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Opinión: Todo el mundo ama Sonic Spinball

 


Espera… ¿Qué todo el mundo ama qué?

 

Dentro del mundillo de Sonic estamos cada vez más acostumbrados a que, con el tiempo, cambie radicalmente la imagen que se tiene sobre un juego concreto, especialmente con los que peor fueron recibidos durante su lanzamiento. Esto se debe principalmente a la desmedida exageración con la que el público (si, el público en general, no solo los fans) sobrerreacciona ante cualquier cosa que ataña al erizo, generalmente de forma negativa.

 

Hoy todo el mundo habla de lo bueno que es Sonic Unleashed, pero ese es solo otro caso más dentro de la lista de juegos que con el tiempo parecen haber recibido la justicia con la que no fueron bienvenidos en su día. Hay quien lo llama cambio de opinión, o de tendencia. Yo prefiero llamarlo “veletismo”, una especie de sinónimo de “poserismo”. En otras palabras, “si todos dicen que es malo, yo también”, y lo mismo a la inversa si cambia la tendencia. Mientras tanto la loca idea de probar por uno mismo el juego, ya si eso tal…

 

Lo raro aquí es que recientemente estoy viendo como esto empieza a ocurrir con cierto juego del erizo con el que jamás habría imaginado que podría llegar a ocurrir, y ese es Sonic Spinball. A mí personalmente siempre me ha encantado ese juego, sé de sobra que no es ni mucho menos perfecto, pero desde siempre he congeniado con él.

 

Space Harrier 2 y Shining Force 2 también llegaron a Switch.

La cuestión es que incluso yo, que de siempre me he declarado abiertamente fan de Spinball, entiendo que no a todo el mundo le guste, pues se trata de una propuesta demasiado “peculiar” que a mucha gente le va a echar para atrás. Esto ha sido así desde que salió en 1993, y así era hasta hace unas semanas…

 

La sorpresa me iba a llegar cuando Nintendo puso el juego dentro de su servicio online de lujo, como título gratuito para aquellos usuarios que tengan el pack de expansión de la suscripción online. Ya hemos visto antes como añadían auténticos juegazos de Mega Drive, y aun así se veía a no poca gente recibirlos de manera bastante fría, algo que muy probablemente se deba al desconocimiento sobre dichos juegos.

 

La cosa es que cuando vi que metían Sonic Spinball me esperaba la clásica retahíla de quejas sobre lo malo que es, su infernal dificultad, su música estridente, sus físicas extrañas… Es decir, lo de siempre. Sin embargo no fue así… No importaba donde mirase. En las respuestas en redes sociales, en los comentarios de Youtube, incluso en los tóxicos foros de los medios que publicaban la noticia. Sí, algún comentario medio negativo había, pero incluso estos eran más fruto de la resignación ante su dificultad, que del odio al juego.

 

¿Qué habrá de Sonic Spinball en Sonic Origins?

El resto eran comentarios positivos… Cosas del tipo “es un clásico”, “el juego de mi infancia”, “me encanta Sonic Spinball”, “ya solo por Sonic Spinball merece la pena los juegos que han puesto”, incluso alabanzas a su peculiar banda sonora obra de Howard Drossin. ¡Algunos hasta se sabían el nombre de su compositor! ¿Qué estaba pasando? No podía dar crédito a lo que leía, y así un comentario, y otro, y otro…

 

A ver, no voy a ser yo ni mucho menos quien se queje de esto. Simplemente ocurre que estoy alucinando muy fuertemente… ¿En positivo? Si. ¿Pero qué es lo que ha ocurrido para este radical cambio de tendencia? A veces basta que un youtuber famoso diga que un juego le gusta para que todo el mundo vaya detrás, pero es que esto ocurría en comentarios de fuentes americanas y europeas. Incluso algún japonés se alegraba de que volviese aquel juego tan “american funky action”. Es decir, que no parece un mero caso aislado.

 

Es evidente que en todo esto juega un papel destacado la nostalgia, hay mucha gente que conoció Sonic Spinball gracias a cosas como Sonic Mega Collection, y esa gente hoy en día ya es adulta y añora lo que jugó en su niñez. ¿Pero por qué no había pasado lo mismo antes? ¿Por qué esa nostalgia no afecta a la legión de gente que lo jugó en Mega Drive en su momento y aun así no lo traga? ¿Por qué ahora su suscita esa hipotética nostalgia y antes no?

 

Pon esto a todo volumen a las 4 de la madrugada y tus vecinos te amarán…

Es cuanto menos digno de estudio, toda una curiosidad que he querido compartir con vosotros, porque sinceramente… Creo que no he visto nada igual en todo el tiempo desde que existe Sonic, no al menos al mismo nivel. Y es que no es raro que un juego bien hecho, pero injustamente recibido, acabe logrando justicia con el tiempo. Pero no creo que este sea el caso de Spinball… Doy fe de que te puede gustar, lo puedes incluso amar. Pero también hay que reconocer sus carencias, y especialmente que su dificultad es una barrera infranqueable para muchos.

 

Además una de las claves para que te guste Sonic Spinball es que te gusten los pinball, y eso es algo que por desgracia pasó de moda hace ya tiempo y no ha tenido ningún tipo de revival a gran escala que lo haya podido acercar al público más joven, como si han tenido otras cosas. Los pinballs, por desgracia, son algo “muy del pasado”. Una cosa muy de viejos… Aunque quién sabe, quizá este repentino amor por Sonic Spinball ayude a fomentar el interés por ellos para que vuelvan a ponerse de moda.

 

Si entráis dentro de la gente a la que le gusta Sonic Spinball, pero no conocéis el mundillo del pinball, personalmente os recomiendo descubrirlo, pues que encontréis un pequeño universo de diversión que en otro tiempo causó furor en bares y salones recreativos. Además hay varias sagas de juegos que han tenido spin-offs relacionados con el pinball, generalmente con resultados no muy queridos como es el caso de Sonic. Tal vez ahora sean mejor aceptados.

 

Otras sagas clásicas también probaron con los pinballs.

En cuanto a la música, cabría pensar en que quienes dicen que les gusta lo hacen de forma irónica, pero parece muchos lo dicen totalmente en serio… ¿Se pueden llegar a amar esos acordes estridentes del menú de opciones? Doy fe personalmente de que sí, pero no es lo habitual, y en cierto modo siempre hay cierto componente irónico.

 

Finalmente os recuerdo que para jugar hoy en día a Sonic Spinball no es necesario tener la suscripción extendida de Nintendo, pues podéis encontrarlo dentro del recopilatorio Mega Drive/Genesis Classics. Esto lo digo por si alguno no lo ha probado todavía y quiere ver si congenia con este título tan particular, o si se une a la gente que lo aborrece, que a pesar de todo aún sigue existiendo.

 

También podéis darle una segunda oportunidad si ya lo probasteis y no congeniasteis con él. Además, ya sabemos que habrá algún tipo de homenaje a Sonic Spinball en Origins, aunque todavía no sabremos hasta dónde llegará…

 

Dicen que del amor al odio hay un paso, y viceversa…

¿Seguirá esta extraña tendencia positiva dando buena imagen a Sonic Spinball? ¿Afectará a otros juegos? ¿Cuál podría ser el siguiente? Hagan sus teorías.

 

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Sonic Spinball llega al catálogo de Sega Genesis en Nintendo Switch Online + Expansion Pack

 

Junto a Shining Force II y Space Harrier II.

Nintendo hoy ha confirmado a través de sus redes sociales que Sonic Spinball ya está disponible como parte del catálogo de Sega Genesis / Mega Drive en el servicio Nintendo Switch Online + Expansion Pack. El juego de 1993 llega junto a Shining Force II y Space Harrier II.

Mira a continuación el tráiler oficial liberado por la compañía de Mario:

Fuente: Nintendo

Opinión: Sega no es solo Sonic (Comix Zone y The Ooze)


Dos grandes del Sega Technical Institute.

Retomamos nuestro repaso a otros grandes clásicos de Sega que no son Sonic con dos títulos que, sin embargo, deberían resultar muy familiares a todo buen fan del erizo. Primero porque fueron desarrollados por el Sega Technical Institute, equipo estrechamente relacionado con la franquicia que trabajó en juegos como Sonic 2 o Sonic Spinball. Y segundo por la inclusión de ambos juegos como extra en Sonic Mega Collection. Eso si, solamente en la versión japonesa de Game Cube y en Sonic Mega Collection Plus para PS2, Xbox, y PC.

Ambos títulos salieron al mercado prácticamente a la vez, con meses, e incluso días de diferencia dependiendo de la región. Y los dos destacaron por su apuesta por la innovación, hasta el punto de que si hubiesen salido hoy en día habrían sido igualmente calificados de propuestas originales. Es difícil encontrar juegos remotamente parecidos, lo que tiene su mérito en una industria tan trilladísima como esta.

En el caso de The Ooze la inspiración es clara, las películas de monstruos clásicas como La Cosa, donde una criatura siembra el caos mientras un grupo de infelices humanos trata de detenerla a toda costa. Sin embargo aquí el villano no es el monstruo, sino la malvada corporación que ha convertido a uno de sus más brillantes científicos en una especie de moco radioactivo en busca de venganza. Si, esto se acerca ya a algo más propio del cómic, siendo otro punto más de unión entre ambos títulos.

¿En qué otro juego puedes salir flotando del retrete?

Pero lo más sorprendente de The Ooze no es su original propuesta, sino su alucinante apartado técnico. A los ojos del jugador, simplemente manejamos una especie de moco que se desliza por el escenario mientras lo observamos todo desde arriba. Pero las físicas que se esconden detrás del peculiar desplazamiento del protagonista son dignas de estudio por parte de cualquiera que quiera dedicarse a hacer juegos, pues son todo un portento técnico.

Y lo mejor de todo es que es divertido, ponerse en el papel del monstruo y sembrar la destrucción es algo que no podemos hacer todos los días. Aunque es conveniente advertir que ambos juegos tienen otra cosa en común, y es un nivel de dificultad bastante alto. Llegar a perpetrar la venganza de este peculiar “vengador tóxico” será toda una proeza, y más todavía si pretendemos que el protagonista recobre su forma humana, pues para ello deberemos encontrar todos los fragmentos de ADN escondidos en los niveles.

Comix Zone también ofrece dos finales diferentes, el bueno y el malo. Eso si es que somos capaces de llegar hasta Mortus, el villano del cómic creado por Sketch Turner, el protagonista de esta aventura en papel. Si, porque este juego que prácticamente es un cómic interactivo, nos propone ayudar al pobre Sketch a escapar de sus propias creaciones, después de que este quedase atrapado entre sus páginas durante una tormentosa noche.

La versión PAL de Comix Zone en castellano.

En este caso nos encontraremos con una jugabilidad algo más tradicional dentro del género del beat’em up, o al menos eso nos parecerá al principio, pues pronto nos daremos cuenta de que es mucho más. Aquí no solo basta con machacar enemigos a golpes (con un amplio abanico de movimientos, por cierto), también será necesario usar la cabeza para resolver puzles y situaciones comprometidas, así como explorar las fases en busca de útiles objetos ocultos.

No hay segundas oportunidades, si morimos, se acabó el juego. Esto convierte a la barra de salud de Sketch en el elemento más importante a tener en cuenta, ya que cada golpe que demos o recibamos, pasará factura en dicha barra. Si, podemos echar abajo a golpes un montón de cajas que nos bloquea el paso, pero al hacerlo perderemos salud, por lo que buscar alguna forma alternativa de hacerlo será crucial si queremos llegar a completar siquiera la primera fase.

En ambos juegos nos acompañará la genial música de Howard Drossin, y podremos disfrutar de algunos samples de voz y efectos de sonido que sacan buen provecho de la consola. Es bastante probable que todo el apartado sonoro os recuerde poderosamente a Sonic Spinball, juego con el que también comparten una extraña obsesión por los residuos tóxicos y los escenarios de estética oscura y decadente.

Ojo a la curiosa portada japonesa de The Ooze.

Es evidente que el en el Sega Technical Institute tenían bien claro cuál era su estilo, y que no tenían la menor intención de ponerle las cosas fáciles al jugador. Lamentablemente tras el lanzamiento de estos dos juegos, el STI quedó relegado a labores de colaboración con los equipos de desarrollo japoneses (incluyendo el malogrado Sonic X-Treme), por lo que no volvimos a poder disfrutar de su particular forma personal de entender los juegos (al menos no en Sega).

Además de en el mencionado Sonic Mega Collection, Comix Zone ha sido reeditado numerosas veces en diferentes recopilatorios de Mega Drive. También está entre los escogidos para la gloria en Mega Drive Mini, y hasta contó con una conversión para Game Boy Advance en el año 2002. Dicha conversión no está tan pulida como el original, pero definitivamente es mucho mejor que el resto de conversiones de Mega Drive que salieron para GBA en aquella época (cosa no muy difícil).

Curiosamente The Ooze no ha corrido la misma suerte, ya que no ha vuelto a ser reeditado desde Sonic Mega Collection. Ni siquiera estuvo disponible para la Consola Virtual de Wii, algo cuanto menos chocante, ya que es el único de los cuatro juegos extras incluidos en Sonic Mega Collection que no ha vuelto a aparecer (los otros dos son Flicky y Ristar). No se sabe a ciencia cierta qué es lo que ocurre con este título, pero habrían sido de agradecer más reediciones, ya que el original de Mega Drive no es precisamente fácil de conseguir.

Conversión mejorable, pero al menos no es otro “Sonic Genesis”…

Dos juegos muy recomendables que no sería de extrañar que tengáis en la estantería (en Sonic Mega Collection) y que no os haya dado por probarlos, o que los jugaseis un poco en su momento y os rindieseis antes su dificultad. Tal vez sea un buen momento para darles otra oportunidad, pues con paciencia se consigue todo. Eso si, recordad que de Comix Zone existen dos versiones en castellano: La edición PAL de Mega Drive (que no se suele incluir en reediciones por problemas con los 50 hercios), y la conversión a Game Boy Advance.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Los juegos de Mega Drive/Genesis Mini (parte 3)


Una pequeña introducción al catálogo de la nueva mini-consola de Sega.

A día de hoy ya conocemos la lista completa de juegos que vendrán incluidos con Mega Drive/Genesis Mini, pero mientras llega el esperado lanzamiento, continuaremos repasando su catálogo como hemos venido haciendo hasta ahora. En esta ocasión le toca el turno a la que fue su tercera tanda de juegos anunciados, en la que una vez más no faltaron las sorpresas.

The Story of Thor/Beyond Oasis: Volvemos a irnos de aventuras con otro título que ya venía incluido en Mega Drive Classics, donde acertadamente se nos dejaba escoger el idioma para jugar (entre ellos el castellano), algo que también ocurrirá en Mega Drive Mini. Nos encontramos ante un estupendo Action RPG que es muy capaz de atraer incluso a usuarios no habituales de este género, ya que presenta una jugabilidad bastante fluida y un nivel técnico impecable. A esto hay que sumarle la banda sonora de Yuzo Koshiro, que curiosamente le puso al juego buena parte de los efectos de sonido habituales de la serie Streets of Rage.

Si los gráficos os parecen bellos esperad a escuchar la música…

Ghouls’n Ghosts: La primera gran sorpresa de esta tanda de juegos, y el claro indicativo de que Capcom se había sumado al proyecto. Curiosamente esta estupenda conversión del arcade no corrió a cargo de Capcom, sino de la propia Sega, ya que por aquel entonces las third parties todavía seguían demasiado “atadas” a Nintendo. Esto propició un hecho bastante curioso que hará que cualquier fan de Sonic quiera probar este juegazo, ya que dicha conversión corrió a cargo del mismísimo Yuji Naka. Eso sí, os avisamos que como buena secuela de Ghost’n Goblins que es, la dificultad es más bien tirando a alta… Echadle paciencia.

By Yuji Naka.

Alex Kidd in the Enchanted Castle:
Para escoger la lista de juegos occidentales, los chicos de M2 tuvieron muy en cuenta los gustos de esta parte del mundo, y para ellos es de sobra conocida la popularidad de Alex Kidd, especialmente en Europa. Esto es muy probablemente lo que les llevó a incluir este título, pero alguien debió decirles que esta no es precisamente la entrega más popular de la serie, ya que al tratarse de uno de los títulos de lanzamiento de Mega Drive acabó quedando un tanto “verde”. Esto no significa ni mucho menos que sea un mal juego, pero si que tal vez habría sido más interesante incluir algún otro título en su lugar, a ser posible uno que no esté ya más que reeditado.

Tal vez no sea el mejor, pero tampoco el peor.

Golden Axe: Juegazo que no podía faltar de ninguna de las maneras, y más teniendo en cuenta que la versión para Mega Drive incluye contenido extra que no está presente en el arcade original, como el Modo Duelo y un nivel extra con un nuevo jefe final. Además estamos ante un título ideal para estrenar el segundo mando que viene incluido con la consola, ya que el modo cooperativo de Golden Axe es capaz de darnos cientos de horas de diversión combatiendo en equipo contra toda clase de criaturas fantásticas.

Luchando contra esqueletos sobre un águila gigante. ¡Oh si!

Phantasy Star IV: Otra saga inolvidable de Sega que no podía faltar, así como otro título que podemos encontrar ya en Mega Drive Classics (junto con la segunda y la tercera parte de la saga). Este título supuso el final de la serie clásica de Phantasy Star, que nació en Master System y a la que habría que esperar hasta la llegada de Phantasy Star Online en Dreamcast para volver a ver una nueva entrega. En cuanto al juego en sí, el haber nacido como proyecto originario de Mega CD le ayudó a tener un apartado técnico formidable, lo que unido a su gran calidad general lo ha hecho digno merecedor de ser el representante de la saga en Mega Drive Mini.


Por algo es la entrega mejor valorada para Mega Drive.

Street Fighter 2 Special Champion Edition: Aunque la ausencia de mandos de 6 botones en la versión occidental hacía pensar que podría no ser incluido, parece que Sega no ha querido dejarnos sin poder disfrutar de este título tan sumamente importante para la historia de la consola. Hay que tener en cuenta que Street Fighter 2 llegó bastante antes a Super Nintendo, convirtiéndose en un auténtico vende-consolas. Para Sega fue todo un logro romper dicha exclusiva, pues ayudó bastante a equilibrar la batalla de los 16 bits. Si, es el juego con el que más vais a echar de menos el mando de 6 botones, pero recordad que se podrán comprar por separado, y que ese mismo mando os servirá después para otros dispositivos.

No son pocos los que en su día lo jugaron con mando de 3 botones.

Mega-Man the Willy Wars: La tercera sorpresa de Capcom incluida en esta tanda, y un título muy capaz de vender la consola por sí solo. Hay que tener en cuenta que estamos ante un remake de los tres primeros Mega-Man de NES que jamás llegó a America, siendo publicado tan solo en Europa y Japón. Lo que de paso ha disparado sus precios hasta la estratosfera, siendo mucho más caro comprar un simple cartucho suelto de este juego, que el precio integro de la propia Mega Drive Mini. Ahora por fin podrá ser disfrutado en todo el mundo, como una prueba más de que este querido personaje no fue siempre exclusivo de Nintendo.

Por fin al alcance de todos.

Sonic Spinball: Este no necesita presentación, pero si que ha llegado envuelto en polémica. Personalmente yo soy de ese reducido grupo que ama este juego, y que siempre defiende sus excelencias como juego de pinball. Pero hasta yo me pregunto por qué lo han incluido aquí pudiendo aprovechar a traer alguno de los interesantes títulos que se han quedado en Japón. Además, Sonic Spinball no es precisamente un juego inaccesible en la actualidad, ya que ha sido reeditado numerosas veces, la más reciente en el Mega Drive Classics. Al menos esto servirá para que alguno le dé una segunda oportunidad, y tal vez sea entonces cuando descubra porqué nos gusta tanto a algunos.

El pobre Sonic flotando en bilis (como siempre).

Vectorman: Si bien debo reconocer que entiendo en gran parte las polémicas por la inclusión de títulos como Alex Kidd and the Enchanted Castle, o Sonic Spinball, aquí debo decir que ni las comprendo, ni las comparto. Sencillamente no me explico de dónde ha surgido toda esta moda actual de criticar Vectorman, cuando es un auténtico juegazo en todos y cada uno de los aspectos. Al margen quedan ya los gustos personales de cada uno, pero decir que este es un mal juego es cuanto menos faltar a la verdad. Graficazos, jugabilidad, carisma… Nuestro amigo verde lo tiene todo, y además es ya un viejo conocido para los fans de Sonic desde que se incluyese en Sonic Gems Collection.

¿Malo esto? Por favor…

Wonder Boy in Monster World: Juegazo exclusivo para la versión occidental de Mega Drive/Genesis Mini, uno que hará sin duda que los japoneses nos miren con cierta envidia sana. No sería de extrañar que más de uno optase por adquirir la versión asiática tan solo por este título, ya que nos encontramos ante una de las mejores entregas de la serie Wonder Boy. Además, si bien viene incluido en la mayoría de versiones de Mega Drive Classics, por alguna razón desconocida desapareció de la lista en la versión para Switch. Tal vez no sea suficiente consuelo, pero algo es algo.

¿Por qué no está en el Mega Drive Classics de Switch?

Y hasta aquí esta tercera tanda de juegos que vendrán incluidos en Mega Drive Mini, dentro de unas semanas tocará cerrar la lista de joyas entre los que hay auténticos bombazos. De hecho, ha sido esta última tanda la que ha hecho que un servidor se rinda por fin ante la idea de comprar esta mini-consola, pero eso es algo que ya tocará hablarlo más adelante.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: ¿Qué fue de los spin offs?



En la variedad está el gusto, pero ahora solo tenemos plataformas.

Faltan tan solo unos días para que (presumiblemente) nos llegue al fin nueva información sobre Sonic 2017, y Sonic Mania también va enseñando cada vez más cosas poniendo fin de una vez a esta desoladora sequía que hemos sufrido en los últimos años.

Pocas veces en la historia del erizo hemos visto salir tan pocos juegos, incluso parece que Sega ha perdido interés definitivamente en los móviles, al menos de momento. Para ahora tenemos con Mania y 2017, ¿pero y después? ¿Qué pasará luego, otros dos o tres años sin juegos?

Sonic Eraser, el primer spin off jugable de Sonic en 1991

Parece que Sega ha adoptado la estrategia de centrarse en los títulos principales dándoles bastante tiempo de desarrollo, y eso está bien. Pero empiezan a echarse de menos, y mucho, los spin offs jugables que sacaban a Sonic de sus habituales plataformas para llevarlo a nuevos terrenos.

Y es que si nos paramos a pensarlo, el último Sonic de no-plataformas que salió sin contar los Mario & Sonic, fue el All-Stars Racing Transformed, que salió nada menos que en 2012. Desde entonces llevamos esperando una tercera entrega de esta serie, o algo parecido en plan Sega Superstars Tennis, pero Sega no parece estar por la labor.

Hemos tenido juegos basados en Sonic Boom, si. Pero todos ellos de plataformas. ¿Por qué no sacar un Sonic Riders basado en Sonic Boom? Así habrían resucitado esta saga, a la vez que aprovechado el tirón de la serie. Y combinar Sonic Riders con Sonic Boom es bastante fácil, pues ambas sub-franquicias se prestan bastante a ello.

¿Sonic Boom Riders? Compro.

Estos juegos alternativos van bien para tres cosas: Primero para rellenar el hueco entre entregas principales y hacer más amena la espera. Segundo para que Sega vaya llenando sus arcas consiguiendo así un presupuesto mayor para los títulos principales del erizo. Y tercero, rompen la monotonía permitiéndonos jugar con Sonic de formas distintas a las habituales.

No se trata de saturar el mercado con juegos menores de plataformas como se ha hecho en otros tiempos, si no de sacar spin offs jugables que aporten cosas nuevas y diferentes a lo habitual en la serie. Es algo que se llevaba haciendo desde 1991, pero que en los últimos años ha desaparecido casi por completo.

Incluso en épocas oscuras y complicadas del erizo, estos spin offs jugables ayudaron a llevar mejor las cosas, como pasó por ejemplo con títulos como Sonic R o Sonic the Fighters en la época Saturn. Además a veces estos títulos permiten de paso rescatar viejas glorias de Sega a modo de Smash Bros, lo que de paso es un alivio para los sufridos fans de la compañía.

Un pequeño bálsamo en épocas más oscuras.

Yo mismo debo reconocer que ha habido épocas en las que me lo he pasado bastante mejor con estos spin offs jugables, que con las entregas principales que salían, y a buen seguro que no he sido el único ¿verdad? Estos “caramelitos” ayudan a sobrellevar mejor las cosas, especialmente cuando Sega no ha estado fina del todo con las entregas principales.

Por delante de Mania y 2017 hay un inmenso desierto que no sabemos si se va a llenar y con qué, es bastante posible que tengamos más juegos tipo Sonic Mania si este logra tener éxito, cosa bastante probable que ocurra. ¿Pero y lo demás? No solo de pegar saltos vive el fan de Sonic, y lo mismo es aplicable a muchas otras sagas similares.

Es previsible que con la llegada de la película lleguen más títulos del erizo, ¿pero van a ser todos de plataformas? Ojala que no, porque por mucho que nos guste el género, tanto de los mismo puede llegar a empachar. Esperemos que llegue de una vez el tan deseado All-Stars Racing 3, o algo similar que nos de un respiro.

En la variedad está el gusto.

Además ahora mismo estamos demasiado ensimismados con Mania y 2017, pero no está de más echar un vistazo a lo que nos espera después, pues otros tantos años de escasez no serían algo bueno. Esperemos que Sega se mueva y veamos más cosas, porque apostar todo a tan solo un par de cartas, es también algo muy peligroso.


Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Sonic en 8 bits



Hasta 12 juegos nos legó el erizo para Master System y Game Gear, ¿los has jugado todos?

Parece que los 8 bits vuelven a estar de moda, especialmente con la llegada de la codiciada (y sobrevalorada) NES Mini. Pero nuestro erizo también se dio un buen paseo por aquellos 8 bits, y sin embargo parece que en la memoria de la mayoría tan solo haya espacio para las aventuras de 16 bits para arriba. Por ello toca rendirles un pequeño homenaje, pues aunque algunos no lo crean, ocultan muchas cosas buenas que justifican de sobra el jugarlos.

A día de hoy Game Gear sigue teniendo el récord de ser la consola con mayor cantidad de juegos del erizo propios, es decir, sin contar reediciones ni recopilaciones. 12 juegos en total, de los cuales 6 vieron también la luz con algunas diferencias en Master System. Si has cometido el error de subestimarlos y pensar que no merece la pena jugarlos, siempre hay tiempo de enmendarlo.

El primero de ellos es, lógicamente, Sonic 1. ¿Merece la pena jugarlo aún habiendo jugado ya al de Mega Drive/Genesis? Pues no son pocos los que creen que no, y por ello se están perdiendo el que es sin duda uno de los mejores juegos del erizo en 2D. Y es que esta versión de 8 bits es muy diferente de su hermano mayor, cambia completamente su desarrollo y está más cercano al punto de origen del erizo que la propia versión para Mega Drive.

De hecho hay quién lo considera una especie de beta de la versión para 16 bits, ya que utiliza muchos conceptos descartados, o cambiados en la versión final de Mega Drive/Genesis. Así por ejemplo podemos ver niveles descartados, como Bridge Zone, Jungle Zone, o Sky Base. Con diseños que sirvieron de inspiración para niveles de títulos de Sonic posteriores. Y para colmo nos encontramos con una banda sonora compuesta nada menos que por Yuzo Koshiro, el compositor de la música de Streets of Rage entre otros muchos.

Este lo tenéis tanto para Master System como para Game Gear, y si le vais a dar una oportunidad, os recomiendo hacerlo con el de Master System. Para empezar disfrutareis de un mayor campo de visión, que permite jugar más cómodamente. Además la dificultad está mejor ajustada, algo que podemos comprobar en el primer enfrentamiento con Eggman, ya que en Game Gear es ridículamente fácil. También cambian algunas partes de los niveles, como la forma de conseguir la Esmeralda del Caos en Labyrinth Zone, mucho mejor ideada en Master System.


Si no jugáis a los Sonic de 8 bits, os podéis perder cosas como esta.

Si Sonic 1 es totalmente imprescindible de jugar en su versión de 8 bits, no lo es menos Sonic 2. Aquí directamente nos encontramos con un juego que solamente comparte el título con su versión de Mega Drive/Genesis, de modo que es un grave error pensar que con jugar a la versión “grande”, ya no hace falta jugar a esta. La trama, los niveles, la música, etc. Todo es enteramente distinto en esta versión.

Sonic 2 además hace un importante despliegue de artilugios para el erizo, algunos se han reutilizado en juegos posteriores, como la vagoneta, o el ala delta. Además su diseño de niveles y su banda sonora están muy emparentados con Sonic CD, juego con el que de hecho tiene más cosas en común que con el Sonic 2 de Mega Drive/Genesis. También podréis asistir al primer enfrentamiento con un doble robótico de Sonic al enfrentaros a Silver Sonic. ¡Ah, y recordad que Tails debutó aquí! Aunque no sea manejable.

En este caso da un poco igual si lo jugáis en Master System o en Game Gear, ya que ambas versiones son bastante parecidas entre si. Sin embargo yo recomiendo hacerlo en Master System, pues el mayor ángulo de visión se agradece y mucho en ciertas partes, como durante el enfrentamiento contra el primer jefe. Si, aquella maldita hormiga león…

La tercera aventura de Sonic en estos sistemas fue Sonic Chaos, y esta vez hasta el nombre fue exclusivo, pues no tenemos versión “grande” que justifique no jugarlo. Sonic Chaos tiene prácticamente tantos defensores como detractores, aunque yo personalmente me incluyo en el primer grupo. Visto con los ojos de hoy en día, puede parecer demasiado fácil y alejado de los anteriores. Sin embargo en su momento fue muy de agradecer que tratarse de adaptar a los 8 bits algunas cosas de los Sonic de 16.

Además se puede jugar con Tails, y este fue el primer juego donde pudimos volar con él cuando lo controlábamos. Es un juego que permite tanto jugar a toda velocidad superando los niveles en segundos, como perderse explorando y encontrar montones de cosas escondidas en ellos, de modo que yo recomiendo jugarlo despacito para que dure más. También es especialmente recomendable para aquellos amantes del Sonic 2 de 16 bits, ya que toma algunas cosas de él.

Este es otro que también está disponible en Master System y Game Gear, y aquí a la hora de elegir a cuál jugar, entran vuestras preferencias personales. El de Master System es bastante más fácil, pero se juega mejor gracias a la mayor perspectiva de la pantalla. El de Game Gear ofrece un reto bastante más ajustado en dificultad, por lo que si no os gustan los juegos excesivamente sencillos, recomiendo jugar a la versión portátil.

Diferencia entre el campo de visión en Master System y Game Gear.

El cuatro Sonic de plataformas por desgracia solo está disponible en Game Gear, ya que el de Master System se canceló a última hora. Ese juego es Sonic Triple Trouble, y es básicamente un Sonic Chaos 2 (como su nombre japonés indica). Aquí volvemos a tener las cosas buenas de Sonic Chaos, pero en un juego más largo y con una dificultad mejor ajustada. Y si Sonic Chaos recordaba al Sonic 2 de Mega Drive/Genesis, este recuerda por momentos a Sonic 3, e incluso a Sonic CD.

Gráficamente es probablemente el más bonito de todos los Sonic de 8 bits, y además tiene momentos inolvidables como el jefe final del nivel de Sunset Park. No obstante tanto forzar la maquina trae consigo un problema que ya tenía Sonic Chaos; las molestas ralentizaciones. Aunque es algo que se le puede perdonar perfectamente teniendo en cuenta las limitaciones de estos sistemas.

En este caso no hay posibilidad de elegir versión portátil o de sobremesa, sin embargo existen hacks que portean el juego a Master System. Lamentablemente ninguno de estos hacks está plenamente terminado, y aunque se puede jugar, no estaréis libres de fallos gráficos. Tened mucho cuidado con las repros que se venden en eBay de la versión para Master System de este juego, ya que a veces se venden como oficiales y 100% funcionales. Que no os engañen.

El cuarto y último Sonic de plataformas de estas consolas es Sonic Blast, título que en América se suele confundir con Sonic 3D Blast, con el que comparte una portada demasiado parecida. Sin embargo este juego no tiene absolutamente nada que ver con el de Mega Drive/Genesis, excepto por sus gráficos prerenderizados. Este tipo de gráficos tienen bastante mérito en estos sistemas, por lo que a nivel técnico fue un bombazo en su día cuando estos este tipo de gráficos se puso de moda.

Lamentablemente tal despliegue técnico tuvo un coste en la jugabilidad, especialmente en la versión de Game Gear, donde los personajes son exageradamente grandes en comparación con lo que vemos en pantalla. Esto da como resultado un gameplay más torpe y tosco que en Sonic anteriores, por lo que mucha gente tiene a Sonic Blast por un mal juego. ¿Pero lo es realmente? Eso os tocará a vosotros comprobarlo.

¡No le juzguéis por su tamaño!

Para animaros a darle una oportunidad, os recuerdo que el juego permite jugar con Knuckles, siendo el único título de plataformas para estas consolas que permite hacerlo. De hecho nuestro equidna favorito conserva todas sus habilidades de Sonic & Knuckles, y es que Sonic Blast es casi como un Sonic & Knuckles pequeño, ya que algunos de sus niveles recuerdan bastante a los del título para Mega Drive/Genesis.

Sonic Blast fue el último Sonic de Game Gear, pero curiosamente si que fue llevado a Master System de manera oficial gracias a Tec Toy; la compañía brasileña que fabricaba y distribuía los productos de Sega en el país de la samba. Esta versión para Master System ofrece unos fondos algo más pobres, pero lo hace para mostrar un mayor campo de visionado, lo que soluciona en gran medida el “Efecto Godzilla” de los gigantescos personajes de la versión para Game Gear.

Aunque no hay más Sonic de plataformas para estos sistemas, si que hay otro juego más de este género, y ese es Tails Adventure. En este título Tails asume enteramente el papel protagonista, y lo hace con un estilo plataformero más lento, pero muy divertido y jugable, donde prima la exploración y la aventura. Podemos encontrar objetos y demás cosas útiles recorriendo a fondo cada nivel, y más nos vale hacerlo, porque algunos son imprescindibles para poder avanzar.

Tails Adventure es sin duda uno de los mejores plataformas de todo el catalogo de Game Gear, por lo que si lo jugáis olvidándoos de que es un “Sonic” (aunque técnicamente no lo es), os lo podéis pasar muy bien con él. Además este título es ideal para fans del zorrito de dos colas, no solo porque se juegue con él, si no también porque descubrirán ciertos aspectos poco conocidos de su vida, como su submarino Sea Fox que inspiró otros artilugios fabricados después por Tails.

Dentro de los 12 Sonic para Game Gear nos encontramos un segundo juego protagonizado por Tails, y ese es Tails’ Skypatrol. Este título únicamente fue publicado en Japón, aunque con los años hemos tenido reediciones en occidente ya sea en recopilatorios, o en la Consola Virtual. Este juego ofrece una experiencia muy diferente de lo que cabría esperar de un Sonic, ya que básicamente es una especie de shmup mezclado con puzzles en una combinación extrañísima, tanto que no existe ningún otro juego como él.

Los 6 Sonic de Master System.

Esa exclusividad en su concepto es precisamente lo que hace interesante Tails’ Skypatrol, ya que pocos juegos pueden presumir de ser únicos en su especie. Si os gusta probar cosas nuevas, merece mucho la pena echarle un vistazo. Además gráficamente luce bastante bien como juego de Game Gear. Hay que avisar no obstante que no es un juego nada fácil, por lo que tendréis que armaros de paciencia si queréis terminarlo.

Otro juego de Sonic para Game Gear que ofrece originalidad y requiere de paciencia, es Sonic Labyrinth. Y es que en este título Sonic se vuelve horriblemente lento, a no ser que se ponga a rodar, claro. Sonic Labyrinth se considera un mal juego simplemente por ser muy distinto a lo que se espera de un Sonic, pero eso no significa que realmente sea un mal juego. Como título para estos sistemas funciona ciertamente bien, y a nivel técnico tiene bastante mérito.

Además Sonic Labyrinth es de los pocos juegos del erizo que emplearon la perspectiva isométrica, algo que comparte con Sega Sonic the Hedgehog, y con Sonic 3D. Si nos olvidamos de que es un Sonic, y lo jugamos simplemente como juego de Game Gear, podemos vernos enganchados a él hasta que logremos terminarlo. Además su concepto de buscar tres llaves en cada nivel para poder completarlo, sirvió de base mucho después para los niveles de Knuckles y Rouge en los Sonic Adventure.

Sonic Labyrinth tira mucho de mecánicas de pinball, y eso es algo heredado cómo no de Sonic Spinball. Es muy posible que la versión para Mega Drive/Genesis de este juego no os guste, ya que es un título muy especialito (a mi personalmente me encanta). Pero precisamente por eso deberíais darle una oportunidad a la versión para 8 bits. ¿Por qué? Pues porque su dificultad es más baja, lo que hace el juego más asequible y fácil de terminar.

Si os frustrasteis con el de 16 bits, probad con este. De hecho la prensa en su época se deshizo en elogios a él y dijo que era mejor que el original de Mega Drive/Genesis. Cabe recordar que este salió tanto para Master System como para Game Gear, por lo que podéis escoger la versión de sobremesa para tener un mayor campo de visión, algo que reduce más aún su dificultad.

Los 12 Sonic de Game Gear.

Y si Sonic Spinball es una conversión más que digna del juego de 16 bits, no lo es menos el Dr. Robotnik’s Mean Bean Machine de estos sistemas. Como ya sabéis se trata de Puyo Puyo, el clásico juego de puzzles de Compile que acabó siendo de Sega, y que cuenta con innumerables entregas para montones de sistemas. Esta versión para las maquinas de 8 bits de Sega parte del Puyo Puyo original de Game Gear, el cuál capturaba toda la diversión de este clásico de puzzles.

Además esta versión ochobitera añade el Modo Puzzle, un modo que no estaba presente en el de Mega Drive/Genesis y que vicia bastante, ya que nos propone pequeños retos de inteligencia y destreza en plan “modo misión”. Si tenéis que escoger versión, elegid la de Master System, ya que ofrece modo para dos jugadores a una sola pantalla. No obstante el de Game Gear también tiene modo versus, pero teniendo que conectar dos consolas con un cable link, algo que por fortuna emula su reedición para la Consola Virtual de 3DS.

Y ya solo nos queda un juego, o mejor dicho dos, ya que vino en dos partes. Ese es Sonic Drift y su secuela, Sonic Drift 2. Hay que recordar que el primero de ellos solamente salió en Japón, mientras que el segundo si llegó por esta parte del mundo bajo el nombre de Sonic Drift Racing. Aunque en su día se le acusó (como se hace siempre) de ser una copia de Super Mario Kart, en realidad Sonic Drift se basaba en Power Drift, un clásico de carreras de Sega del año 1988 desarrollado nada menos que por Yu Suzuki.

Ambas entregas del juego ofrecen diversión por toneladas, y os mantendrán pegados a vuestra Game Gear si os gustan los juegos de carreras. ¿Pero merece la pena jugar a ambos, o solo al segundo que ofrece más personajes? Pues ciertamente si que merece la pena jugar a ambos, ya que sus circuitos son completamente distintos, y de hecho los del primero están basados en niveles de Sonic 1 y Sonic 2 (en sus versiones para 16 bits).

Además podéis batiros el cobre con otro jugador en modo versus, lo que alarga y mucho la vida de ambos juegos. Para usar este modo multijugador será necesario interconectar dos Game Gear, ya que es exclusivo de la portátil. Existen conversiones hechas por fans a Master System, como también las hay de Sonic Triple Trouble o Tails Adventure. Sin embargo recordad que se trata de hacks a medio terminar, y que pueden no funcionar correctamente. ¡Así que no paguéis por repros de ellos que se venden como oficiales!

Finalmente no puedo terminar sin mencionar cierto título, ya que si no lo hago, cierta dragona azul me hará dormir en el sofá. Hablo de Sonic Edusoft, el juego educativo del erizo que U.S. Gold estuvo a punto de publicar para Master System, pero no pudo llegar a hacerlo al no conseguir el permiso de Sega. Podéis jugarlo emulado, ya que la ROM está disponible desde hace mucho. Y tened cuidado una vez más con la repros vendidas como juegos auténticos, porque no hay edición oficial.

Sonic Edusoft, el Sonic perdido de Master System.

Este título ofrece un reto curioso, en el que debemos resolver acertijos al más puro estilo Brain Training. No cabe duda de que la propuesta habría sido muy original de haber salido a la luz, y además gráficamente está muy bien, pues hasta retoma sprites del Sonic 1 de Mega Drive. Eso si, no lo juguéis pensado que se trata de un Sonic al uso, porque nada más lejos de la realidad.

Como veis Sonic tiene mucho que ofrecer en Master System y Game Gear, y no debéis menospreciar sus juegos solamente porque salieran en sistemas menos potentes. Pensad que aquellos Sonic fueron lo único que muchos pudieron conocer del erizo en su época, igual que ocurre hoy en día con los Sonic para 3DS. Además fueron los primeros Sonic de muchos fans, entre los que me incluyo. Porque si bien fue el Sonic 1 de Mega Drive/Genesis el primero que jugué, el primero que tuve como mío propio fue el de Master System.

Si no conocéis estos Sonic, deberíais darles una oportunidad. Ya sea emulándolos, en recopilaciones, o en la Consola Virtual. Pues representan una parte muy importante de la historia del erizo, y en muchos casos han servido de base para otros juegos de Sonic creados después.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

[RUMOR] 3D Sonic Spinball podría estar planteándose

Está entre una lista de títulos filtrados.

Un usuario del foro GBATemp ha encontrado dentro del archivo RAM de 3D Gunstar Heroes, lanzado el mes pasado, una curiosa lista con títulos de Sega clásicos.

Los títulos ya lanzados son los que tienen un "yes" a la izquierda, excepto 3D Sonic The Hedgehog 2, que está por salir este mes, y en principio sería el último Sega 3D Classic. Sin embargo en esta lista hay muchos títulos que al menos de momento no están anunciados.

Esto no confirma que estos títulos estén en desarrollo ni mucho menos, pero como mínimo significa que se han planteado para convertirse en títulos de 3DS. Viendo el éxito de ventas de los anteriores (3D Streets of Rage 2 y 3D Gunstar Heroes estuvieron ambos en el top de descargas de la eShop cuando fueron lanzados), no sería de extrañar que Sega y M2 decidan continuar ofreciendo nuevas entregas en el futuro próximo.

Aquí pueden ver la imagen con la lista, en la cual se menciona a Sonic Spinball. Recordad que al no ser ninguna confirmación catalogaremos esto como rumor por el momento.


Opinión: Los juegos más castigados de Sonic. Episodio 1: Época clásica.




¿Son tan malos los juegos “malos” de Sonic como dicen?

Está claro que Sonic suele ser imán de críticas desde tiempos remotos, pero hay juegos con los que la crítica se ha enseñado especialmente, juegos que siempre aparecen en las listas de los peores juegos del erizo. ¿Pero son tan malos realmente?

Vamos a hacer repaso de los diez juegos del erizo mas castigados por las malas críticas a lo largo de dos artículos, y veremos si es tan fiero el león como lo pintan. Aquí tenéis la primera parte que repasará los cinco Sonic malditos de la etapa clásica, mientras que en el próximo repasaremos los cinco de la etapa moderna.

El primer juego de Sonic que fue pasto de las malas críticas fue Sonic Spinball, probablemente habría sido Sonic Eraser de haber sido comercializado en occidente, pero como no fue así, le toco pagar el pato al primer intento serio por parte de Sega de hacer algo diferente con Sonic. Sonic Spinball se basaba en el nivel de Casino Night de Sonic 2, donde las físicas tipo pinball de Sonic se pusieron a prueba mas que nunca, y donde incluso encontrábamos los característicos flippers de los pinballs. Sonic Spinball fue creado en Estados Unidos por el mismo equipo que creó Sonic 2, pero esta vez sin Yuji Naka al frente, que se había vuelto a Japón para trabajar en Sonic 3.

Las revistas de la época aprovecharon bien este juego experimental para desahogar sus furias contra Sonic. Los puntos mas castigados eran que el scroll de pantalla iba a saltos, o la extraña forma de moverse de Sonic cuando iba de pie. Aquí terminaban las críticas lógicas, a partir de ahí ya todo en el juego era malo según la prensa, y las notas del juego así lo reflejaban.

Puede que Sonic Spinball sea un juego extraño comparado con el resto de títulos de Mega Drive/Genesis, pero es eso precisamente lo que buscaban, ofrecer algo diferente, y esa extrañeza es también de paso parte de lo que lo hace especial. Los que no están acostumbrados a los juegos de pinball sufrirán lo indecible para terminar siquiera el primer nivel, pero los amantes de este tipo de juegos le sacaban bien el jugo a un experimento que mezclaba las aventuras y los pinballs igual que Mario Kart mezcló las aventuras y los juegos de carreras.

¿Pero es entonces Sonic Spinball un mal juego? Pues no, el problema es que va orientado a un tipo de jugador especifico, y si no te gustan los pinballs seguramente Sonic Spinball no te guste. Es como esperar que alguien a quien no le gusten los juegos de carreras vaya a gustarle Mario Kart, solo que los pinballs son algo mas obscure, y con un publico mas limitado que las carreras.

Curiosamente y aunque siempre se acusa a Sonic de copiar a Mario, fue el fontanero el que copió este juego del erizo cuando salió para Game Boy Advance el juego Super Mario Ball (conocido en America como Mario Pinball Land), juego que también mezclaba las aventuras y el pinball y que de hecho convertía a Mario en la bola de juego, igual que Sonic en Sonic Spinball. Este juego del fontanero paso algo desapercibido a pesar de ser bastante entretenido, y esto es prueba de que el problema de Sonic Spinball no era el juego en si, si no el reducido publico que disfruta con este tipo de juegos.

A mi personalmente Sonic Spinball me encanta y he conseguido terminarlo varias veces. Y me consta que no soy el único ni mucho menos. Además me sirvió como puerta al mundo de los spin offs jugables de Sonic del que ya os hablamos aquí y que tan buenos momentos nos ha dejado. Por cierto, por si os lo estáis preguntando la respuesta es si, me gustan los pinball.

Curiosamente la versión de 8 bits de Sonic Spinball que apareció en Master System y Game Gear, si recibió los elogios de la prensa. Algo extraño teniendo en cuenta que eran básicamente el mismo juego…


Pero ahora movámonos hacia el siguiente saco de boxeo de las críticas, otro experimento que según dice la gente salio mal, pero que tal vez no sea tan malo como dicen. Estoy hablando de Sonic Labyrinth.

Sonic Labyrinth salió en exclusiva para Game Gear evitando la conversión a Master System, lo que a mi personalmente me fastidió bastante en su momento ya que me dejó sin poder jugarlo, y si me fastidió quizá sea porque no es tan malo como dicen. Sonic Labyrinth nos propone recorrer distintos escenarios laberínticos vistos desde una perspectiva isométrica, como la que usaba el arcade Sega Sonic the Hedgehog, o mas tarde el Sonic 3D. Esta curiosa perspectiva le daba una nueva dimensión al juego, que dejaba completamente de lado la velocidad para centrar su jugabilidad en la exploración, ya que para poder salir del nivel necesitábamos encontrar tres llaves escondidas por el escenario, lo que en cierto modo recuerda a los niveles de Knuckles y Rouge en los Sonic Adventure.

El juego recibió malas críticas simplemente por ser demasiado diferente a lo que es habitual en los juegos de Sonic, algo irónico cuando en aquellos tiempos se acusaba al erizo de falta de originalidad y de ser siempre lo mismo… Estoy convencido de que si Sonic Labyrinth no hubiese tenido a Sonic de protagonista y hubiese sido un juego completamente nuevo, seguro que no se habría llevado tantos palos, ya que es bastante divertido. Y con esto llegamos a un punto clave, y es la eterna pregunta sin respuesta de porque demonios se endurece la vara de medir la calidad de los juegos cuando Sonic es el protagonista en lugar de valorar el juego tal cual. Es la eterna hipocresía de volverse mas tiquismiquis en cuanto el juego en cuestión esta relacionado con el erizo azul.


Probablemente por esto que comentamos Sega decidió dejar fuera a Sonic para los siguientes experimentos con la saga, algo que dio relativo buen resultado con los dos juegos protagonizados por Tails para Game Gear, si bien uno de ellos solo salió en Japón y el otro paso desapercibido a pesar de su enorme calidad. El caso es que no hubo malas críticas y quizá por eso Sega dejó fuera a Sonic en el siguiente juego del que vamos a hablar.

Knuckles Chaotix se presentó como el Sonic de 32X, a pesar de que Sonic no estaría presente. Se le dejó el protagonismo a Knuckles, que había sido muy bien recibido por la gente tras su debut en Sonic 3. Además Knuckles estaría acompañado de una serie de personajes nuevos, o casi nuevos que le darían un toque original extra al juego. Así se rescató del olvido a Mighty, Vector pasó de los bocetos de Sonic 1 a ser un personaje de pleno derecho, y se añadieron a Espio y Charmy. Este juego aprovecharía bien las capacidades de 32X para ofrecernos la jugabilidad tradicional de Sonic con mejores gráficos que nunca, y con novedades jugables destinadas a darle innovación a la saga gracias a un modo cooperativo para dos jugadores.

Y hasta aquí todo bien, sin embargo la lluvia de malas críticas a este juego no se hizo esperar. Los cambios en la jugabilidad fueron muy criticados, se le acusó de no aprovechar las capacidades de 32X, cosa totalmente falsa, y se le tildó de juego de segunda destinado a sacarle el dinero a los fans de Sonic incautos que hubiesen apostado por este sistema cuyo futuro ya pintaba bastante negro… Desde entonces Knuckles Chaotix ha sido relegado al ostracismo y casi siempre que se habla de el se hace para atacarlo, a pesar de que poca gente ha podido jugarlo realmente, ya que jamás ha sido reeditado. La única forma “legal” de poder jugarlo es usar el cartucho original en una 32X original, y eso es terriblemente difícil de conseguir… Así Knuckles Chaotix se convirtió en “uno de esos juegos tan malos que sin embargo casi nadie ha jugado”, a pesar de ser un juegazo con una calidad enorme que pocos hemos tenido la suerte de poder disfrutar sin recurrir a métodos poco legales.

Ojala algún día se reedite y así quizá se pueda lavar un poco su injustificada mala imagen. Aunque las malas críticas siempre están ahí y Sega probablemente no confíe en que el juego pueda ser bien aceptado de ser reeditado hoy en día.


Para hablar del siguiente juego debemos volver al extenso catalogo de juegos de Sonic para Game Gear, ya que aquí encontramos otro mártir que además fue el ultimo juego de Sonic lanzado para esta consola. Hablo de Sonic Blast, juego que esta vez si se lanzó también para Master System, aunque desgraciadamente solo en Brasil. La versión de Game Gear si salió en todo el mundo, y ha sido objeto de ataques también por todo el mundo.

Sonic Blast llegó en la época dorada de los gráficos prerenderizados, esos gráficos en 2D que parecían saltar de la pantalla con su efecto 3D. Técnicamente era un portento ver esto en una Game Gear, sin embargo el resultado visual no gustó demasiado y aunque se valoraba el esfuerzo técnico, a la mayoría de la gente le resultaba dañino a la vista. Es curioso que las criticas en su momento simplemente se limitaban a decir que el juego era malo y que Sonic estaba acabado sin molestarse en detallar como y porque. El hecho de que Game Gear estuviese ya en las últimas no ayudó demasiado a la popularidad de este juego que con los años ha acabado por ser considerado de los peores juegos de Sonic.

¿Pero tan malo es? Hombre no es que sea un juegazo, pero realmente no todo es malo en Sonic Blast. El juego buscaba ofrecer una especie de versión portátil de Sonic & Knuckles, de este modo se nos permitía escoger entre Sonic o Knuckles y disfrutar por separado de sus distintas habilidades. Al igual que Sonic 3 & Knuckles, este juego ofrecía distintas rutas que solo eran accesibles dependiendo de que personaje llevásemos, pero con un método mas rudimentario y reducido. Lo malo del juego es que los personajes son excesivamente grandes con respecto al tamaño de la pantalla, lo que da sensación de torpeza y lentitud. Quizá por esto sea mas recomendable jugar a la versión de Master System, ya que el rango de visión es más amplio y no tenemos tanto la sensación de estar controlando a Godzilla mientras pisotea una ciudad.

Sonic Blast es un juego que a pesar de no ser precisamente el mejor Sonic, se deja jugar. Además por alguna extraña razón me recuerda a Sonic 4… Quizá sea por los gráficos prerenderizados, o por la forma tan extraña en la que se mueven y corren los personajes. O por el hecho de intentar ofrecer la jugabilidad original de Sonic sin conseguirlo. O tal vez sea todo junto... El caso es que Sonic Blast bien merece una oportunidad antes de ser apaleado. Si Sonic 4 la merecía, este la merece incluso más.


Y ya para acabar con los Sonic más perseguidos de la etapa clásica, debemos avanzar en el tiempo hasta un juego que ha sido recientemente reeditado a pesar de que nadie lo había pedido. Me refiero a Sonic the Fighters, el “Virtua Fighter” de Sonic que aun hoy en día ha sido masacrado por las malas criticas con esta reedición.

Ya en su día Sega decidió cancelar la conversión a Saturn, y el arcade original ni siquiera llego oficialmente a Europa. Parece que a la gente eso de mezclar un juego de lucha serio como es Virtua Fighter, con personajes tipo Sonic, no le agrado demasiado. Quizá habría sido mejor apostar por algo mas desenfadado al estilo Smash Bros, como se hizo con Sonic Battle años mas tarde.

El caso es que Sonic the Fighters tiene un encanto especial que pocos parecen poder ver, probablemente se deba al hecho de presentarnos el estilo de Sonic original en unas estupendas 3D que le debemos a la genial placa arcade de Sega llamada Model 2. Además rescata personajes como Espio o Fang, y presenta nuevos amigos como Bean y Bark. Todo esto con una excelente banda sonora muy al estilo de los arcades de Sega de la época.

Es una pena que todo el juego se envíe al traste solo por no haber acertado con el tipo de jugabilidad, que tampoco es que sea mala, solo que es demasiado seria y exigente para un juego de este tipo. Si os gustan los arcades de lucha en 3D, y os gusta Sonic, Sonic the Fighters merece sin duda que le deis una oportunidad. Y si no os gustan los arcades de lucha en 3D no os preocupéis, para ganar en realidad basta con aporrear todos los botones…

Si queréis darle una oportunidad recordad que acaba de ser reeditado y a muy buen precio, y además con modo online y la posibilidad de controlar a los jefes finales (Eggman y Metal Sonic) y a la perdida Honey the Cat. Así podréis juzgar vosotros mismos si es tan malo como dicen.


Dice un viejo dicho sobre juegos “que no hay juego malo, si no jugador inadecuado”. Lo que para uno puede ser un juego horrible, para otro puede ser su juego favorito. Por eso yo prefiero hablar de juegos que a mi personalmente me gustan o no me gustan, y os recomiendo que uséis este sistema pues el que mejor resultado da.

Y ya hemos acabado por ahora con el repaso a los “Sonic malos” con los cinco mas castigados de la época clásica. Que si, había “juegos malos” en la época clásica, a pesar de lo que dicen algunos…

Dentro de dos semanas hablaremos de los cinco Sonic peor tratados de la etapa moderna, así que permaneced atentos. Ah y aprovechad este tiempo para darles una nueva oportunidad a estos cinco juegos, que quien sabe, quizá os acaben gustando y todo.


Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.