Opinión: Un regreso en miniatura.


Ahora si podemos decirlo, Sega ha vuelto a fabricar consolas.

Si, vale, no es una Dreamcast 2, de hecho ni siquiera es una nueva consola. No es algo llamado a competir con PS5, ni tampoco busca un nuevo tipo de mercado como la Intellivision Amico. Pero por primera vez desde la caída de Dreamcast, Sega está fabricando consolas. Y lo está haciendo solita, sin Tec Toy, sin Majesco, sin Radica, y sin AtGames. ¿Se quedará solo en esto? ¿O será un primer paso hacia otras cosas?

Sea como sea, Mega Drive/Genesis Mini ya está aquí. Bueno, aquí en Europa no, pero lo estará en unos días. En el resto del mundo ya se puede comprar en las tiendas, y de momento parece que la acogida está siendo realmente buena. Si, es algo de Sega, por descontado que no iba a estar exento de críticas y polémicas tengan base o no. Pero de momento no parece haber nada grave, y está pequeña consola se aventura hacia mar abierto con viento en popa a toda vela.

En Europa todavía tendremos que esperar un poquito más…

Pase lo que pase, es sorprendente la forma en la que toda Sega se ha volcado en ella. Y cuando digo “toda Sega”, digo de veras toda Sega, incluso sus antiguos empleados que, aunque no hayan participado directamente, se sienten parte de todo esto y se han mostrado bastante ilusionados. Al fin y al cabo cada uno puso su pequeño granito de arena para sacar adelante la consola original, así que algo de ellos va también con esta reedición en miniatura.

Es difícil mantener los ojos secos viendo al Sonic Team original posando junto a la “Mega Torre”, incluido Yuji Naka, quien se ha mostrado varias veces deseoso de hacerse con una Genesis Mini para enseñarles Sonic 1 a sus hijos. Aquel espíritu que hizo grande a Sega sigue ahí tantos años después, y aunque puede que Mega Drive Mini no sea la forma ideal de volver al negocio, ha sido más que suficiente para volver a despertar aquellas pasiones.

El Sonic Team original reunido otra vez.

Si, las cosas nunca serán como entonces. Es más probable que nos visite una raza alienígena de imitadores de Elvis, que el que Sega vuelva a trabajar en exclusiva con sus máquinas y a competir con las demás compañías. Pero lo cierto es que no hace falta, con saber que toda una nueva generación de jugadores podrá disfrutar de Mega Drive, es más que suficiente. Además de ser algo muy necesario para ayudar a conservar la historia de la compañía y evitar que acabe enterrada bajo los insultos y desprecios de la habitual piara de haters.

Sega ya dijo que si esto funcionaba se plantearían hacer lo mismo con otras de sus consolas, algo muy necesario para que sistemas como Saturn o Dreamcast tengan una segunda oportunidad de darse a conocer, o de que no se pierdan los orígenes de la compañía con Master System y SG-1000. Tampoco estaría mal que Sega se animase a probar suerte con las “mini-portátiles” y veamos una reedición de Game Gear, algo muy necesario teniendo en cuenta que el paso del tiempo ha hecho mella implacablemente sobre este hardware.

Dentro del “Mega CD Mini” viene una foto de la placa original con Sonic CD.

Mega Drive está justo en el centro, dos sistemas por delante y otros dos por detrás. Y no podrían haber escogido mejor punto de partida, pues allí nació cierto erizo sin el cual ni siquiera estaríais leyendo esto ahora mismo. Que si, que es una pena que no hayan metido algunos juegos como Sonic 3 & Knuckles (os garantizo que yo soy el primero en lamentar eso), pero al menos se ha logrado superar todo lo visto hasta ahora en materia de mini-consolas, y eso tiene un mérito importante.

Otra fuente de queja son los presuntos problemas de emulación, y digo presuntos porque parecen existir dos revisiones distintas de la consola, y los primeros que pudieron probarla lo hicieron precisamente con la versión que estaba más verde. Aun así dichos problemas no eran nada grave, y de hecho aun con ellos ya iba mejor que el reciente Mega Drive Classics.

¿De dónde ha salido esto?

Cuando por fin se deje caer por aquí tendréis un análisis detallado sobre ella, y a ver si de paso para entonces se ha resuelto ya el misterio de por qué está escondida la ROM de Mortal Kombat 2 en la versión occidental de la consola (junto con la de Sword of Vermillion), misterio que me toca personalmente de forma especial y sobre el que pienso seguir indagando.

¿Y vosotros? ¿Tenéis ya vuestra Mega Drive/Genesis Mini? Si, puede que haya otras formas de jugar a estos juegos, pero con ellas no estaremos apoyando el que Sega siga sacando consolas así. ¿Queréis una Saturn Mini? ¿Una Dreamcast Mini quizá? Apoyad Mega Drive Mini en la medida de lo posible y estaréis poniendo vuestro granito de arena para que eso suceda.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Sega no es solo Sonic (Comix Zone y The Ooze)


Dos grandes del Sega Technical Institute.

Retomamos nuestro repaso a otros grandes clásicos de Sega que no son Sonic con dos títulos que, sin embargo, deberían resultar muy familiares a todo buen fan del erizo. Primero porque fueron desarrollados por el Sega Technical Institute, equipo estrechamente relacionado con la franquicia que trabajó en juegos como Sonic 2 o Sonic Spinball. Y segundo por la inclusión de ambos juegos como extra en Sonic Mega Collection. Eso si, solamente en la versión japonesa de Game Cube y en Sonic Mega Collection Plus para PS2, Xbox, y PC.

Ambos títulos salieron al mercado prácticamente a la vez, con meses, e incluso días de diferencia dependiendo de la región. Y los dos destacaron por su apuesta por la innovación, hasta el punto de que si hubiesen salido hoy en día habrían sido igualmente calificados de propuestas originales. Es difícil encontrar juegos remotamente parecidos, lo que tiene su mérito en una industria tan trilladísima como esta.

En el caso de The Ooze la inspiración es clara, las películas de monstruos clásicas como La Cosa, donde una criatura siembra el caos mientras un grupo de infelices humanos trata de detenerla a toda costa. Sin embargo aquí el villano no es el monstruo, sino la malvada corporación que ha convertido a uno de sus más brillantes científicos en una especie de moco radioactivo en busca de venganza. Si, esto se acerca ya a algo más propio del cómic, siendo otro punto más de unión entre ambos títulos.

¿En qué otro juego puedes salir flotando del retrete?

Pero lo más sorprendente de The Ooze no es su original propuesta, sino su alucinante apartado técnico. A los ojos del jugador, simplemente manejamos una especie de moco que se desliza por el escenario mientras lo observamos todo desde arriba. Pero las físicas que se esconden detrás del peculiar desplazamiento del protagonista son dignas de estudio por parte de cualquiera que quiera dedicarse a hacer juegos, pues son todo un portento técnico.

Y lo mejor de todo es que es divertido, ponerse en el papel del monstruo y sembrar la destrucción es algo que no podemos hacer todos los días. Aunque es conveniente advertir que ambos juegos tienen otra cosa en común, y es un nivel de dificultad bastante alto. Llegar a perpetrar la venganza de este peculiar “vengador tóxico” será toda una proeza, y más todavía si pretendemos que el protagonista recobre su forma humana, pues para ello deberemos encontrar todos los fragmentos de ADN escondidos en los niveles.

Comix Zone también ofrece dos finales diferentes, el bueno y el malo. Eso si es que somos capaces de llegar hasta Mortus, el villano del cómic creado por Sketch Turner, el protagonista de esta aventura en papel. Si, porque este juego que prácticamente es un cómic interactivo, nos propone ayudar al pobre Sketch a escapar de sus propias creaciones, después de que este quedase atrapado entre sus páginas durante una tormentosa noche.

La versión PAL de Comix Zone en castellano.

En este caso nos encontraremos con una jugabilidad algo más tradicional dentro del género del beat’em up, o al menos eso nos parecerá al principio, pues pronto nos daremos cuenta de que es mucho más. Aquí no solo basta con machacar enemigos a golpes (con un amplio abanico de movimientos, por cierto), también será necesario usar la cabeza para resolver puzles y situaciones comprometidas, así como explorar las fases en busca de útiles objetos ocultos.

No hay segundas oportunidades, si morimos, se acabó el juego. Esto convierte a la barra de salud de Sketch en el elemento más importante a tener en cuenta, ya que cada golpe que demos o recibamos, pasará factura en dicha barra. Si, podemos echar abajo a golpes un montón de cajas que nos bloquea el paso, pero al hacerlo perderemos salud, por lo que buscar alguna forma alternativa de hacerlo será crucial si queremos llegar a completar siquiera la primera fase.

En ambos juegos nos acompañará la genial música de Howard Drossin, y podremos disfrutar de algunos samples de voz y efectos de sonido que sacan buen provecho de la consola. Es bastante probable que todo el apartado sonoro os recuerde poderosamente a Sonic Spinball, juego con el que también comparten una extraña obsesión por los residuos tóxicos y los escenarios de estética oscura y decadente.

Ojo a la curiosa portada japonesa de The Ooze.

Es evidente que el en el Sega Technical Institute tenían bien claro cuál era su estilo, y que no tenían la menor intención de ponerle las cosas fáciles al jugador. Lamentablemente tras el lanzamiento de estos dos juegos, el STI quedó relegado a labores de colaboración con los equipos de desarrollo japoneses (incluyendo el malogrado Sonic X-Treme), por lo que no volvimos a poder disfrutar de su particular forma personal de entender los juegos (al menos no en Sega).

Además de en el mencionado Sonic Mega Collection, Comix Zone ha sido reeditado numerosas veces en diferentes recopilatorios de Mega Drive. También está entre los escogidos para la gloria en Mega Drive Mini, y hasta contó con una conversión para Game Boy Advance en el año 2002. Dicha conversión no está tan pulida como el original, pero definitivamente es mucho mejor que el resto de conversiones de Mega Drive que salieron para GBA en aquella época (cosa no muy difícil).

Curiosamente The Ooze no ha corrido la misma suerte, ya que no ha vuelto a ser reeditado desde Sonic Mega Collection. Ni siquiera estuvo disponible para la Consola Virtual de Wii, algo cuanto menos chocante, ya que es el único de los cuatro juegos extras incluidos en Sonic Mega Collection que no ha vuelto a aparecer (los otros dos son Flicky y Ristar). No se sabe a ciencia cierta qué es lo que ocurre con este título, pero habrían sido de agradecer más reediciones, ya que el original de Mega Drive no es precisamente fácil de conseguir.

Conversión mejorable, pero al menos no es otro “Sonic Genesis”…

Dos juegos muy recomendables que no sería de extrañar que tengáis en la estantería (en Sonic Mega Collection) y que no os haya dado por probarlos, o que los jugaseis un poco en su momento y os rindieseis antes su dificultad. Tal vez sea un buen momento para darles otra oportunidad, pues con paciencia se consigue todo. Eso si, recordad que de Comix Zone existen dos versiones en castellano: La edición PAL de Mega Drive (que no se suele incluir en reediciones por problemas con los 50 hercios), y la conversión a Game Boy Advance.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Knock knock It’s Knuckles (& Knuckles)


De rastafari rosa a musculoso iletrado

Sin razón aparente más allá de porque él lo merece, hoy vamos a hacer un breve repaso por la vida y milagros de nuestro buscador de esmeraldas y guardián de islas flotantes favorito, más conocido como Knuckles the Echidna. Personaje que sin duda se ha ganado el cariño de legiones de fans desde que naciese en 1994 (entre los cuales me incluyo), pero que con los años ha ido variando conforme cambiaba la propia franquicia de Sonic.

En un tiempo en el que la publicidad y las revistas eran prácticamente la única fuente de información sobre el mundo del videojuego, cualquier mínima noticia sobre el esperado y deseado Sonic 3 llegaba como vaso de agua fría en el desierto. Era de esperar que al igual que Tails en Sonic 2, el erizo trajese algún nuevo amigo a esta fiesta. Pero ya desde el primer momento nos quedó claro que este personaje no iba a ser un mero “Tails 2”.

Para empezar, su llamativo tono rosado provocó más de una confusión en su momento, incluso sobre su género (es que era rosa como Amy y…). Pero entonces ni siquiera sabíamos si iba a ser así, o sencillamente era un error de imprenta con las fotos, la llegada del juego nos lo acabó confirmando, pero el misterio sobre el personaje no había hecho más que comenzar.

¿Quién es ese tipo que acaba de tumbar a Super Sonic?

Por suerte los VHS promocionales de Sega nos ayudaron a conocerlo mejor, y de paso nos enseñaron como pronunciar correctamente su enrevesado nombre. ¿Nucels? ¿Kunukles? ¿Quinqules? Mucho ruido y pocos “nakels”, pero por fin nos aprendimos cómo debíamos llamarle. Por desgracia, por mucho que le llamásemos, él nunca venía… Ese nuevo personaje se paseaba por Sonic 3, pero la única forma de jugar con él era el modo versus para dos jugadores, al que más de uno accedió en solitario con un par de mandos por el puro ansia de poder manejarlo.

Knuckles era todo un misterio, estaba claro que era un nuevo rival para Sonic, pero un rival engañado por Eggman. ¿Qué pasó con él? ¿Murió al despegar la Death Egg? ¿Se dio cuenta por fin de que el villano no era Sonic? Seis meses después nos llegaba la respuesta con Sonic & Knuckles, donde por fin pudimos manejarlo en condiciones. Esta vez con un “rediseño” que mostraba a las claras el color rojo con el que fue creado originalmente.

De Knuckles llegó a decirse que era la nueva mascota de Sega, y que Sonic & Knuckles era el juego en el que Sonic le pasaría el testigo. Algo que cobró fuerza con la llegada de Knuckles Chaotix, del que se llegó a asegurar que sería tan solo el primer juego donde veríamos a Knuckles como nuevo protagonista y mascota. Ahora sabemos que todo eso era marketing, y que Knuckles no volvió a tener ningún juego propio más, pero en aquel entonces causó algo de estupor entre los fans que no querían que Sonic desapareciese.

Sonic Adventure nos reveló el pasado de los equidnas.

Curiosamente todo esto, así como el propio origen del personaje, derivaron en una intensa rivalidad con Sonic que sería la nota dominante en los próximos años. Una relación extraña de “amistad, pero a distancia”, en la que ambos personajes siempre estaban dispuestos a competir el uno con el otro. Con el tiempo este puesto de antagonista de Sonic sería ocupado por Shadow, pero hasta entonces el pique se repartía entre Metal Sonic (enemigo) y Knuckles (rival).

Sonic Adventure marcaría el segundo punto más importante de la historia del equidna, ya que su papel en el juego iba a ser muy destacado. No solo a nivel de trama, conociendo por fin algunos de los secretos más oscuros de su desaparecida raza. Sino también en el aspecto jugable, con fases de exploración plataformera que buscaban rebajar un poco la velocidad del juego para adaptarlo mejor a la nueva jugabilidad 3D.

A partir de ahí, Knuckles tendría un papel destacado en la serie, incluso cuando la trama no tenía demasiado que ver con él. Su control sobre las Esmeraldas del Caos siempre era útil, y esto se mantuvo así más o menos hasta Sonic 2006. Por desgracia fue ahí cuando nuestro equidna favorito fue víctima de los lloros de algunos a los que parecía molestarles que Sonic tuviese amigos, algo de lo que a duras penas sobrevivió Tails.

“No se metan con mi rediseño hdspm estoy mamadísimo”

En estos años oscuros para los amigos de Sonic, Knuckles estuvo prácticamente desaparecido, llegando incluso a ser un mero cameo en Sega Superstars Tennis. Solamente Sonic and the Black Knight lo rescató un poco del olvido, dándole un papel bastante digno en el que incluso hacía gala de algunas de sus habilidades clásicas. Por lo demás, sus fans nos teníamos que conformar con que apareciese en juegos menores como Sonic Riders, o Sonic Rivals, mientras que el “empacho de Sonic” comenzaba ya a resultar ciertamente molesto.

Irónicamente fue Sonic Boom quién nos devolvió a Knuckles, aunque a cambio tuvimos que pagar un importante rediseño no solo a nivel estético, sino también de su personalidad. Algunos asumimos el pago sabiendo que era eso, o nada. Mientras que otros simplemente gritaban que ese no era el Knuckles de su infancia, cuando curiosamente muchos de ellos fueron los que provocaron la desaparición de los amigos de Sonic con sus quejas…

Si, estaba mamadísimo, y por alguna razón no sabía leer, fruto de una personalidad creada a base de confundir “ingenuidad” con “estupidez”. Pero era Knuckles, y al final se ganó el cariño de muchos, en gran medida con su bobo, pero adorable estilo. Al fin y al cabo aquello era un spin off, y lo cierto es que verle hacer payasadas con Sonic como si fuesen prácticamente hermanos, es algo que no tenía precio. Y más sabiendo por todo lo que habían pasado: Enemigos, rivales, amigos, hermanos. Una progresión que había que estar hecho de piedra para no sentir emoción alguna ante ella.

De vuelta a 1994. ¿O a 1964?

Sonic Mania tenía que tener a Knuckles si o si, lo que de paso le dio un cierto papel destacado en la trama de Forces. Sin embargo, todavía seguimos sufriendo los rigores del puñetero “solo Sonic”, por lo que no sabemos a qué atenernos en el futuro con respecto a nuestro querido equidna rojizo. Por lo menos Knuckles se ha convertido en una fuente recurrente de memes en los últimos años, lo que si bien en principio puede parecer negativo, en realidad ayuda y mucho a amentar la popularidad del personaje.

La próxima parada en su carrera será el nuevo Mario & Sonic, en el que por cierto ya hemos visto que Knuckles recuperará su aspecto original de Sonic 3 gracias a los eventos retro que incluirá el juego a modo de extra. Algo interesante que llevarnos a la boca mientras seguimos esperando a ver si se reeditan algunos juegos que llevan su nombre, como Sonic 3 & Knuckles, o Knuckles Chaotix.

Ojalá Sega se dé cuenta de una vez de que no tiene porqué ser todo “solo Sonic”, y más tratándose de Knuckles, cuyo tipo de jugabilidad se demostró bastante apto para las 3D en ambos Sonic Adventure. Por lo demás, solo nos queda darle las gracias al gran Takashi Yuda por crear a Knuckles, y emplazar a los que seáis fans del equidna para que nos contéis en los comentarios lo que queráis sobre el personaje. ¿Cómo lo conocisteis? ¿Por qué os gusta? ¿Qué pensáis de la gente que hace muecas como Sonic?

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Con un pie en la tumba


¿Estuvo Sonic realmente a punto de desaparecer a mediados de los 90?

Si hay un tema recurrente entre los haters del erizo, es el de vaticinar la inminente muerte del personaje y la desaparición de toda la franquicia, labor en la que llevan fracasando miserablemente desde hace ya casi 3 décadas. Pero ya os hemos contando más de una vez que Sonic si que llegó a pasar por serios apuros en cierto momento de su historia, aquella época de Saturn en el que no solo Sega perdió lo que tanto le había costado ganar, sino que de hecho toda la industria del videojuego cambió radicalmente en muy poco tiempo.

En apenas 10 años pasamos de los sistemas de 8 bits a unos juegos no muy distintos de los actuales, fruto de alcanzarse la madurez tridimensional en la generación que inició Dreamcast. El cambio fue brutal en apenas unos años, y los personajes y franquicias famosas surgían como setas tras la lluvia, para después quedar relegadas al olvido y la extinción. ¿Pudo realmente Sonic terminar sus días en aquella época convulsa?

La respuesta sencilla es que si, nunca en toda su historia ha estado tan al borde del abismo. Y es que puede que ahora se le critique mucho por esto o aquello, pero al fin y al cabo eso es mejor que el que nadie hable de él. Fueron muchos los que se alejaron del erizo en aquella etapa, de hecho es en este perfil de fan del erizo donde nacen muchas de sus críticas negativas actuales. O lo que es lo mismo, de ahí vienen los del “este no es el Sonic de mi infancia”.

Y no fue ni mucho menos por desinterés por parte de Sega, la compañía jugaba de vez en cuando con el marketing asegurando que su nuevo juego de éxito estaría protagonizado por una nueva mascota (véanse los casos de Dynamite Headdy, Ristar, Nights, e incluso Knuckles), pero en realidad allí tenían bien claro el potencial del erizo, que él era y siempre sería su mascota, y que le necesitaban para afrontar los enormes retos que se les echaban encima.

Y así Saturn se quedó sin su Sonic principal.

Hasta en dos ocasiones (que se sepa) trató el Sonic Team de llevar al erizo a Saturn, ambas fallidas. Y luego todos conocemos el caso de Sonic X-Treme, que personalmente no creo que hubiese sido suficiente como para satisfacer lo que la gente esperaba del erizo (Naka tampoco lo creía). La gente quería un juego de Sonic como Tomb Raider o Super Mario 64, y el hardware del momento hacía muy complicado compaginar entornos complejos en 3D con la velocidad endiablada del erizo.

Si además eliminásemos a Traveller’s Tales de la ecuación, el panorama habría sido mucho más desolador. Y es que puede que ahora juegos como Sonic 3D o Sonic R no sean vistos con buenos ojos por algunos, pero en su momento fueron vitales para que la franquicia siguiese adelante, o al menos lograse sobrevivir lo justo para pasar el relevo a lo que vendría después.

Dreamcast se creó junto con Sonic Adventure, adaptando su hardware a las necesidades del juego, y todos sabemos ya de sobra la importancia capital de Sonic Adventure en la historia de Sonic. ¿Pero qué habría pasado si Sega no hubiese logrado los apoyos necesarios para poder sacar Dreamcast? ¿Y si Saturn hubiese sido su última consola? Es aquí donde podemos entrar en el divertido juego de la especulación.

Lo más probable es que hubiesen tratado de mantener con vida a Saturn en occidente un poco más, e incluso que hubiesen tratado de desarrollar algo serio para Saturn. El problema es que entonces la situación de la consola en occidente era insostenible, el maltrato continuo por parte de crítica, prensa, y los propios usuarios, dejaba la imagen de Saturn por los suelos. De poco habría servido un Sonic grande en 3D para Saturn, a pesar de la titánica labor que habría supuesto desarrollarlo.

Dónde estaríamos de no ser por él…

Ante la imposibilidad de perpetuar la vida de Saturn, lo más probable es que Sega se hubiese vuelto third party antes de lo que lo hizo, y ese Sonic en 3D para Saturn hubiese sido llevado a la primera PlayStation. Pero el hardware de la máquina de Sony no era muy distinto del de Saturn, y se habrían presentado casi los mismos problemas para su desarrollo. Además conociendo a Naka no sería descabellado pensar que ante tal situación se habría marchado de Sega, aunque solo fuese por orgullo (cosa que de la que siempre ha ido bastante sobrado).

Probablemente Sony no hubiese sacado PlayStation 2 tan pronto, lo más seguro es que hubiese esperado al menos hasta que Nintendo y Microsoft enseñasen sus cartas. Ante este nuevo escenario, y con lo que ofrecía el potencial de las nuevas máquinas, es más que plausible que en Sega hubiesen empezado a hacer ese Sonic grande en 3D que todos esperábamos, con o sin Yuji Naka. La cosa es preguntarse si la Sega de ese momento, muy debilitada y sin el paso previo por Dreamcast, habría logrado sacar algo como Sonic Adventure.

Lo más probable es que Sonic hubiese vivido una situación similar a la de Crash Bandicoot tras quedar huérfano de Naughty Dog, con juegos que al margen de su calidad pasaban sin demasiada pena ni gloria. El aura de “leyenda venida a menos” se habría apoderado del erizo, y la mayoría de la gente ni se habría percatado de que aún seguía ahí. Por descontado olvidaos de Sonic X y de la ingente cantidad de nuevos fans que la serie atrajo al fandom del erizo, algo que se habría dejado notar y mucho en las ventas de sus juegos, y no de forma positiva precisamente…

Todo esto habría dado lugar a una Sega más débil que muy probablemente no habría podido sacar muchos de los juegos de otras franquicias que sacaron en aquellos años, y que a saber si actualmente seguiría activa… No obstante, si es altamente probable que la serie Advance hubiese logrado existir, ya que siempre se planteó como una continuación de los Sonic en 2D aprovechando las similitudes de hardware de la portátil.

Los Sonic en 2D probablemente se habrían mantenido.

Seguramente Sonic habría seguido estando ahí, pero con mucha menos fuerza, y con periodos de desaparición bastante notables. Tarde o temprano se habría intentado alguna clase de revival aprovechando la moda nostálgica actual, tal y como ocurre con otras franquicias (véase Streets of Rage). Pero sin el apoyo que tiene la franquicia actualmente, es difícil que hubiesen logrado triunfar lo suficiente.

En resumen. ¿Habría sobrevivido Sonic sin su etapa Dreamcast? Seguramente si, pero en mucho peor estado del que hemos conocido, y doliéndose todavía y mucho de aquel bache de mediados de los 90 (que de hecho le sigue afectando en parte). Por suerte las cosas se desenvolvieron de otra forma, y los mil veces benditos Sonic Adventure ayudaron y mucho a la franquicia. Y es que si se pide tanto un tercero, es por algo.

Ojalá que este bache de mediados de los 90 siga siendo el más profundo en el que ha tropezado el erizo y no le quite el récord algún otro en el futuro, porque puede que si ocurre algo así, tal vez no tenga la suerte de volver salir de airoso. Aunque nos intenten colar una y otra vez que con Sonic está todo mal, lo cierto es que ha logrado salir de situaciones bastante peores que lo que pueda haber habido en fechas más recientes, lo que en cierto modo también da lugar a la esperanza.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Podcast - La hora del erizo #141 : O.K SONIC!

¡Entendí la referencia!.


Volvemos una vez más con un nuevo episodio de "La Hora del Erizo", el podcast de Sonic Paradise.

Esta vez hemos tardado un poco, nos hemos tomado un mes de vacaciones, pero hemos vuelto y acompañados de la mejor manera. Silver, de Sonic Team Argentina es nuestro invitado en este programa. Hablamos con él sobre la comunidad, y sobre el episodio especial de O.K KO crossover con Sonic. ¿Quizás haya una nueva serie de Sonic en camino?

¡Todo eso y mucho más en La Hora del Erizo, el podcast de Sonic Paradise!

Analizamos esto y mucho más en este episodio de La Hora del Erizo.
Con Jack Wallace, Ash The Dragon, RACCAR, Nirmugen y Alpha 3.

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Opinión: Mario & Sonic


Una unión duradera.

Parece mentira, pero hace ya casi 12 años que salía a la venta el primer Mario & Sonic. Una serie que ha logrado sobrevivir contra viento y marea convirtiéndose en la subsaga más longeva del erizo, y que a finales de este año regresará con los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 como marco.

Hoy en día estamos ya más que acostumbrados a ver a ambos personajes juntos, pero en su momento fue todo un impacto. Ya que, si bien es cierto que se venía rumoreando algo así desde hacía años, era realmente difícil creer que finalmente acabaría ocurriendo. Este fue el último regalo que nos dejó Yuji Naka antes de marcharse, ya que dejó el terreno abonado para que germinase el proyecto justo antes de emprender el vuelo en aquel fatídico año 2006.

Se sabe que el propio Miyamoto también estuvo directamente involucrado en el germen del proyecto, y que de hecho él ha sido uno de los principales artífices de que esta serie haya llegado tan lejos. Recordemos que esta primera entrega logró vender más de diez millones de copias, cifras a las que nuestro erizo no está demasiado acostumbrado…

Aquel primer Mario & Sonic se tuvo que hacer a la prisa, prácticamente en tiempo récord, lo que nos privó de ver una interacción como se merecía de los personajes. La versión para DS llegó más tarde, notándose bastante lo que eran capaces de lograr con algo de tiempo extra. Por suerte no hubo que esperar otros cuatro años para tener otro juego así, pues se aprovecharon los Juegos Olímpicos de Invierno para ofrecer una nueva entrega a finales de 2009.

Como pasa el tiempo…

En esta ocasión Sega tiró la casa por la ventana, con una campaña de marketing como no se había visto hasta la fecha con algo relacionado con el erizo. Las ventas del primero no eran para menos, y se notó bastante el extra de presupuesto y tiempo a la hora de desarrollar el juego, resultando en una auténtica maravilla tanto en Wii como en DS. Hasta pudimos disfrutar de una especie de “modo RPG” en la versión portátil, donde los personajes interactuaban directamente entre sí.

Esta segunda entrega vendió algo menos, probablemente debido al menor calado que tienen los Juegos Olímpicos de Invierno, y al hecho de que para entonces ya estábamos acostumbrados a ver a ambos personajes juntos. El impacto inicial de ver a dos colosos del videojuego compartir un mismo título, no se volvería a repetir. Si bien es cierto que todavía incluso a día a de hoy a algunos nos sigue asombrando verlos juntos.

Si, somos muchos los que preferiríamos ver a estos personajes compartir un juego de plataformas, pues al fin y al cabo ese es el género principal de ambas franquicias. Pero mientras eso ocurre (si es que llega a ocurrir algún día), estos títulos deportivos logran llenar un hueco importante entre aquellos que disfrutamos de los spin off multijugador de ambas series.

Por desgracia en sucesivas entregas las ventas irían bajando, lo que unido a los problemas que iba teniendo Sega hacía presagiar el final de esta saga. La licencia de los Juegos Olímpicos no era precisamente barata, y aunque Sega la rentabilizaba sacando también juegos similares de corte serio para otros sistemas, e incluso adaptaciones para móvil, la cosa no les rentaba lo suficiente.

¿Eggman en bañador? La saga nos ha regalado momentos impagables.

Cada nuevo Mario & Sonic que salía parecía que sería el último, poco a poco fueron habiendo ausencias, ya fuese de la entrega portátil, o de la basada en los juegos de invierno. Sin embargo, cada cuatro años ahí estaba el Mario & Sonic principal, y así ha venido ocurriendo hasta ahora. Aunque no hay datos claros, se sabe que Nintendo ha sido en gran medida la responsable de que esta saga haya podido continuar, asumiendo parte de los costes de producción y desarrollo.

Esto se lo debemos, no solo a la pasión con la que Miyamoto se vuelca en esta serie, sino también al hecho de que para Nintendo es garantía segura de tener al menos un juego de Sonic exclusivo de sus consolas. Es por esto que muy probablemente sigamos teniendo juegos de Mario & Sonic en el futuro, incluso es posible que regresen los juegos de invierno a finales de 2021 si esta nueva entrega vende bien.

Recordemos también que estos Juegos Olímpicos transcurren en Tokio, y que en Japón están las cabezas tanto de Sega como de Nintendo. Es de esperar que ambas compañías se hayan volcado en esta entrega, algo que ya se está dejando notar por parte de ambas en lo referente al marketing. También hay que tener en cuenta que será la primera entrega para Switch, aprovechando el potencial de esta consola para ofrecer un marco gráfico nunca antes visto en esta serie.

Y todo esto sin olvidarnos del principal mensaje que nos da esta saga. ¿El de que es sano hacer deporte? Bueno si, pero hay otro mensaje aún más importante, uno en el que pocos suelen fijarse. Ese mensaje es el que nos transmiten los propios Mario y Sonic, que han demostrado que es posible dejar atrás las desavenencias del pasado, olvidar los viejos rencores y forjar una sólida amistad donde antes había rivalidad.

Perdón, se me ha metido algo en el ojo…

Un mensaje de paz y buen rollo que a algunos viejos mentales todavía se les escapa, pero que esperemos que algún día les entre en su arrugado y duro cabezón. Fuera fanboyismos, la guerra de consolas hace mucho ya que terminó, y esta duradera unión entre Mario y Sonic pervive como muestra de ello. Si, también podemos verles juntos en los Super Smash Bros., pero en los Juegos Olímpicos se respira un ambiente menos belicoso, donde la competición es más sana y limpia.

¿Habrá más Mario & Sonic tras este? Siempre se plantea esta pregunta a cada nueva entrega que sale, y yo apuesto siempre por responder que si, algo con lo que hasta ahora no me he equivocado. Y si finalmente algún día estos personajes abandonan el marco olímpico, que sea para coprotagonizar un juego de plataformas. O al menos un juego de carreras, cosa que a ambos también se les da bastante bien hacer.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Los juegos de Mega Drive/Genesis Mini (parte 4)


Una pequeña introducción al catálogo de la nueva mini-consola de Sega.

Con la lista completa de juegos ya revelada, solo nos queda por repasar por últimos títulos que vendrán incluidos en la versión occidental de Mega Drive/Genesis Mini. Y en esta ocasión no serán solo 10 juegos, ya que finalmente hubo sorpresa y se añadieron un par de invitados muy especiales.

Virtua Fighter 2: No se puede decir que sea precisamente el juego que más alegrías ha desatado al ser anunciado, ya que de hecho su inclusión es cuanto menos incomprensible. Y no por ser un mal juego, sino simplemente por no ser algo en absoluto representativo de la consola. Virtua Fighter 2 habría sido un imprescindible en una Saturn Mini, pero esta peculiar conversión llegada al final de la vida activa de Mega Drive, no es que sea especialmente conocida por el público mayoritario. Por no mencionar que se trata de la versión 2D de un juego que destacó por ser 3D. En cualquier caso, os vendrá bien para echar algunas peleas a dos jugadores, suponiendo que Street Fighter 2 y Eternal Champions no os parezcan suficiente.

Encomiable conversión, pero… ¿Qué hace aquí?

Alisia Dragoon: Este es un título que se pedía bastante, pero por el que yo personalmente no habría puesto la mano en el fuego por apostar en que fuese a ser incluido. Los derechos del juego pertenecen a Game Arts, que vaya usted a saber quién los tiene actualmente. Sin embargo Sega parece haber encontrado el camino para incluirlo, y eso es motivo de mucha alegría para todos. Alisia Dragoon mezcla acción, fantasía, y una ambientación genial. Por algo se ha convertido en todo un juego de culto de la consola, pasando de ser casi un total desconocido a pedirse cuantiosas sumas por una copia en Ebay. Ahora por fin todos podrán conocerlo sin tener que rascarse (y mucho) el bolsillo.

Sin duda una de las grandes sorpresas de esta mini-consola.

Columns: Este debía estar si o si, ya que se trata de uno de los juegos más emblemáticos de la consola. Incluido en numerosos packs de la misma, Columns era el juego al que todo el mundo quería jugar, incluida la abuela. Tal vez habría sido mejor incluir Columns 3 con su impagable multijugador, pero no cabe duda de que esta primera entrega es mucho más conocida y querida. Más de uno comprará la consola solo por este juego (no es broma). Además así tendremos el tridente de puzles reunido, con Columns, Puyo Puyo, y Tetris. ¡Ya veréis que vicio!

Columns, Puyo Puyo, y Tetris. ¡No soltaremos el mando en meses!

Dynamite Headdy

Nos han mantenido hasta el final con la duda de si iba a estar o no, pero este juego debía estar fuese como fuese, pues por mucho que se haya convertido en habitual de recopilatorios, es algo que siempre debe ir unido a Mega Drive. Un plataformas magistral largo y rebosante de carisma, con una dificultad desafiante y un apartado técnico impecable. En su día llegó a decirse que sería la nueva mascota de Sega en sucesión de Sonic, y naturalmente no fue más que una maniobra publicitaria. Pero yo personalmente lo pongo prácticamente a la altura de los juegos del erizo en mi lista de favoritos, y eso es algo que os garantizo que pasa con muy pocos juegos.



Podremos escoger entre la versión occidental o la japonesa, que cambia bastante.

Strider: Cuando se supo que Capcom estaría finalmente metida en el proyecto, advertí con bastante pena la ausencia de uno de sus títulos más importantes para Mega Drive. Por suerte parece que lo habían reservado para la última tanda de anuncios, y así me supuso una gran alegría ver que Strider finalmente ocuparía el lugar que merece. Y no solo por ser un juegazo con una conversión magistral del arcade, sino por su importancia para la historia de la consola, siendo de los primeros títulos third party potentes que llegaron para ella. Tanto es así, que fue la propia Sega quién porteó el juego (bajo licencia de Capcom) teniendo que recurrir a técnicas un tanto locas. Cualquier cosa que fuese necesaria para romper las cadenas con las que Nintendo ataba a las desarrolladoras y abrirles el camino hacía Mega Drive, algo que se consiguió gracias a juegos como Strider.

¿Ice Cap? Que raro está Sonic ¿No?

Kid Chameleon: Este estaba en la lista de dudas sobre si acabaría siendo incluido o no, ya que por un lado es un título muy emblemático de la consola que no suele faltar en recopilatorios, pero por otro ya hemos visto como títulos similares se quedaban fuera. En cualquier caso parece que el Chico Camaleón lo ha conseguido, con su jugabilidad diseñada para competir con Mario, y su peculiar sistema de niveles que lo convierte en un juego casi infinito. Todo un icono de los 90 con el sello inconfundible de Sega of America.

¡El Chico Camaleón mola un montón!

Light Crusader: Los amantes de los buenos RPG van bien servidos con Mega Drive Mini, pues a joyas como Phantasy Star IV o The Story of Thor, se une el espectacular Light Crusader. Obra de los genios de Treasure, responsables de maravillas como Gunstar Heroes, Dynamite Headdy, o Alien Soldier (incompresiblemente relegado a la versión asiática de la consola). Nos esperan aventuras a raudales mientras resolvemos puzles y cumplimos misiones dentro de un mundo de fantasía muy especial, y todo acompañado por unos gráficos tremendos con perspectiva isométrica. Además, y al igual que ya ocurría en Mega Drive Classics, podremos escoger el idioma de la ROM que vamos a jugar, estando entre ellos disponible el castellano.

Aventura de la buena y además en castellano.

Monster World IV: No os preocupéis que os vamos a ahorrar el caos que supone entender la relación entre juegos de la serie Wonder Boy/Monster World, tan solo necesitáis saber que este título en particular solamente salió en Japón en su momento, y que gracias precisamente a los chicos de M2 lo hemos ido pudiendo descubrir en occidente. Primero gracias a la traducción al inglés que añadieron para la Consola Virtual de Wii (así como posteriores reediciones), y ahora añadiéndolo al catálogo occidental de Mega Drive Mini saltándose el hecho de que no saliese aquí. Sobre el juego solamente os diremos que se trata de una obra maestra que debe ser jugada si o si, con unos personajes entrañables e inolvidables, y un encanto especial que lo convertirá sin duda en uno de vuestros favoritos de la consola.

Asha y Pepe, vuestros nuevos mejores amigos.

Eternal Champions: Tras el éxito de Mortal Kombat, tanto Sega como Nintendo buscaron tener su juego de lucha “con salsa” exclusivo para su consola del momento, en el caso de Nintendo la respuesta fue Killer Instinct, mientras que Sega reaccionó con Eternal Champions. Curiosamente este juego es perfectamente capaz de sembrar tanto defensores como detractores, ya que puede cautivar o provocar rechazo a partes iguales. Lo único que necesitáis saber para comprobar en cuál de los dos bandos os colocáis, es que su estratosférica dificultad os puede hacer tirar el mando por la ventana, especialmente contra el jefe final. Y que su encanto personal y carisma lo puede convertir fácilmente en uno de vuestros favoritos del género.

Probablemente el juego de Mega Drive que más abusó del dithering.

Road Rash 2: Sin lugar a dudas el título más inesperado de los que fueron anunciados en esta tanda final, incluso más que Alisia Dragoon. Y no por no tener merecido su puesto, sino porque nadie podía imaginar que Sega pagase la licencia a Electronic Arts tan solo para incluir uno de sus numerosos juegos. En cualquier caso supone una verdadera alegría que EA tenga su representación dentro de Mega Drive Mini, ya que fue sin duda una de las desarrolladoras más importantes y prolíferas para la máquina. Hoy en día se tiene una imagen muy diferente de EA, pero en aquel entonces nos brindaron montones de joyas como este genial Road Rash 2, que ofrece jugabilidad y diversión única dentro de su género. Esto no es Super Hang On, aquí cualquier cosa puede pasar. Las risas y la diversión os esperan en este caótico juego de motos con un apartado gráfico capaz de seguir sorprendiendo incluso hoy en día.

Estamparse contra una vaca jamás fue tan divertido.

Tetris: Este título tenía bastantes papeletas para convertirse en el “Starfox 2” de Mega Drive Mini, y finalmente así ha sido. En su día las acciones de Nintendo en los juzgados impidieron que el juego saliese a la venta, sobreviviendo únicamente algunas copias contadas que a día de hoy os costarían más que un Ferrari de verdad. Tetris no se incluye solo por ser Tetris, se incluye por la enorme importancia que tiene para la historia de la consola, ya que podría haber sido un revulsivo muy importante de haber conseguido salir a la venta. Nintendo lo sabía y lo impidió, y ahora M2 nos lo trae de vuelta con una versión especialmente adaptada, pero respetando fielmente el malogrado juego original.

Sega nos lo da, Nintendo nos lo quita, y ahora M2 nos lo devuelve.

Darius: Mega Drive Mini ya tenía su “Starfox 2”, pero los chicos de M2 todavía nos deparaban una sorpresita más. Mega Drive ya contó en su tiempo con una estupenda conversión de Darius 2 (conocido como Sagaia en occidente), pero nunca hasta ahora había contado con la primera entrega. Dicha conversión llevaba tiempo en desarrollo en calidad de software homebrew, pero Sega y Taito decidieron oficializar el título haciendo que M2 se encargarse de darle el acabado final que merecía algo así. Gracias a esto tendremos una más que apetecible conversión para Mega Drive del famoso shmup arcade original de 1986, lo que supone un acontecimiento tan increíble como que en pleno 2019 vayamos a tener un juego enteramente nuevo para la consola y 100% oficial. ¡Menuda manera de mantener viva a Mega Drive!

Gracias Sega, Taito, y M2, por mostrarle al mundo lo que hay que hacer con las genialidades homebrew.

Y hasta aquí hemos llegado con nuestro repaso al catálogo de Mega Drive/Genesis Mini, que promete superar todo lo visto hasta ahora en lo referente a esta nueva moda de las “mini-consolas”. ¿Ya habéis reservado la vuestra? Con todo lo que incluye, especialmente con sus títulos exclusivos, se ha convertido en un jugoso bocado incluso para aquellos que ya tenemos la consola original. Ojalá que esto sea solo el principio y muy pronto tengamos de vuelta otras inolvidables consolas de Sega, a ser posible con este elevado nivel de calidad.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: El erizo y el bandicut


Las comparaciones son odiosas

Sabíamos que iba a pasar, al ser humano le encanta comparar y enfrentar cosas, y con tan solo un mes de diferencia en su fecha de lanzamiento, era inevitable que nuestro erizo se las tuviese que ver con cierto marsupial anaranjado. ¿Team Sonic Racing, o Crash Team Racing? Esa es la pregunta que muchos se hacen, y ante la que yo personalmente no dudo la respuesta ni por un segundo: Los dos.

Crash Team Racing es sin lugar a dudas un juego muy importante para mí, de hecho es uno de mis “party racer” favoritos, género que tradicionalmente se tiende a definir erróneamente como “tipo Mario Kart”, cuando este tipo de juegos ya existía años antes de que el fontanero se subiese a un kart. Sin embargo no tenía el hype demasiado alto por este remake, quizá porque era consciente de lo fácil que resultaba estropear la enorme jugabilidad del original.

Por el que si tenía bastante hype era por Team Sonic Racing, juego que todos sabemos que en cierto modo es un “Sonic & Sega All-Stars Racing 3”, al menos espiritualmente. La propuesta de nuestro erizo simplemente me resultaba más atractiva, porque entre jugar a un juego que ya había jugado mil veces, y jugar a uno enteramente nuevo, prefería lo segundo.

La cosa es que, si bien Team Sonic Racing es un juego bastante redondo, hasta el punto de haberse ganado las alabanzas de la mayoría de la prensa especializada (algo muy poco habitual tratándose de Sonic), sí que es cierto que parece que a los fans nos ha dejado una pequeña sensación de “podía haber sido mucho más”. Algo parecido a lo que ocurrió con Sonic Generations, que era un juegazo como la copa de un pino, pero te dejaba con “hambre”.

Babylon Rogues… *sniff*

En verdad no dejan de ser cuestiones propias de “fan pejigueras”, porque el juego está bastante bien, y salvo algunos problemas (especialmente en PC), parece que cumple como es debido. Se trata de un título muy capaz de dejar más que satisfecho al usuario medio, que no sabe ni le importa quienes son Espio, Charmy, Infinite, o Cream. Ese parece ser el objetivo que buscaba este juego, y ese parece ser el objetivo que ha cumplido.

Sin embargo, ahora que ya le he podido hincar el diente a Crash Team Racing Nitro Fueled, esa sensación de “podía haber sido más”, se convierte en una especie de “sana envidia”. A ver, no nos engañemos, Crash también ha venido con sus problemas, de hecho hay un bug borrapartidas bastante puñetero en la versión para PS4. Pero si que te puede dejar pensado “¿Por qué no podemos tener este nivel de mimo con Sonic?”

Lo cierto es que este remake de CTR me ha sorprendido muy gratamente, los chicos de Beenox no solo han disipado totalmente mis temores sobre la posibilidad de que estropeasen la jugabilidad, sino que de hecho han ido más allá. CTR NF se juega exactamente igual que el original, hasta el punto de que nos encontraremos los mismos “fallitos” que formaban parte de la jugabilidad del CTR de PlayStation. De hecho ese puede ser un punto negativo para algunos jugadores actuales, ya que su control puede resultar demasiado primitivo en comparación con el de juegos actuales como el propio Team Sonic Racing, o Mario Kart 8.

Pero es que tenía que ser así, al comprobar que habían logrado hacer que se jugase como el original, sentí una curiosa mezcla de alegría y terror. Alegría porque hacía falta que se jugase igual, porque eso es en gran medida lo que hizo grande a CTR. Pero también terror por mis pobres dedos, que volverían a luchar a brazo partido con la cruceta y los botones de los derrapes.

Aun con todo, 100% recomendable.

Se puede usar también una configuración más moderna, pero haciéndolo descubriremos como el control es algo más torpe y cuesta más lograr la precisión necesaria para los duros retos que nos vamos a encontrar durante el juego. De hecho yo en su día jugaba con un Dual Shock, pero apagando por completo el modo analógico. ¿Puede ser una mera cuestión de acostumbrarse? Quizá, pero personalmente no me veo capaz de tratar de batir de nuevo los records de Nitros Oxide usando esta vez un analógico y unos gatillos.

En cualquier caso, es sorprendente como se ha conseguido reconstruir el juego original manteniendo intactos sus personajes, circuitos, objetos, y modos de juego. Hasta funcionan los mismos trucos que en el original (al menos el que desbloquea a mi personaje principal, el Pingüino Penta). Y es más, no contentos con ello, los de Beenox decidieron incluir también los personajes y circuitos de Crash Nitro Kart, juego al que también le di caña en su día, aunque bastante menos que a su predecesor.

Más de 30 circuitos, modos de juego a patadas, un motón de personajes para jugar, personalización tanto para vehículos como para personajes (esto último no lo tiene TSR), y además ya se ha anunciado que llegaran más contenidos para el juego, algunos de ellos completamente gratis, mientras que todos somos ya conscientes del triste “no habrá DLC” de Sega con TSR.

En serio, lejos de mi querer enfrentar o comparar. Pero no puedo evitar comprender a los que (eso si, sin haterismos) están prefiriendo el juego del marsupial anaranjado antes que el del erizo azul. Y si, soy perfectamente consciente de que no es lo mismo remakear que hacer un juego nuevo, pero… ¿De verdad era tan imposible meter algunas cosillas más en TSR?

Como para dar saltos de alegría.

Y lo peor es que todo esto nos deja una preguntando rondado que es cuanto menos inquietante… Si TSR es capaz de dejar cierto regusto de “me falta algo más”, ¿qué habría pasado si el juego no hubiese sido retrasado y hubiera salido en la fecha inicialmente prevista? Recordemos que el retraso ha sido bastante notable, y también da la sensación que no se ha retrasado más tiempo precisamente para que su lanzamiento no coincidiese con el de CTR.

Lo único que me queda claro es que, sin dejar de gustarme, TSR está por detrás de sus predecesores en mi lista de preferencias sobre juegos de carreras de Sonic creados por Sumo Digital. De hecho el primer Sonic & Sega All-Stars Racing sigue siendo mi juego favorito del género, y me da que lo va a seguir siendo por mucho tiempo, aunque debo reconocer que este nuevo CTR no le anda demasiado lejos…

De un modo u otro, mi recomendación personal es seguir los pasos que yo mismo he seguido, es decir, hacerse con ambos juegos. Así se disfruta el doble, pues ambos merecen totalmente la pena, y más teniendo en cuenta que TSR se puede encontrar ya hoy en día por poco más de 20 euros. ¡Una ganga!

De hecho, y viendo que es la propia Sega quién distribuye el CTR NF en Japón, la espinita clavada que me queda es que a nadie se le haya encendido la bombilla de hacer un “intercambio de cromos” con ambos personajes. Es decir, poner a Sonic como invitado en CTR NF, y hacer lo propio con Crash en TSR. De este modo ambos personajes se habrían ayudado mutuamente a publicitar sus juegos mejorando sus ventas (Eso por no mencionar el fangasmo que nos habría provocado a algunos ver a Sonic en Crash Team Racing…)

Sega distribuye CTR NF en Japón.

Por cierto, puestos ya a soñar… ¿Qué tal un remake de Sonic R al estilo de este CTR NF? Yo eso lo firmo hasta con sangre si es preciso, que alguien le deje caer algo a Traveller’s Tales por favor…

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.