

Desde entonces está bastante claro que Sega trata de averiguar qué hizo bien con Colors, primero con lo que esencialmente es “Sonic Colors 2” (Sonic Lost World), y después con Sonic Forces. Con Lost World el Sonic Team cogió la parte que creyeron que más había gustado de Colors, y añadieron más calidad y detalle. Acentuando de paso ese estilo “mariano” que algunos tanto aplauden de Colors.

 

El resultado fue un mar de críticas y quejas, haciendo que el título vendiese mal incluso para lo que era de esperar de un juego de Wii U. Algo que tampoco vino a suavizar el frío relanzamiento posterior para PC. Si Sega había tocado alguna tecla correcta con Colors, con aquello les quedó bien claro que dicha tecla no había sido tocada al hacer Lost World.

 

Así pues, con Sonic Forces buscaron entre lo que habían desechado. ¿Pero que habían desechado realmente? ¿Los niveles cortos y la dificultad baja? ¿Estaría ahí la clave? Pues parece ser que no, porque de sobra conocemos todos como ha sido recibido Sonic Forces... Y de hecho esa escasa dificultad y duración han sido la principal queja de la mayoría.

 

Tal vez le habría ido mejor llamándose “Sonic Colors 2” …

Ambos “experimentos” han debido dejar al Sonic Team más confundido que un zombi nadando en una piscina de tequila. ¿Pero cómo averiguar entonces qué fue lo que tanto gustó a algunos de Colors? Pues relanzando Colors y viendo desde el primer momento cómo reacciona la gente. Incluso tal vez filtrándolo antes de anunciarlo, por si acaso…

 

¿Es eso lo que está pasando? ¿O es simple casualidad? Ambas opciones son posibles, pero tratándose de Sega y de Sonic, me voy a quedar con la opción más rebuscada. ¿Y qué pasaría de ser así? ¿Cómo recibiría la gente hoy en día Sonic Colors? ¿Sería de nuevo aplaudido, o recibiría abucheos y quejas?

 

Personalmente creo que es más probable lo segundo, y no por el juego en sí, que al fin y al cabo no tiene culpa de nada. Sino porque uno ya es perro viejo, y cada vez me resultan más predecibles los cambios de opinión de la gente… Me huelo una ristra de reviews con el clásico “ha envejecido mal”, o “este no es el Sonic Colors de mi infancia”, o “Sega ha hecho mal el remaster” (aunque sea exactamente igual).

 

Y repito, todo esto sin que el juego en sí tenga culpa de nada. Simplemente previendo las reacciones de la gente, y rememorando casos pasados similares. Y es aquí donde me gustaría mencionar a otra de mis sagas de juegos favoritas, pues cuenta con un caso que me resulta terriblemente familiar al de Colors.

 

Esa saga es Resident Evil, y el título en cuestión es Resident Evil Revelations. Cuando salió en su momento, Revelations fue una sorpresa enorme para todo el mundo, incluso los no habituados a la serie. El motivo era el espectacular aspecto que lucía para tratarse de un juego de 3DS, pues básicamente nos ofrecía un Resident Evil moderno completo dentro de la (por entonces aún joven) portátil de Nintendo.

 

El miembro más reciente del “legado” de Colors.

Aquello, como juego de 3DS, era una autentica pasada. Sin embargo, las críticas positivas pronto empezaron a sacar los pies del tiesto, y comenzaron a elogiar cosas que habían sido criticadas en otros títulos de la serie, a atribuirle al juego méritos que no tenía, y a pregonar que había devuelto a la serie a sus raíces cuando aquello simplemente era otro Resident Evil moderno más que poco o nada se parecía a los primeros.

 

¿Os suena? Vimos prácticamente lo mismo con Colors en su momento. Solo que entonces la consola de Nintendo bien aprovechada fue Wii en vez de 3DS. Durante años Resident Evil Revelations fue elogiado como una de las mejores entregas de la saga, lo cual causó cierta confusión en Capcom a la hora de decidir qué hacer con entregas posteriores de la serie. Si, igual que con Sonic.

 

¿Y qué pasó al final? Si, al final. Porque esta historia va por delante, y el resultado de todo aquello ya lo vimos cuando Capcom decidió sacar una versión HD de Revelations y publicarla para todos los sistemas del momento. El resultado fue que el título pasó sin pena ni gloria, los usuarios de sistemas “no-Nintendo” se dieron cuenta de que el juego era simplemente otro Resident Evil moderno, y además había perdido buena parte de su meritorio encanto inicial por ser de 3DS.

 

El supuesto juego que había “salvado la franquicia” y “devuelto la infancia a todos los fans”, quedaba ahora al acceso de todo el mundo, y sin ser ni mucho menos un mal juego, quedó como otro más de tantos entre la serie. De hecho, fue completamente ignorado por aquellos que tanto clamaban a las esencias originales de la saga cuando llegó Resident Evil 7, pues fue este nuevo título el que pasó a recibir dichos elogios, haciendo como si Revelations nunca hubiese existido.

 

¿Cómo pudo pasar algo así? La respuesta es muy sencilla, y de hecho podemos encontrar ejemplos de lo mismo en otras sagas y títulos únicos. La clave está en que se trataba de un juego grande exclusivo de una consola de Nintendo, y como todos sabemos, cuando esto ocurre el sector de usuarios más extremo de Nintendo saca la escoba y comienza a barrer para casa. Esto afecta directamente a la recepción general del juego, especialmente en lo referente a los medios.

 

Resident Evil Colors, digo Sonic Revelations… Bueno, ya me habéis entendido…

Pero en cuanto dicha exclusividad termina y el juego en cuestión queda al alcance de todos, este sector nintendero se siente traicionado y da la espalda al juego, mientras el resto de la comunidad de usuarios descubre que el juego, al fin y al cabo, no era para tanto. ¿Bueno? Si, sin duda. Pero no tan bueno como nos lo pintaron algunos…

 

¿Os acordáis de lo que ocurrió con Bayonetta? La primera entrega pasó sin pena ni gloria por sistemas de Sony y Microsoft, lo que la llevó directamente a la tumba hasta que llegó Nintendo y puso el dinero para una secuela exclusiva. Fue entonces cuando de golpe y porrazo empezaron a salir fans de Bayonetta hasta de debajo de las piedras, y de pronto se convirtió en uno de los títulos más aclamados del momento.

 

Así el primer Bayonetta pasó de llegar a ser regalado durante ferias en su versión para PS3, a ser uno de los juegos más buscados del sistema (igual que el de 360), algo que se mantuvo hasta que se confirmó que Bayonetta 2 incluiría la primera entrega en su lanzamiento para Wii U. Curioso… ¿Verdad?

 

¿Es esto lo que podría pasarle a Sonic Colors? Tal vez no, pues al fin y al cabo el público nintendero actual no parece actuar igual que el de entonces (baste con ver lo sucedido con Sonic Lost World). Pero yo personalmente no me iba a sorprender si así sucediese… ¿Cómo recibirá el público no-nintendero a Sonic Colors? ¿Aplicarán los mismos baremos de crítica que le aplicaron a Sonic Forces? ¿Lo apalearán por ser corto y fácil?

 

Permaneced atentos a los medios en los próximos meses, porque si finalmente se confirma este “Sonic Colors Ultimate”, va a ser una estupenda ocasión para que algunos nos sentemos a contemplar lo que sucede junto con un gran bol de palomitas. Es eso y tomárselo con humor, o darse de cabezazos contra la pared ante lo que nos toca aguantar entorno a las series que más nos gustan…

 

Consejo: Tened siempre a favor al público nintendero.

Antes de terminar, quiero recalcar que esto no es ningún tipo de alegato en contra de Sonic Colors, o Resident Evil Revelations. Sino más bien uno de mis habituales “estudios sociológicos” tratando de averiguar por qué pasa lo que pasa y de quién es culpa. (Generalmente de la gente que entiende esto como una batalla campal de fanatismos en vez de como lo que es: Un mero entretenimiento).

 

Por mi parte quedo a la espera de ver cómo es este nuevo Sonic Colors, aunque estaría bien que Sega recordase que hay títulos anteriores de Sonic que siguen todavía sin relanzar…


Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: 10 años de “Anniversary”

 


Sonic Generations cumple 10 años. No, en serio.

 

Nos lo pueden decir 20 veces, y las 20 nos resultará difícil de aceptar… Sonic Generations cumple 10 años. No os preocupéis si habéis tenido que ir a mirar el calendario para confirmarlo, es raro, pero cierto. Parece que fue ayer cuando dimos rienda suelta a las filtraciones sobre “Sonic Anniversary”, tras un pequeño desliz de algún miembro sin identificar de la ahora extinta Sega España.

 

Generations era el título con el que celebrar el 20 aniversario del erizo, igual que Adventure 2 fue el del décimo, y el título que ahora esperamos será el del 30. Pero también fue mucho más, tanto de manera personal para cada uno, como en general para la franquicia entera de Sonic.

 

Con Generations se dieron la mano el pasado y el (por entonces) presente del erizo, no solo por la conjunción entre su versión clásica y la contemporánea, sino también por el homenaje a sus diferentes y principales aventuras que disfrutamos a lo largo de aquellos 20 años.

 

También fue el siguiente paso evolutivo tras Sonic Unleashed, si bien entre medias acabó metiéndose Sonic Colors, el cual nació como conversión de Generations para Wii. La fórmula boost fue pulida en Generations, buscando un mejor equilibrio entre dificultad y jugabilidad. Algo que no puede decirse de Colors o Forces, donde la dificultad descendió más de la cuenta.

 

Un equilibrio que para muchos convirtió a Generations en el mejor Sonic 3D desde Adventure 2, galardón que aún ostenta a día de hoy para muchos fans. Además, a dicha jugabilidad moderna equilibrada se unía a una curiosa “jugabilidad clásica actualizada”, que nos permitía hacernos una idea sobre cómo serían los juegos actuales de Sonic si nunca se hubiese dado el salto a la jugabilidad 3D.

 

Chemical Plant en Sonic Generations.

Puede que el Sonic clásico de Generations no fuese totalmente fiel al original, pero tampoco daba la impresión de que fuese eso lo que pretendiese (como si hace por ejemplo Sonic Mania). El resultado fue algo que agradó a la gran mayoría, rápido, divertido, y con suficiente sensación de control como para no hacernos añorar tiempos pasados.

 

La selección de fases nos ayudó a recorrer la historia del erizo con versiones actualizadas de algunos de sus niveles más emblemáticos. Y hay que decir que el resultado fue tan bueno, que lo único que hubo que lamentar fue no poder ver más niveles clásicos sometidos al mismo proceso.

 

También volvimos a vernos las caras con algunos de los jefes más icónicos, como Metal Sonic, Perfect Chaos, Shadow, o el enorme robot guardián de la Death Egg. Todo ello aderezado con una de las mejores selecciones musicales que jamás se hayan visto en un juego del erizo, con multitud de remixes de algunos de sus temas más legendarios.

 

Generations fue una explosión de nostalgia, pero acertadamente no se limitó a depender de ella. La construcción de sus niveles no solo estaba mejor equilibrada que en Unleashed y Colors, sino que incluso Forces también quedó por debajo a pesar de ser posterior. Las rutas alternativas y el acertado ajuste de la dificultad, hacían que recorrer cada fase supusiese un divertido reto, pero sin llegar a desesperar a nadie, o darnos la sensación de que solo estábamos manteniendo pulsado el botón del boost.

 

Si Generations hubiese sido un juego 100% nuevo (es decir sin depender del factor nostalgia), habría seguido siendo igual de bueno. Cierto es que algunos elementos eran mejorables, ya que se echaban de menos los “hub worlds” a lo Unleashed, así como la posibilidad de jugar con más personajes además de Sonic. Pero en conjunto quedó algo bastante sólido que, al igual que Unleashed, ahora estamos empezando a apreciar de manera más justa.

 

La versión de 3DS nos ofreció momentazos como este.

Y eso que Generations no recibió precisamente malas críticas en su momento, pero por alguna razón, las ventas no acompañaron, lo que llevó a Sega a preguntarse si aquella era la fórmula correcta a pesar de los elogios. Lo que vino después es ya de sobra conocido por todos, pero esto también sirvió para que Generations quedase para muchos como la cima de la llamada “jugabilidad boost”.

 

Tampoco podemos olvidarnos de la meritoria versión para 3DS, la cual ofrecía niveles propios excepto por la presencia común en ambas de la eterna Green Hill. En este caso sí que hubo críticas razonables sobre la completa omisión a los Sonic de Game Gear, cuando se suponía que era un homenaje a los Sonic portátiles. Pero por lo demás, quedó una adaptación bastante competente.

 

En esta “versión pequeña” hubo espacio para cosas que quedaron fuera de “la grande”, y además se logró una mayor fidelidad a los Sonic clásicos recreando fielmente la construcción original de cada acto. Además esto nos permitió poder disfrutar de versiones 2D de niveles como Emerald Coast, o Radical Highway, para nuestro goce y disfrute en modo fanservice.

 

Por desgracia parece que el legado de Generations no ha sido el esperado, o mejor dicho, el deseado. Ya en su momento nos dejó con ganas de más a la espera de algún posible DLC que nunca llegó. Pero es que tampoco hubo reediciones posteriores, como una posible conversión a Wii U que hubiese añadido más contenido.

 

Ni siquiera hemos tenido remasterizaciones en consolas posteriores, teniéndonos que conformar con la versión retrocompatible de las consolas de Microsoft, la cual al menos introdujo alguna pequeña mejora gráfica. Generations se quedó en su momento pidiendo a gritos más contenido, y diez años después seguimos igual.

 

“Generations 2? (Laughter) No.”

También da la sensación de que su fría acogida en ventas ha hecho que Sega le preste algo menos de atención, hasta el punto de que Takashi Iizuka diga que Sonic Forces no es una secuela de Generations, cuando evidentemente lo es.

 

No son pocos los que aun a día de hoy siguen pidiendo un “Generations 2”, pero no como secuela argumental, papel que como digo le pertenece a Sonic Forces, sino como un segundo homenaje a la historia del erizo remakeando algunos de sus niveles más emblemáticos.

 

No parece que el juego del 30 aniversario vaya a ir por ahí, pero habrá que ver si Sega ha dejado definitivamente atrás la fórmula boost, o si optan por algo nuevo como hicieron con Lost World. En cualquier caso, Sonic Generations sigue siendo el último gran juego de Sonic para muchos. Aunque para otros tantos, Forces ya es ese “Generations 2” que tanto se pide.

 

Con el fandom dividido y ansioso de noticias, seguimos a la espera del siguiente paso que de la franquicia, mientras nos seguimos preguntando cómo es posible que hayan transcurrido ya 10 años desde Generations. ¿Será que el tiempo corre cada vez más deprisa? Tal vez estemos sufriendo algún tipo de efecto secundario de los poderes del Time Eater… O simplemente sea que cada vez nos sentimos más viejos.

 

En cualquier caso, seguro que una partidita a cualquiera de las dos versiones de Generations nos hace más amena la espera de novedades. Eso si es que tenemos a mano alguna forma actual de poder jugarlo, claro…


Sonic Generations es además pieza clave para la comunidad modder.


Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.


Opinión: SonAmy Adventure

 


Rumores y más rumores sobre el 30 aniversario.

 

Las incesantes ganas por saber algo sobre el nuevo proyecto de Sega, no hacen más que disparar rumores y más rumores sobre lo que podría traernos este 30 aniversario. Pero mientras que la mayoría de estos rumores huelen demasiado a “lista de deseos de fan”, o apuesta por cosas demasiado obvias, tales como recopilatorios de clásicos, y un combo de juegos 2D (a lo Mania) y 3D (a lo Adventure), hay otros que parecen más sólidos, y que además van cobrando fuerza con las informaciones que van llegando.

 

Así es como poco a poco va cobrando fuerza la supuesta filtración sobre “Sonic Unlimited”, conocido durante su desarrollo como “Sonic Rose”. Si, su origen hay que encontrarlo en 4Chan, como tantos otros rumores poco creíbles. Pero este se va respaldando poco a poco, por ejemplo, con el reciente anuncio del cambio de voces para la mayoría de personajes de Sonic (tranquilos, parece que Mike Pollock sigue).

 

Todo esto parece vincularse también con Sonic Prime, la nueva serie de Sonic que llegará el año que viene a Netflix, y que al parecer abrirá (por fin) las puertas del multiverso a la franquicia, coincidiendo también con la idea de saber más sobre el pasado de los erizos. En Sonic Unlimited serían Sonic y Amy quienes indagarían sobre este pasado, convirtiéndose en los personajes jugables de una aventura que promete ser desenfadada, pero no por ello dejar de ser épica.

 

Puede que os hayáis preguntando a qué me refería con ese “por fin” entre paréntesis al mencionar el tema de los multiversos, y es que personalmente llevo cerca de 10 años esperando a que Sonic explore dicha opción en los juegos, algo que por cierto promete ponerse de moda en los próximos años gracias al universo Marvel.

 

El bueno de Roger Craig Smith nos deja. ¿Quién será su sustituto?

Y es que hace ahora 10 años que nos llegaba Sonic Generations, juego en el que el Sonic moderno viajaba al pasado para reencontrarse con su antiguo “yo”. Fue precisamente en aquella época cuando otra franquicia que aprecio bastante, decidió internarse en esto de los “soft reboot”, y viajes temporales que dan como resultado distintos universos dentro de la misma franquicia. Estoy hablando de Mortal Kombat, saga a la que le ha sentado estupendamente bien apostar por esto, y que a día de hoy se sigue beneficiando de ello.

 

Fue entonces cuando teoricé que Generations estaba abriendo una nueva línea temporal (algo que después vino a confirmarse con Sonic Mania), y cada nueva línea temporal creaba un nuevo universo, o dimensión (como nos dejó claro Sonic Forces). ¿Y entonces qué es eso de un multiverso? Pues es la ramificación de un universo ficticio en otros tantos, haciendo que todos ellos puedan convivir perfectamente y sin peleas, sin necesidad de dañar los unos a los otros, y haciendo que todo cuanto veamos en ellos sea 100% canon (siempre que venga de fuente oficial, claro).

 

Esto, dicho así, puede sembrar el pánico en más de un fan que no esté acostumbrado a estas cosas. Pensando por ejemplo que si ya cuesta seguir una sola línea argumental, como para hacerlo con varias. Pero lo cierto es que es una opción que ofrece una libertad absoluta a los creadores para que puedan hacer, literalmente, lo que les dé la gana. Sin que ello afecte a otros universos, ni “le arruine la infancia” a nadie.

 

Además, permite que otros universos del pasado regresen, e incluso continúen. Por ejemplo, en la nueva serie podríamos volver a ver cosas de Sonic Boom, Sonic X, o incluso encontrarnos con cosas que no llegaron a ser, como el “Sonic Conejo”, Madonna, o Mr. Needlemouse. ¿Os imagináis al Robotnik “caracono” frente al actual? ¿Qué se dirían? Hay que advertir que en un principio la serie solo tratará con universos de los juegos, y no de otras series. Pero una vez abierta la puerta, todo es posible. Y además ya hubo juegos de Sonic Boom, o de AoStH.

 

¿Una aventura centrada en Sonic y Amy? ¿Dónde firmo?

¿Se abrirá la puerta de los multiversos también en los juegos, o solo en las series? Personalmente creo que los beneficios de llevarlo a los juegos son demasiado evidentes como para ignorarlos, y más ahora tras el exitazo de la película. De modo que tarde o temprano acabarían llegando, dándonos a todos la oportunidad de tener “el Sonic que queremos” sin tener que fastidiar a los demás.

 

Yo personalmente firmo ese juego de Sonic y Amy indagando en su pasado, y firmo también el tema de los multiversos. Después habrá que comprobar si todo funciona correctamente, claro está. Pero de momento me sube el hype ante lo que está por venir, si bien ya todos sabemos a estas alturas que no es recomendable apuntar demasiado alto, para que luego no vengan las decepciones.

 

Pero no termina aquí el tema de los rumores sólidos, y es que hace unos días saltaba la noticia de que Austin Keys, actual empleado de Sega America, había puesto en su perfil de Linkedin de forma detalla cuales eran los trabajos que había estado desempeñando para la compañía en los últimos años, y uno de estos trabajos consistía en el porteo a PC de varios títulos clásicos de Sonic para PC.

 

Obviamente no hemos recibido ningún juego clásico de Sonic para PC en los últimos tiempos, el más reciente sería Sonic Lost World, y de eso ha llovido ya… ¿Se refiere entonces a juegos que están por salir? A todos nos consta lo demandados que son en PC títulos como Sonic Unleashed y Sonic Colors. ¿Los veremos llegar por fin?

 

¿Llegará finalmente Unleashed a PC?

Esto además encaja con los movimientos predecibles de Sega tras el exitazo de la película, y lo sucedido durante el último año debido a la actual situación global, algo de lo que ya os he hablado aquí. Esta unión de factores ha provocado que las ventas de juegos de Sonic suban como un cohete, especialmente las digitales. Y era lógico pensar que Sega iba a querer aprovechar todo esto teniendo la mayor cantidad de títulos disponibles.

 

En este caso se habla específicamente de PC, pero eso no quiere decir que esto no llegue a más plataformas. De hecho, entraba dentro de las mencionadas previsiones. Os dije que íbamos a tener a Sonic hasta en la sopa, y parece que así puede ser que ocurra. Naturalmente hay que llamar a la prudencia y no lanzar todavía las campanas al vuelo, pero ya conocéis aquel viejo refrán de que cuando el río suena, agua lleva.

 

¿Cómo podrían llegar más Sonic clásicos digitalmente a otras plataformas? Pues por ejemplo yo iría marcando en el calendario el famoso “31 de marzo de Nintendo”, ya que si se confirma que lo que va a pasar tras ese día es que Nintendo va a ampliar los sistemas clásicos que se ofertan con el Nintendo Online, eso podría traernos varios juegos del erizo de consolas como Game Cube, Wii, o incluso Game Boy Advance.

 

En consolas de Microsoft está claro que se podría apostar por la retrocompatibilidad, añadiendo a la lista títulos como Sonic & Sega All-Stars Racing, Sonic Heroes, o Shadow the Hedgehog. En PlayStation podrían buscarse otras formas de ofrecer estos títulos, incluso a través de recopilatorios a la vieja usanza.

 

Más clásicos del erizo podrían regresar en breve.

Insisto en que no hay que volverse loco ni dejarse llevar por el hype todavía, pero esto se mueve, y empieza a pintar muy bien. Además, también hay que recordar que la segunda película está ya en el horno, o lo que es lo mismo: El mar está ahora más repleto de peces que nunca, y parece que Sega por fin empieza a desplegar sus redes. ¡Agarraos porque el viaje promete ser movidito!

 

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.