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Opinión: SA3? (Laughter) maybe

 


Un SA3 es posible, pero… ¿Nos lo merecemos?

 

Ha vuelto a pasar, otra vez ha aparecido Iizuka diciendo que le gustaría hacer un nuevo juego de estilo “Adventure”. O lo que es lo mismo, un “Sonic Adventure 3” o un remake de los primeros. La vez anterior fue durante el desarrollo de Sonic Forces, y ahora ha sido durante el de Frontiers. ¿Pero hay algún tipo de base sólida en esto? ¿Es algún tipo de maniobra de marketing? ¿O simplemente Iizuka nos está troleando?

 

La vez anterior ya tocó analizar la situación para tratar de calcular cómo de en serio hablaba Iizuka, y desde estas mismas líneas llegamos a una conclusión que parece no haber ido desencaminada. Esa conclusión era que, al menos en aquel momento, un juego tipo Adventure era del todo inviable. Básicamente porque los costes de desarrollar algo así hoy en día habrían sido muy superiores a lo que Sega parecía estar dispuesta a invertir en un Sonic.

 

Un juego “tamaño Adventure” bien hecho, superaría ampliamente los costes de cualquier juego de Sonic que hayamos tenido en los últimos 10 años. Solamente Unleashed rondaría unos presupuestos similares, algo que parecía totalmente fuera las pretensiones que tenía Sega por aquel entonces.

 

¿Entonces Iizuka mintió? No, porque lo que él dijo fue que le gustaría poder hacer un juego tipo Adventure, no que planease hacerlo. Hay que tener en cuenta que él es el primero en ser consciente de la situación, y de los costoso que sería hacer hoy en día un juego del tamaño de Adventure. Incluso un remake llevaría unos costes muy superiores a lo que estaba disponible entonces.

 

¿Pero y ahora? La cosa ha cambiado radicalmente en los últimos años, el éxito de las películas de Sonic le ha proporcionado el mayor momento de fama de toda su historia, y sus juegos se venden a espuertas sin importar que se trate de títulos que llevan años y años en el mercado. El propio Sonic Frontiers demuestra haber contado con unos presupuestos netamente superiores a los de Forces, algo totalmente lógico si tenemos en cuenta las actuales previsiones de ventas de la franquicia.

 

¿Entonces es posible ahora ese Sonic Adventure 3? Si, de hecho es altamente plausible. Pues hasta ahora simplemente teníamos la intencionalidad de Iizuka y la continua petición de los usuarios. Pero de nada servía todo eso si Sega no estaba dispuesta a aflojar la mosca. ¿Vería Sega rentable ahora un Adventure 3, o un remake de los primeros? Seguramente. Y de hecho es bastante probable que entre dentro de esos planes que tienen de reeditar juegos de Sonic de cara a los próximos años.

 

Iizuka ha vuelto a dejar caer que quiere hacer un Adventure.

Por fin tenemos los tres “síes”: El “si” de los fans, el “si” del Sonic Team, y el “si” de Sega. ¿Podemos echar ya las campanas al vuelo? Bueno, eso podría depender de un cuarto “si”, un “si” que ahora mismo es más bien un “no”. Y esa es la respuesta a la pregunta de si nos merecemos un nuevo Adventure.

 

Es aquí a donde llegamos al segundo tema que quiero tratar en este artículo, y ese es el más absoluto y completo ridículo que estamos haciendo los fans de Sonic en los últimos meses. No se cómo ni por qué, pero nos hemos metido en una absurda dinámica de quejarnos por absolutamente todo, creando montañas a partir de granos de arena, pataleando y berreando de tal forma que el resto del mundo del videojuego nos mira como preguntándose qué demonios nos pasa.

 

Es comprensible alguna queja ocasional, no siempre va a ser todo perfecto y armonioso, de hecho venimos de pasar años bastante duros en este fandom. Pero una cosa es eso, y otra la continua pataleta y berrinche con la que este fandom lleva actuando desde hace meses. Es cuanto menos embarazoso ver a gente del núcleo de la comunidad batallando con sus propios colegas en las redes por minucias completamente absurdas, incluso cosas que han estado ahí de siempre y a nadie le han importado lo más mínimo hasta ahora.

 

Sin querer entrar en detalles, da totalmente la sensación de que se está continuamente buscando de qué quejarse. Si hacen A, me quejo porque no es B, si dos días después resulta que era B, me quejo porque no es A. Los juegos son lo de menos, pues con medio segundo de gameplay ya hay para vomitar tsunamis de bilis en las redes.

 

Lamento si esto suena duro, pero estamos haciendo el más absoluto ridículo ante el resto de la comunidad de usuarios. Y esto dentro de una comunidad que es ya de por si ampliamente famosa por su toxicidad… La gente de fuera lo que ve es un juego que luce espectacular, en el que se ve que Sega por fin se ha tomado las cosas en serio y ha invertido pasta. Un juego que está llamando la atención hasta del que hace unos meses decía que Sonic nunca había sido bueno.

 

Todavía podría comprenderse si estuvieran haciendo algo para llamar la atención del público casual a costa de hacer algo que los fans odian, pero es que en Frontiers se están poniendo muchas cosas que los fans llevamos años (por no decir décadas) pidiendo. A cada cosa nueva que enseñan, el juego luce cada vez más espectacular. Pero a todo se le saca rápidamente punta para ir a hacer sangre, y esta vez no son precisamente los medios…

 

“ai no grin jil hotra bes”

¿Quién nos iba a decir hace tan solo unos meses que IGN iba a estar, no solo hablando bien de Sonic, sino incluso defendiéndole? ¡Y lo peor es que lo está defendiendo de sus propios fans! ¿Qué es esto? ¿El mundo al revés? Y lo que más me molesta personalmente de todo esto, es que al final acabamos pagando todos el pato. Toda la comunidad está dando mala imagen, y con razón. De nada sirve asomarse y gritar “yo no” en medio de este caos de quejas infantiloides.

 

Asi que ante la pregunta de si nos merecemos o no un nuevo Sonic Adventure, yo lo siento pero actualmente la respuesta es “no”. Y no nos merecemos muchas otras cosas, incluidas las que ya están anunciadas y listas para salir. Cualquier fan de cualquier franquicia del mundo daría lo que fuera por encontrarse en una situación tan puñeteramente favorable como en la que estamos los fans de Sonic. Y nosotros en vez de agradecerlo, nos ponemos a quejarnos más que nunca…

 

Y si solo fuesen pataleos sobre Frontiers… Pero es que no paran los lloros por todo. ¿Se enseña una serie nueva? Pataleta. ¿Una figurita nueva? Pataleta. ¿Origins? Pataleta. Y así no podemos estar… No se trata de estar contento con todo, pero tampoco de estar continuamente con el berrinche hasta porque Sonic diga una frase que a nosotros no nos encaje con nuestro headcanon… Y lo que es peor, llamando al boicot del juego y exigiendo que se retrase un año entero cuando ni siquiera tiene aún fecha definitiva.

 

Para colmo todo esto ocurre en un momento clave para la franquicia, justo cuando millones de jóvenes fans se incorporan a las filas del fandom. ¿Esa es la imagen que queremos que reciban? ¿Queremos engendrar toda una generación de llorones? ¿O directamente espantarlos y hacer que se replanteen entrar en otros fandoms menos absurdos?

 

Yo sinceramente ya paso, ni me voy a molestar en pedir calma o responsabilidad, porque quien esté dispuesto a mantener ambas cosas, ya lo está haciendo. De sobra sabemos todos en qué momento estamos y lo que nos estamos jugando, y yo solo vengo a avisaros de la imagen que estamos dando ante el resto de la comunidad (Sega incluida).

 

Un juego como Sonic Adventure 3 se haría en gran medida pensando en los fans, tal y como se hizo Sonic Mania. Pero si en Sega creen que no nos lo merecemos, entonces lo más probable es que decidan invertir su dinero para próximos juegos buscando a nuevos usuarios, en vez de pensar en los que llevamos tiempo aquí y no hacemos más que quejarnos.

 

Vais a terminar enfadando a Shadow…

Asi que nada, seguid batallando por absurdeces si queréis, pero luego que nadie venga llorando si deja de escuchársenos y nos quedamos sin cosas como ese (ahora si probable) Sonic Adventure 3.

 

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Buscando erizos viejos (parte 4)

 


Los Sonic de la segunda “hinfansia”.

 

Tras un pequeño cambio de aires, continuamos nuestro repaso por la actual cotización de los juegos retro del erizo, esta vez repasando los títulos que salieron para PlayStation 2, Game Cube, y Xbox. Eso sí, los últimos Sonic de PS2 tendrán que esperar a futuros artículos, concretamente Sonic Unleashed, Sonic Rider Zero Gravity, y Sega Superstars Tennis, pues básicamente son juegos de otra época que a duras penas llegaron a esta longeva consola.

 

Como siempre recordaros que esta no es una ciencia exacta, se trata de un promedio de su actual cotización. De modo que si los conseguís más baratos, alegraos por haber encontrado una pequeña ganga. Ah, y otra cosa más antes de empezar. Los juegos portátiles de esta época irán en el próximo artículo sobre este tema, pues aunque no lo parezca tienen bastante tela que cortar…

 

Sonic Adventure DX: Dejando a un lado la versión de PC y los posibles problemas que pueda tener, la versión para Game Cube de Sonic Adventure se ha convertido hoy en día en un preciado objeto de culto, tanto es así que por la edición “PAL España” se pueden llegar a pedir actualmente más de 100 euros. Por suerte cualquier otra edición PAL suele rondar precios más asequibles, y el disco de juego es exactamente el mismo que el de aquí.

 

De entre todas las opciones, probablemente la más barata sea la edición Player’s Choice inglesa, aunque con todo esto del Brexit os recomiendo mirar antes las tasas de importación para Europa, o buscar esa misma reedición, pero proveniente de otro país europeo (a veces se ven). En cuanto a las versiones NTSC, tanto la americana como la japonesa ostentan precios asequibles. Siempre claro que no los queréis precintados o con alguna floritura especial.

 

Los Sonic de PS2 (algunos los veremos más adelante).

Sonic Adventure 2 Battle: Aquí se notan, y bastante, dos cosas: Primero que estamos ante uno de los títulos de lanzamiento de Game Cube aquí en Europa. Y segundo que vendió a espuertas y no podía faltar en toda buena Game Cube que se preciase. Esto se traduce en que venga a ser el Sonic más común de todos los de Game Cube, puedo encontrarse la versión “PAL España” por precios entorno a los 30 o 40 euros.

 

Salvo que lo queráis precintado o algo así, os recomiendo tener paciencia y no pagar más que eso por él, pues no es difícil de encontrar. Y lo mismo ocurre con las versiones NTSC, ya sean americanas o japonesas. Todo esto convierte a Sonic Adventure 2 Battle en un buen punto por el que empezar a conseguir los Sonic del cubo de Nintendo.

 

Sonic Heroes: Nos encontramos ante otro título relativamente fácil de conseguir para Game Cube gracias a su popularidad, y de hecho podemos contar también con una edición Player’s Choice que es incluso más barata. Lo que sí puede ser complicado aquí es encontrar la primera edición española en buen estado, con la que el precio se podría disparar desde los 20 o 30 euros, a más de 60. No ocurre así con las versiones NTSC, que se pueden encontrar a precios bastante aceptables.

 

En el caso de PS2 es todavía más fácil, pudiendo llegar a hacernos con él por 10 o 15 euros. Además esta versión se reeditó hacía el final de la vida de la consola, lo que la hace todavía más común. En cuanto a Xbox, no es que los precios se disparen mucho, pero sí que se trata de una versión difícil de encontrar, especialmente si queremos la primera edición y no la Classics. De un modo u otro, estamos ante el Sonic más fácil de conseguir de todos los que salieron para la primera consola de Microsoft.

 

La preciosa portada de Sonic Mega Collection para Game Cube.

Shadow the Hedgehog: Otro juego que si bien no ostenta precios demasiado altos, sí que es difícil de encontrar, al menos en sus versiones para GC y Xbox. Salvo que lo queráis precintado, podéis añadirlo a la colección por menos de 30 euros si buscáis un poco. En PS2 es todavía más fácil, ya que es bastante común e incluso más barato.

 

Y lo mismo ocurre con las ediciones americanas, pero cuidado, porque no es este el caso de las versiones japonesas… Se ve que allí no tuvo tan buena acogida este título, lo cual reduce las unidades disponibles y encarece los precios. Especialmente es este el caso de la versión para Game Cube, la cual puede superar tranquilamente los 100 euros en su edición nipona.

 

Sonic Riders: El primer Sonic Riders es relativamente asequible en su versión para Game Cube, lo cual es extraño porque es de los últimos juegos que llegaron aquí para la consola. Eso sí, lo complicado es encontrar uno, aunque es bastante menos complicado que encontrar el de Xbox. A día de hoy aún no he conseguido encontrar la menor evidencia de que la versión de Xbox de Sonic Riders se distribuyese en España, pues aunque fue anunciado en su día, jamás logré ver uno en tienda ni sé de nadie que lo viese.

 

Lo curioso de esto es que si hay versión “PAL España” de Sonic Riders para Xbox, pero es compartida con la edición italiana. Así que si lo queréis en versión de aquí, buscad en el país de Mario. Finalmente, en el caso de PS2 la cosa es bastante más fácil, pues fue reeditado al final de la vida de la consola y es bastante común y barato. Por cierto, si os sentís tentados de conseguir la preciosa edición japonesa para Game Cube, tal vez os disuada de ello el hecho de que ya se pidan precios de tres cifras por ella…

 

Sonic en Game Cube, su retrocompatibilidad con Wii los hace muy atractivos.

Sonic Mega Collection: Este juego debutó primero en Game Cube, y después llegó a más sistemas con la coletilla “Plus” y algún que otro juego extra más. Sin embargo esta primera tirada para Game Cube fue bastante limitada, y conseguir la edición “PAL España” hoy en día puede suponer tener que desembolsar un precio de hasta tres cifras. Por suerte fue reeditado después en la serie Player’s Choice, pero esta edición incomprensiblemente no llegó a España. Asi que si lo queréis en plan barato, y os da igual en que idioma esté la caja, id a por este último.

 

En Xbox ocurre algo muy parecido, pero sin reedición que ayude y con una versión PAL que presenta problemas con el tema de los 50/60hz. Por suerte todas las demás ediciones están exentas de estos problemas, tanto las versiones NTSC como la de PS2, que es de lejos la más común.

 

Sonic Gems Collection: Y vamos ya con el último de los juegos que repasaremos hoy, un título bastante fácil y asequible de encontrar en su versión para PS2, no así en Xbox, pues fue cancelado y nunca llegó a salir. Donde no fue cancelado (por poco) y va a hacer que nos duela mucho el bolsillo, es en Game Cube… No importa de qué región sea, este juego es raro y caro en todas ellas. La que más la japonesa (más de 100 euros), e incluso la americana es difícil de encontrar a pesar de contar con una reedición posterior.

 

Lo más curioso es que este nivel de rareza se le ha contagiado a la edición japonesa para PS2, probablemente por el tema de la banda sonora de Sonic CD, ya que a Europa nos llegó con la música de la edición americana. Lo que mucha gente no sabe, es que no es el juego el que determina si escucharemos una banda sonora u otra, sino la consola. Necesitareis una PS2 japonesa (o modificada con una BIOS japonesa) para que suene la música de allí (y de aquí), quedáis avisados.

 

¿Lo tendremos algún día disponible por retrocompatibilidad?

Y hasta aquí hemos llegado por ahora, esperamos que esto os sirva un poco de guía si estáis buscando alguno de estos títulos, y os recordamos que lo más probable es que el actual estado de fama de Sonic haga que todo esto siga subiendo. Además hay que sumarle el factor nostálgico de ser los Sonic de la “segunda infancia”, es decir, de la segunda generación de fans que los jugaron siendo niños, y que ahora son adultos dispuestos a pagar grandes sumas por recuperar sus compañeros de los tiempos mozos.


Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Buscando erizos viejos (parte 3)

 


¿A cuánto está el kilo de polígonos?

 

Continuamos nuestro repaso a los precios de los Sonic del ayer analizando los títulos que salieron para Saturn y Dreamcast, una época convulsa para el erizo que ahora muchos quieren poder atesorar en su colección. ¿Se habrán visto alterados sus precios por la disparatada subida actual? Veamos.

 

El caso de Saturn en esto del retro es cuanto menos curioso, hace 10 o 15 años era el sistema que nadie quería, “otro fracaso más de Sega que no merecía la pena”, y en consecuencia sus precios estaban mucho más bajos que ahora. Pero poco a poco la escena retro fue saliendo de su error, y fueron descubriendo el grandísimo sistema que había detrás de esta injustificada mala fama.

 

En esto jugó un papel destacado el catálogo de juegos japonés, básicamente porque allí Saturn sí que tuvo éxito. No el suficiente como para salvar al sistema en occidente, pero si lo suficiente como para que Sega Japón sintiese en sus carnes el dolor de tener que sacrificar a este sistema en pos de Dreamcast.

 

Todo esto hizo que la escena retro empezase a ver a Saturn como una especie de “Neo Geo 2”, es decir, una consola de culto con un catálogo altamente apetecible cuyos precios iban a ponerse por las nubes. Si a esto le sumamos la actual y brusca subida de precios, nos sale como resultado que os va a costar lo suyo conseguir sus tres juegos de Sonic si no los tenéis ya.

 

Sonic 3D: Este fue el primero de los tres juegos del erizo que salieron para Saturn, lo que podría llevar a pensar en una amplia distribución a lo largo de los años, y en consecuencia en una gran cantidad de unidades disponibles que nos permitan hacernos con él por poco dinero. ¿Verdad? Pues no.

 

¿Cuánto habría costado hoy en día Sonic X-Treme?

Por alguna razón Sega no distribuyó demasiadas copias del juego en su día, al menos aquí en Europa. De hecho, ya en su momento era poco frecuente verlo por ahí, siendo mucho más común su versión para Mega Drive. A día de hoy, es bastante difícil hacerse con él por menos de 50€. Y eso el PAL, porque el americano empieza a rondar ya los 100.

 

Normalmente con Saturn se suele recurrir a las versiones japonesas de los juegos, ya que el éxito que tuvo allí suele hacer que haya más unidades disponibles. El caso es que con este juego ocurre todo lo contrario, porque la versión japonesa salió mucho más tarde que la occidental, de hecho salió después que Sonic Adventure. Esto se tradujo en una tirada limitada que hoy en día sitúa ya su precio medio en tres cifras, eso si es que encontráis uno…

 

Sonic R: Este fue el primer juego de Sonic creado específicamente para Saturn, y a pesar de ser un juego de carreras, Sega esta vez sí que fue generosa con la distribución. En consecuencia se trata del Sonic más común de Saturn, indiferentemente de la región que prefiramos.

 

¿Quiere eso decir que lo podremos conseguir por menos que Sonic 3D? Por desgracia no. Esto se debe a que la demanda de este título es mayor que la de Sonic 3D, ya que Sonic R se ha ganado bastante buena fama en tiempos modernos, convirtiéndose en objeto de deseo de fans del erizo de todas las épocas.

 

Es cada vez más difícil ver la versión PAL por menos de 50€, y el americano ronda los mismos precios. Por suerte esta vez el japonés si es fácil de conseguir, y si buscáis un poco podéis sumarlo a la colección por unos 30€. Recordad que Saturn no es región free, y que necesitareis modificar la consola o algún tipo de adaptador para jugar a títulos de otras regiones.

 

Saturn se quedó esperando un juego de Sonic a su altura.

Sonic Jam: Este fue el último juego del erizo para Saturn, un estupendo recopilatorio a modo de homenaje a los comienzos de la serie. Sin embargo por aquel entonces no se había extendido todavía el tema nostálgico por el mundillo del videojuego, y la gente simplemente vio en él “un montón de juegos viejos”.

 

También es cierto que por aquel entonces casi salía más a cuenta buscar una Mega Drive y los cartuchos originales, que comprar Sonic Jam nuevo en una tienda, lo que hizo que su tirada fuese relativamente limitada en previsión de sus escasas ventas.

 

La versión PAL suele ir de los 60€ para arriba, mientras que la americana ya suele rondar las tres cifras. El japonés es una vez más el que llega para salvar el día, con precios bastante más bajos que no deberían superar los 50€.

 

Sonic Adventure: Y ahora vamos ya con Dreamcast, cruzando los dedos para que la situación actual sea mejor que con Saturn. Cosa que al menos con Sonic Adventure se cumple, siendo de hecho el más barato y fácil de conseguir de los juegos de Sonic que repasamos en este artículo.

 

Sonic Adventure es básicamente el juego más común de Dreamcast, algo así como Sonic 1 en Mega Drive/Genesis. No paguéis más de 20 o 30€ por uno, y aseguraos de que esté en buen estado, pues las cajas europeas de Dreamcast son extremadamente frágiles. Y si lo veis precintado, no creáis que estáis ante algo raro. Es relativamente común ver copias nuevas del juego, así no os dejéis engañar por los absurdos precios que algunos piden por ellos.

 

Sonic predijo el futuro que le esperaba a Dreamcast.

Si queréis la edición japonesa, recordad que existen dos versiones distintas: La primera es ligeramente distinta a la del resto del mundo, mientras que la segunda es idéntica a la de aquí y viene identificada como “versión internacional”. Lo curioso es que es el segundo el que más cuesta, ya que es bastante menos común que la primera tirada. Realmente no merece la pena pagar tanto teniendo en cuenta que es el mismo que salió aquí, así id a por el otro que es el que ofrece algunas curiosas diferencias.

 

Sonic Adventure 2: Este fue el último juego de Sonic para Dreamcast, y en consecuencia la tirada de unidades fue menor de lo que debería. Para colmo, cuando salió el juego se puso también a la venta la edición del décimo aniversario en la web oficial de Sega, la cual compraron muchos pensado quizá que sería más rara con el tiempo. Lo irónico es que acabó siendo al revés.

 

A día de hoy es más rara la versión normal del juego, superando tranquilamente los 100€. Mientras que la edición coleccionista acabó estando por todo el mundo, y se puede conseguir por algo menos. Lo más barato aquí es buscar la edición normal japonesa, ya que sin toda la parafernalia sale todavía más barata.

 

Sonic Shuffle: Y para terminar acabamos con una lección, la que nos enseña Sonic Shuffle y que no parece que terminemos de aprender por más que tropecemos una y otra vez con la misma piedra. Sonic Shuffle salió, fue duramente apaleado por la prensa, y en consecuencia vendió cuatro copias. Nadie lo quería, era “el Sonic malo de Dreamcast”. ¿Y ahora qué?

 

Pues a día de hoy es el más caro y raro de los Sonic para esta consola, ahora es cuando los que confiaron en él en su momento y no se fiaron de las críticas, se ríen a mandíbula batiente. Una lección que ya habíamos visto antes, que veríamos después, y que a día de hoy seguimos viendo, lástima que solo algunos hayan aprendido de ella... ¿Qué pasa entonces si queremos hacernos con uno en la actualidad? Pues que lo mejor vuelve a ser buscar la edición japonesa, la cual se puede encontrar por apenas 20 o 30€.

 

La edición del décimo aniversario de Sonic Adventure 2.

Y con esta lección que nos enseña Sonic Shuffle terminamos por el momento, emplazándoos de nuevo aquí en el futuro para seguir repasando los precios de los juegos retro del erizo. En la próxima entrega les tocará a los Sonic de PS2, Xbox, y Game Cube. ¿Se les considera ya retro? ¿Habrán subido de precio también? En unas semanas lo veremos.


Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Otro año más

 



20 años celebrándolo aniversarios.

 

Parece que para los fans del erizo se ha convertido en una costumbre esto de celebrar cada año el cumpleaños de Sonic, algo con lo que cabría la posibilidad de cometer el error de pensar que siempre se hizo así. Y es que, hasta cierto momento de la historia, nadie tenía en cuenta la fecha del 23 de junio en lo referente a Sonic, ni Sega, ni los fans, ni los medios. De hecho, pocos sabían que esa era oficialmente la fecha en la que nació Sonic, si acaso los que recordasen haber leído el dato en alguna revista perdida.

 

¿Pero por qué no se hacía? La respuesta es sencilla, porque tampoco se hacía con ningún otro juego o consola. Simplemente no se tenían en cuenta las fechas, porque en cada sitio se habían lanzado en un momento distinto. A lo que había que sumarle que las franquicias no solían ser tan longevas como ahora, y que a “lo viejo” no se le daba el mismo tratamiento que ahora.

 

Como mucho podía ser que se lanzase algún recopilatorio de clásicos para conmemorar el aniversario de Atari o alguna compañía similar, o ponerle la coletilla “Anniversary” a alguna reedición, pero nada más. Puede que internamente algún estudio de desarrollo celebrase cuando su juego estrella llevase un año en venta, pero eso era algo de lo que los usuarios ni nos íbamos a enterar.

 

¿Entonces cuando comienza esta moda, o tradición? Pues casualmente es con Sonic con el que recuerdo haberlo visto hacer por primera vez, concretamente para su décimo aniversario. En aquel momento Sega dio publicidad al acontecimiento, probablemente por su coincidencia con el lanzamiento de Sonic Adventure 2, a fin de promocionar el juego.

 

La edición del 10 aniversario de Sonic Adventure 2.


La cuestión es que los medios se hicieron eco de la señalada fecha, Sega hizo eventos de celebración por todo el mundo (de hecho tuvimos a Yuji Naka aquí por España). Y para fomentar la unión entre Adventure 2 y el aniversario, se incluyó el nivel oculto de Green Hill en versión 3D.

 

Fue aquí cuando los fans comenzamos a “malacostumbrarnos”, creyendo que cada aniversario tendríamos un juego grande para celebrarlo, eventos, y otras cosas especiales. Fuimos muchos los que marcamos ya esta fecha en el calendario, esperando que Sega dijese algo el año siguiente por esas épocas, algo que comenzó a convertirse en tradición.

 

Internet también jugó un papel destacado, ya que ahora la propia compañía podía comunicarse directamente con sus usuarios. Antes era en webs oficiales y foros, hoy en las redes sociales. Pero cada vez íbamos marcando más fechas en nuestro calendario.

 

¿Por qué Nintendo le sigue quitando años a Mario?

De hecho, la cosa funcionó tan bien que cada vez más compañías se animaban a celebrar estos aniversarios, ya que era una forma de unir a los fans y a las personas que creaban los juegos, además de una estupenda publicidad. Incluso comenzó a hablarse de los “juegos de aniversario”, títulos lanzados específicamente para celebrar una fecha señalada.

 

Hoy en día estamos tan acostumbrados a esto que, si a una compañía se le pasa una de estas celebraciones (incluso el cumpleaños normal de cada año), los usuarios protestan airadamente en las redes, pues entienden que dicha franquicia está siendo dada de lado. Incluso se utiliza para tratar de dar visibilidad a franquicias que llevan tiempo muertas, a fin de que la compañía vea que sus usuarios todavía mantienen el interés por ellas.

 

Por descontado también vienen las decepciones, especialmente cuando el material preparado para el aniversario no cumple las expectativas. Esto añade presión a las compañías, que a veces se ven obligadas a acelerar sus proyectos para tenerlo listos en una fecha concreta. O reciben críticas en las redes si los usuarios no consideran suficiente lo anunciado.

 

Cada vez más sagas celebran sus aniversarios.

Esto supone un serio problema para compañías como Nintendo, que tienen montones de franquicias cumpliendo años continuamente. Si se les pasa el aniversario de alguna franquicia importante, se lía en las redes. Y si se celebra con mayor “entusiasmo” el aniversario de una franquicia que el de otra, surgen las envidias y se llega a interpretar como un menosprecio.

 

Es curioso ver como algo pensado para estrechar lazos entre compañías y usuarios, va con el tiempo convirtiéndose en otro elemento más de confrontación. Otro ejemplo más de lo exigentes que somos a veces los usuarios, llegando a tomar un gesto amable que la compañía no tendría ni porque hacer, y convertirlo en una fuente de confrontación y críticas.

 

Los aniversarios son para celebrar que seguimos aquí un año más, tanto nosotros, como aquello que nos gusta. No una excusa para “recibir regalos”. Es algo parecido a lo que ocurre con los cumpleaños, cuando no nos regalan lo que queríamos. Tal vez sea hora de mantener una actitud más respetuosa, entendiendo que los demás no están obligados a regalarnos nada, y que la celebración es precisamente por poder haber pasado otro año más juntos.

 

Damos por sentadas demasiadas cosas, damos por sentado que Sonic y Sega seguirán ahí el año que viene, damos por sentado que seguiremos nosotros mismos. Y si algo deberíamos tener claro en estos tiempos que corren, es que cualquier aniversario podría ser el último…

 

Las cosas no salen siempre como se planean, tenedlo en cuenta para evitar decepciones.

Tal vez sea hora de volver a ver estas celebraciones como algo bueno, y no como una excusa egoísta para que nos den lo que queremos. Seguro que así apreciaremos mejor los gestos como el precioso concierto que nos brindó Sega por este 30 aniversario, mientras nos ahorramos las pataletas porque no hayan anunciado Sonic Adventure 3.


Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: Con el agua al cuello


Niveles acuáticos, el terror de antaño con toda su esencia.

Todo son alegrías, velocidad, recolección de anillos, y loopings vertiginosos, hasta que de pronto ese juego del erizo que corre mucho se convierte en un “survival horror”. Son los niveles acuáticos, terror y angustia a partes iguales. La prueba más evidente de que aquellos que dicen que Sonic es solo correr, es porque no se han molestado en jugarlo.

Naturalmente el origen de estas pesadillas agónicas hay que buscarlo en Labyrinth, el que es probablemente el nivel más odiado de todo el juego (por no decir la saga). Una fase que cambia radicalmente todo cuanto creíamos saber sobre Sonic en cuanto la pisamos, especialmente si te pilla desprevenido allá en la más tierna infancia.

Sonic precipitándose a las oscuras aguas de Labyrinth.

Se dice que todo se debe a la creencia de Yuji Naka de que los erizos no sabían nadar, aunque probablemente se deba al querer ahorrarse algunas animaciones de nado que tan solo íbamos a poder ver en este nivel. Tal vez aquel ítem perdido con forma de gafas de buceo nos habría venido muy bien, pero parece que alguien en el Sonic Team prefirió alimentar nuestras pesadillas con tan claustrofóbico y asfixiante entorno.

Seguro que lleváis escuchando esa inquietante musiquilla desde que habéis empezado a leer el artículo, esa siniestra tonadilla capaz de hacer que un crio suelte el mando y salga corriendo abandonando al pobre Sonic a su suerte, mientras los números decrecen en una lenta y dolorosa agonía. Y después, nada. Solo el silencio interrumpido por el sonido de las burbujas que brotan del cadáver flotante de Sonic mientras este se precipita a los abismos…

Eggman una vez más ayudando a Sonic.

Es difícil saber si en el Sonic Team eran plenamente conscientes de esto, es decir, si es algo intencional. Al fin y al cabo, Mario no se ahogaba en sus primeros juegos, ni tampoco otros muchos personajes similares como el bueno de Alex Kidd. ¿Por qué Sonic si? ¿Por qué puede respirar sin problemas en el espacio, pero no bajo el agua? ¿Intentaron darle un toque opresivo al juego de manera intencional?

Tal vez nunca lo sepamos, pero lo que si está claro es que sabían perfectamente lo que este nivel supondría para los jugadores, y la mejor prueba de ello es el tercer acto de Scrap Brain. Tras dos actos de fábricas asesinas repletas de trampas, sierras, descargas eléctricas, fosos sin fondo, bolas de pinchos, y demás parafernalia, parece que en el Sonic Team pensasen “¿Cómo podemos hacer esto aún peor?” Y la respuesta fuese “haciéndoles volver a Labyrinth”.

Aquatic Ruin supuso una importante rebaja de dificultad.

Es la prueba final, el desafío definitivo, lo que pondrá a prueba nuestros nervios. Y para colmo, con una dificultad aún mayor y menos burbujas de aire para respirar. Esas pompas marcan la diferencia entre la vida y la muerte, pero no siempre salen cuando queremos, y la cosa se iba a complicar aún más en juegos posteriores cuando Tails entrase en escena…

Sin embargo parece que en el Sonic Team fueron conscientes de la dureza que suponía Labyrinth, y en entregas posteriores rebajaron la dificultad de las fases acuáticas a cambio de aumentar su número. En Sonic 2 encontramos Aquatic Ruin y ciertas secciones de Chemical Plant, aunque para volver a ver un nivel acuático a la altura de Labyrinth, deberíamos recurrir a la versión de 8 bits con Aqua Lake, especialmente su segundo acto.

Hydrocity, el nivel acuático favorito de muchos.

En Sonic CD también encontraremos a otro digno sucesor gracias a Tidal Tempest, aunque esto se debe a la similitud de la estructura básica entre Sonic 1 y Sonic CD. De hecho en Tidal Tempest debíamos enfrentarnos al jefe de final de fase bajo el agua, teniendo que respirar las burbujas que empleaba a modo de escudo, lo que lo convierte en el que es sin duda uno de los jefes más ingeniosos de la saga clásica.

En el Sonic 1 de 8 bits también debíamos enfrentarnos a Eggman bajo el agua, pero misteriosamente, Sonic adquiría la habilidad de respirar bajo el líquido elemento durante el tercer acto de Labyrinth, lo que suavizaba la cosa. Eggman sabe que el agua es uno de los principales puntos débiles del erizo, y no dudaba en usarlo a su favor para desesperación nuestra.

Con la llega del 3D se hicieron algo menos comunes, pero siguieron ahí.

Después tenemos Hydrocity, que es la prueba viviente de que un nivel acuático no tiene por qué ser el infierno en vida. De hecho, la mayoría de niveles de Sonic 3 ofrece zonas de agua, a fin de sacarle provecho al escudo elemental que nos permite respirar en las profundidades. Este escudo supuso toda una revolución, el fin del odio a este tipo de niveles, hasta el punto de que cuando se introduce en Sonic 1 a través de hackeo, hace que Labyrinth sea infinitamente más llevadero. ¿Sería así como habrían funcionado las gafas?

El salto al 3D de Sonic se llevó por delante en gran medida a estos niveles acuáticos, no se sabe si por cuestiones técnicas, o por librar a los jugadores de su opresiva presencia. No obstante, aún es posible acceder a pequeñas zonas acuáticas en los Sonic Adventure, especialmente en las fases tipo Knuckles. Con los años su presencia se fue reduciendo, y aunque volviesen, la dificultad estaba siempre muy lejos de lo que suponía en el primer Sonic.

Las fases acuáticas eran importantes en los Sonic de 8 bits.

Aunque no lo creáis, hay quien echa de menos estos niveles acuáticos laberinticos con esa sensación de agobio, y es que son capaces de generar sensaciones que no encontraremos en el resto del juego, lo que aporta variedad al ritmo de la aventura. ¿Es este vuestro caso? Dejadnos vuestros comentarios si queréis sobre este tipo de fases, con vuestros traumas de la infancia, o diciendo si os gustaría que estas partes del juego recuperasen su crueldad inicial.

De un modo u otro, estas fases se han convertido en un ícono dentro del mundo de Sonic, y en cierto modo, también en una alegoría del agobio que vivimos en nuestro día a día. Seguro que en algún momento de tensión habéis escuchado en vuestra mente aquella siniestra música, mientras buscabais desesperadamente una “burbuja” que os salvase. Otro ejemplo más de que Sonic nos acompaña en nuestra vida incluso más de lo que somos conscientes.

Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Opinión: ¿Se puede cantar algo que no tiene letra?


Viajamos a Londres para asistir al Sonic Adventure Music Experience

Hace ahora una semana, estábamos aun tratando de recuperar fuerzas tras la tremenda experiencia del SAME, el concierto itinerante de Sonic dirigido por nuestro querido Jun Senoue. Esta vez la cita era en Londres, donde un nutrido grupo de fans españoles fuimos a demostrar que por el erizo hacemos lo que haga falta.

En el canal de nuestra dragona azul favorita podéis ver un video completo de todo el viaje, pero desde estas líneas he querido aprovechar para contar algunas cosas desde un punto de vista más personal. Y es que debo admitir que, aunque el principal motivo para hacer este viaje ha sido por supuesto el concierto, yo personalmente tenía más motivos para querer visitar la capital inglesa.

Por alguna razón Londres era una ciudad que quería visitar desde hace bastante tiempo, tenía algo que me atraía especialmente, y debo decir que mis expectativas estaban cuanto menos justificadas, ya que allí me he sentido como pez en el agua. De hecho, en algún aspecto incluso mejor que aquí… A mis años es la primera vez que he tenido ocasión de salir de España, pero sé que de haber sido a cualquier otro sitio, la cosa no habría sido igual. Ni mejor, ni peor, simplemente no habría tenido la misma conexión.




Si a esto le sumamos el encontrarse sumergido entre otros fans del erizo para algo tan grande como es ir a ver a Jun Senoue en directo, pues os podéis imaginar que esta va a ser una experiencia difícilmente olvidable para mí. Además, y a modo de guinda del pastel, de allí me pude traer un recuerdo muy especial, algo que también había querido tener desde siempre pero que no es nada fácil de conseguir, un Mega CD 1 en perfecto estado. Ya sabéis los habituales de por aquí lo mucho que me gusta Mega CD, pero nunca hasta ahora había podido tener la primera versión de este, la cual hace que el primer modelo de Mega Drive sea todavía más bello.

Concierto de Jun, visitar Londres, y un Mega CD 1. Esto vendría a ser como matar tres pájaros de un solo tiro, una experiencia inolvidable que, a ser posible, estaría bien repetir en un futuro. Al menos la parte de ir a Londres, ya que nos han quedado muchas cosas pendientes para hacer por allí, como por ejemplo poder visitar el Big Ben en condiciones, ya que el pobre estaba cubierto de andamios fruto de un proceso de restauración que terminará en 2021.

Ojalá la próxima vez sea para celebrar un nuevo Summer of Sonic o algo similar, y así tal vez poder conocer de paso a Takashi Iizuka o Yuji Naka. Pero de momento, y como se suele decir, “que me quiten lo bailao”. Algo que en este caso es literal, porque en el concierto de Jun bailamos, saltamos, y hasta cantamos canciones que ni siquiera tienen letra. ¿Cómo? Esa es la magia del SAME, y basta con querer mucho a nuestro erizo para recibir su efecto.

La guinda del pastel.

Quizá el momento en el que más difícil me resultó contener los “feelings” fue cuando Jun y compañía comenzaron a tocar el remix de Toot Toot Sonic Warrior y Can You Feel the Sunshine. Básicamente por dos motivos, el primero es que no nos la esperábamos al no ser directamente de Crush 40. Y el segundo porque Toot Toot Sonic Warrior viene directamente de los Sonic de 8 bits, concretamente de Sonic 2 y Sonic Chaos. Y claro, eso te pega directamente en toda la “hinfansia”, y más si no te lo esperas. ¿Quién me iba a mí a decir hace 27 años que acabaría en Londres escuchando en directo un remix de aquel tema?

Finalmente sabemos que sois muchos a los que os hubiera gustado ir, pero no habéis podido. A nosotros también nos ha tocado muchas veces lo de “ver los toros desde la barrera”, y por eso hemos querido acercároslo en la medida de lo posible, para que también podáis cantar esas canciones sin letra como si estuvieses allí. Ah, y también está como no, el saludo que le pedí a Jun Senoue para toda la comunidad de Sonic Paradise, para que todos podáis sentiros un poco más cerca de él. Si queréis también podéis sentiros parte del abrazo enorme que conseguí darle, lleno de afecto, cariño, y agradecimiento por todos estos años de su descomunal talento musical y su especial forma de ser.

Si alguna vez tenéis ocasión de vivir algo así en directo, os recomiendo encarecidamente no dejarlo pasar, porque os va a quedar grabado para siempre. Por mi parte solo queda darles infinitas gracias a toda la gente que lo ha hecho posible, así como a todos los fans que estuvieron allí, o lo han seguido de alguna manera. Y en especial a Nights, que estuvo allí y me dijo lo importante que son para ella estos artículos que os dejo por aquí cada 15 días, además de dedicarnos un dibujo chulísimo a los miembros de Sonic Paradise. Es por vosotros y por el erizo por lo que seguimos aquí tantos años después.

El dibujo que nos dedicó Nights a los miembros de Sonic Paradise.



Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.

Sonic Adventure 2 disponible en Xbox One

Ya podemos disfrutar toda la saga Adventure en nuestra Xbox One

Hoy Larry Hybe, director de programacion de Xbox Live, ha anunciado que Sonic Adventure 2 se ha unido a la retrocompatibilidad de Xbox 360 en Xbox One (Junto a Earth Defense Force 2017), la cual ya habia sido anunciada hace varios años.
Eso significa que ahora podéis volver a descargar la versión XBLA de este titulo si ya lo habíais adquirido, o comprarlo desde la Tienda Xbox si queréis revivir este clásico de Sonic en vuestra Xbox One junto al reciente Sonic Forces!

Opinión: El hogar de Sonic.



Green Hill Zone, ese lugar tan especial.

A lo largo de todos estos años, nuestro erizo ha visitado montones de lugares de lo más variopinto, sin embargo hay un sitio al que a Sonic le encanta volver siempre que tiene oportunidad, y ese lugar es Green Hill.

Allí fue donde nació Sonic, el primer nivel de su primer juego, y sin duda la localización más emblemática de toda la saga. Esta entrañable ubicación está a punto de regresar por partida doble, tanto en Mania como en Forces. Y ya ha suscitado más de una polémica por la presunta sobreutilización de la Zona de las Colinas Verdes en los últimos tiempos.

¿Pero realmente esto es cosa de ahora? ¿Antes no se usaba tanto? Quizá en este punto a algunos les falle un poco la memoria, pero Green Hill es algo que siempre ha estado por ahí de un modo u otro. Ya sea directamente con su mismo nombre y aspecto, o con ligeras variaciones destinadas precisamente a evitar la reiteración.

Da igual que le cambien el nombre o la música.

Emerald Hill, Palmtree Panic, Green Grove… Da igual cómo se le llame o que pequeños cambios se le efectúen, Green Hill es un nivel cuyo esquema se suele repetir, y al que los fans del erizo ya deberíamos estar sobradamente acostumbrados.

Incluso en los Sonic de 8 bits volvió varias veces, como Green Hills (así en plural) en Sonic 2, o con un curioso aspecto mecanizado en Sonic Chaos bajo el nombre de Mecha Green Hill. En ambos casos con un tema musical de fondo distinto al habitual, concretamente el que serviría de inspiración para crear Toot Toot Sonic Warrior del Sonic CD japo-europeo.

Green Hill en Sonic Adventure 2.

También ha regresado en muchos otros juegos, como Sonic Drift, Sonic Blast, Sonic the Fighters, Sonic Adventure 2, Sonic Advance 3, Sonic Battle, o Sonic Generations. Y hemos seguido teniendo variantes suyas como Windy Hill en Sonic Lost World. Ya deberíamos estar acostumbrados a ello, sin embargo su presencia en Sonic Forces parece haber causado algo de rechazo.

Cierto es que puede hacerse un tanto reiterativo que se utilice otra vez a Sonic clásico y a Green Hill en un juego como Sonic Forces, pero tampoco sabemos aún que contexto tendrá dentro de la trama, y no tiene mucho sentido llevarse las manos a la cabeza porque Sonic vuelva al que siempre ha sido su hogar.

Green Hill en Sonic Forces.

Tal vez el único problema con Sonic Forces sea que la presencia tanto de Sonic clásico como de Green Hill, contradice al propio Sonic Team cuando insiste en que no es una secuela de Sonic Generations. Pero eso es ya cosa de ellos, y nosotros no podremos entender el contexto hasta que no juguemos al juego.

En cualquier caso para muchos (entre los que me incluyo) es siempre grato reencontrarse con Green Hill, ese lugar tan especial donde el colorido se apodera de todo, con esas rampas, loopings, y cuestas por las que Sonic puede dar rienda suelta a su velocidad. De hecho admito que yo mismo lo uso como fondo de pantalla del móvil, y su tema musical principal como tono de llamada.

Y es que está repleto de elementos como esa hierba verde brillante que a mi, por alguna razón, me recuerda no solo a las paletas de colores que se empleaban en Mega Drive, si no también en Master System. Cosa que en cierto modo tiene su explicación desde el punto de vista técnico. Lo mismo ocurre con ese suelo tan peculiar hecho de cuadraditos naranjas y marrones, una combinación tan reconocible, que bastaría con ver un solo píxel de cada uno de esos colores juntos para reconocer Green Hill (creedme, hice el experimento hace unos años).

Reconocible con tan solo tres pixels (comprobado).

A esto hay que sumarle el azul, tanto de las cristalinas aguas y cascadas, como del cielo. El azul es el color de Sega, y esos cielos azules con nubes blancas se han convertido en una de sus habituales señas de identidad. A esto se suma la flora local, como las características palmeras, o las plantas que giran y se retuercen llenando el escenario de vida.

Green Hill es un lugar que a todo fan de Sonic que se precie le gustaría poder visitar alguna vez, ya no solo por ser el hogar de Sonic, si no también por la propia belleza del sitio. ¿Qué fan de Sonic no se ha imaginado alguna vez tumbado en las praderas de Green Hill? Escuchando el gorgoteo del agua, y sintiendo la suave brisa. Mientras el sol lo ilumina todo y se respira aire limpio.

Un lugar muy visitado por invitados ilustres.

Green Hill es ese lugar al que muchos nos gustaría poder escapar de vez en cuando, aunque solo sea para recargar las pilas durante unas horas. Un sitio que en cierto modo se ha convertido en parte de la propia personalidad de Sonic, al que si tratamos de imaginarlo de la forma más icónica posible, seguro que lo hacemos con Green Hill de fondo.

¿Vuelve Green Hill? Pues bienvenido sea, tanto en Forces como en Mania. Le pueden cambiar el nombre, le pueden cambiar la música, pero siempre será ese lugar tan especial que no solo se ha convertido en icono de la franquicia Sonic, si no también de Sega y del mundo del videojuego en general.


Green Hill en Sonic Mania.
Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de Sonic Paradise.